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ABC SÁBADO 5 11 2005 27 La Cumbre de las Américas queda empañada por las protestas y la actitud disidente de Hugo Chávez La Policía marroquí detiene en El Aiún al enviado especial de ABC, Luis de Vega, y requisa parte de su material Los más pobres, los más indefensos son las principales víctimas de la ola de violencia desatada en el extrarradio de París. Jubilados, minusválidos, madres solteras, conductores de autobús cargan con las peores consecuencias de la crisis De la ciudad dormitorio al infierno J. P. QUIÑONERO AP siado graves Manuel Valls, alcalde socialista de Evry, está en la misma honda: He dicho a Villepin que no es momento de lanzar ningún plan. Hay que restaurar el orden, con urgencia, y dar perspectivas a una juventud desesperada y sin horizonte vital. Francia vive una gravísima fractura social, territorial y étnica En un segundo plano relativo, cuando la izquierda denuncia su política policial, Nicolas Sarkozy, ministro del Interior, está peinando 750 barrios sensibles en toda Francia, con nuevos refuerzos de seguridad. Los conductores de metro y autobús son escoltados por unidades de elite. Los antidisturbios son muy visibles en puntos estratégicos. Los alcaldes de Isla de Francia piden calma y serenidad. Michel Wieviorka, sociólogo, analiza: Es una crisis total del modelo social francés, de su modelo de integración PARÍS. Las primeras víctimas de las violencias suburbanas son las personas de edad, los jubilados pobres, los minusválidos sin recursos, las madres solteras, los conductores de autobús y de metro, los maestros y profesores atrapados en la trampa de vivir y trabajar en ciudades dormitorio o en guetos peligrosos. Marie, minusválida con ingresos muy modestos, soltera de 56 años, regresaba a su modestísimo piso en Sevrán, hacia la media noche del miércoles, cuando una banda de jóvenes enmascarados atacaron a pedradas y cócteles molotov el último autobús de la línea donde ella viajaba y fue alcanzada por las llamas, cuenta de este modo una escena de violencia: El conductor y varios viajeros me salvaron la vida. Medio coja como estoy, no hubiera podido huir. Una señora apagó el fuego con su abrigo. La Policía me llevó rápidamente a un ambulatorio. Pero no pude dormir. Y no sé si podré volver a mi casa. Estoy aterrorizada Otros viajeros del mismo autobús sufrieron heridas leves. La misma escena se ha repetido en muchos otros lugares. En Bobigny, en Sevran, en La Courneuve, en Livry- Gargan, los habitantes de edificios de apartamentos y los propietarios de modestas casas individuales viven el problema con miedo de distinta naturaleza. El apartamento permite atrincherarse en el búnker del edificio. Las casas aisladas se perciben muy frágiles ante la violencia urbana incontrolada. Mi mujer y yo vivimos aterrados, temiendo a cada instante, cuando cae la noche, que una bomba o un tiro nos entre por la ventana dice Nicolas Begag (67 años) jubilado, que no ha terminado de pagar la casa donde esperaba envejecer, en Bobigny. Tras lo que agrega: Esto era un barrio Bomberos intentan apagar el fuego provocado en un almacén de ropa china obrero, tranquilo. Se ha transformado en un infierno. Vivir en una casa de planta baja da miedo. Muchos se han comprado perros para sentirse más seguros. Cuando estallan los enfrentamientos, podemos escuchar la violencia desde el dormitorio. Y podemos ver las llamas de los coches incendiados desde el salón comedor AP Absentismo en las escuelas En las escuelas e institutos de todo el departamento de Seine- Saint- Denis el absentismo de maestros y profesores ha crecido de manera espectacular. Muchos de ellos viven a diario situaciones de violencia permanente, y tienen miedo de criticar a los protagonistas de las noches de violencia callejera, que tienen muchos amigos entre los alumnos. Catherine Sitbon, propietaria de una farmacia, en Aulnais- sous- Bois, cierra su establecimiento a la caída de la tarde y afirma que la crisis ha disparado la venta de tranquilizantes: Entre la gente de más edad, las violencias nocturnas se han transformado en una pesadilla. Muchas mujeres y hombres solos vienen a verme para pedirme algo que les ayude a dormir Las mujeres jóvenes que viven solas, los conductores de metro y autobús, los ancianos, han pasado a ser categoría de riesgo Entre los 500 automóviles incendiados en la noche del jueves al viernes, una gran mayoría pertenecían a gente modesta, sin recursos para pagar una plaza de aparcamiento. Las alcaldías de Clichy- sous- Bois y Chelles afrontan un problema social de nuevo cuño: ancianos sin recursos y madres solteras que han perdido su medio de transporte, aislados en sus alejados barios.