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ABC SÁBADO 5 11 2005 Opinión 7 estable, democrático e inclusivo. Después de esta ratificación, las elecciones nacionales para el Parlamento en diciembre darán a los iraquíes otra oportunidad para decidir el futuro de su país. Irak continúa necesitando el apoyo de la comunidad internacional. Hay que afianzar los sistemas médicos y educativos básicos. Muchos países, entre ellos Francia, Alemania y Rusia, han acordado conceder al Gobierno iraquí una reducción de la deuda y muchos han contribuido generosamente al Fondo Internacional para la Reconstrucción. Una cooperación continuada para reconstruir y fortalecer la economía iraquí es necesaria. Y por supuesto, mejorar la seguridad sigue siendo una prioridad y un reto para las fuerzas iraquíes y de la coalición. En este sentido, es especialmente importante la formación de las fuerzas policiales y de seguridad iraquíes, como el entrenamiento para desminar que está proporcionando España este mes y la oferta canadiense de asistencia en el entrenamiento de policías. Por último, nadie puede ignorar la necesidad de que los vecinos de Irak, en especial Siria, tomen medidas para detener la entrada de contendientes extranjeros en Irak. ¿Esta votación acaba con los problemas? Claramente, no. No hay una solución instantánea y fácil. Como sabemos por las cartas interceptadas de Zarqawi y al- Zawahiri y por las páginas web de Al Qaeda, los terroristas consideran que la batalla en Irak es clave para sus planes de imponer su visión totalitaria en gran parte del globo. Irak es el principal campo de batalla en la actual lucha contra el terrorismo, una lucha que, juntos, debemos; no, tenemos que ganar. ÁNGEL CÓRDOBA LA ESPUMA DE LOS DÍAS ESPAÑA ROTA ABRÁ que estar en desacuerdo con Ortega y pedir la coincidencia actual de esas dos tareas que declara incompatibles- -venir al mundo para hacer política o venir para hacer definiciones- porque muchos necesitamos que se nos diga qué se entiende por cada cosa, qué se designa con cada nombre. Zarandeados por las procelosas aguas de la retórica y el nominalismo, nos van haciendo falta más expertos lógicos y lingüistas que políticos o constitucionalistas, más definiciones que argumentos. Porque si identidad nacional es lo mismo que comunidad nacional o equivalente a ente nacional o nación y todas ellas son conceptos teoréticos, no sé qué andamos discutiendo, y si fueran distintas sus definicioMANUEL nes finalistas, alguien deÁNGEL MARTÍN bería confesarlas. ¿Qué es España? No contesten, que ya en el debate del miércoles Zapatero nos iluminó con su hallazgo de que España es educación para todos, salud para todos, y no me negarán que, aun descontando la licencia retórica, es definición etérea y mostrenca, un buen regate a aquello de la unidad de destino en lo universal un paso seguro hacia el populismo a la vez que hacia la confusión. Tal parece que cada cual sabemos de qué estamos hablando, pero no nos ponemos de acuerdo en su significado, lo cual no deja de ser una paradoja que alguien está interesado en mantener, y por eso sería un servicio público señalar los límites de los objetos pensando en el conjunto de los seres que era como mi libro de Filosofía de sexto de Bachillerato definía la operación de definir Visto lo ocurrido con nación constitucional o España entra la duda sobre qué pueda entenderse por romper y esto explica que para algunos España sea irrompible y que para otros lleve ya rota mucho tiempo, opiniones ambas tan fatales como inmovilistas. Puede que para Zapatero carecer de lengua oficial común no sea un elemento de ruptura, o no tener una bandera de todos, ni compartir el agua, la policía o la justicia, ni aceptar las mismas leyes sobre asuntos tan cruciales como la ordenación del territorio o la organización de la administración pública. Quizá para el presidente no implique ruptura que se enseñen Historias distintas en cada punto cardinal, ni que cada autonomía se quede con su dinero y entregue lo que decida, o que la regulación económica y los mercados se fragmenten, y tampoco al parecer rompe nada que se sustituyan los retratos del Rey por los de prebostes regionales. Quizá para el presidente la convergencia económica y la movilidad laboral- -tan intensa entre los diferentes países europeos- -sean los signos inconfundibles de la unidad nacional. Así que cuando unos piensan que esto se rompe y otros que no, la discrepancia puede no estar en el diagnóstico, sino en la definición de rompimiento. El drama es que mientras se define, todo indica que algo se está rompiendo. H trar una manera de resolver estas diferencias mediante acuerdos y negociación. Y como todos sabemos, todavía hay quienes creen que el odio, las atrocidades y el derramamiento de sangre pueden bloquear el camino hacia delante. Pero cada día muestra con más claridad que los insurgentes sólo ofrecen destrucción, miedo y un retorno al espantoso pasado. Cada vez más iraquíes miran hacia un futuro de paz. El 15 de octubre fue, ciertamente, un día tan malo para los terroristas como lo fue bueno para la democracia. Esta Constitución es un hito en el camino hacia un Irak Ahora, más que nunca, es el momento de que los analistas y comentaristas políticos responsables alcen su voz- -no en apoyo de Estados Unidos o del presidente Bush- sino en solidaridad y apoyo del pueblo iraquí, que ha mostrado su valor y su determinación. El pueblo iraquí necesita y merece la ayuda mundial. Durante decenios, han padecido la brutalidad de la dictadura baazista. Ahora los iraquíes están amenazados por otro grupo de criminales asesinos. Esta vez, la comunidad internacional tiene una ocasión de ayudar a los iraquíes que no debe dejar pasar. Hay mucho en juego, no sólo para los iraquíes, sino para el mundo entero. Todos los días, el pueblo iraquí desafía a los terroristas. Su lucha contra el terror es nuestra también. No podemos, no debemos, decepcionarles. PALABRAS CRUZADAS ¿Tiene razón Zapatero cuando asegura que España está tranquila? SI ZP SUPIERA... I el presidente cogiera directamente el teléfono, sin interferencias de secretarias y centralitas, sabría cuántos son los españoles que creen a pies juntillas que su política atenta contra la unidad de España. Si Rodríguez Zapatero tuviera noticia de la inquietud de millones de españoles sobre las consecuencias del Estatuto catalán, probablemente borraría de su rostro la eterna sonrisa que, para los inquietos, es sonrisa de burla. Si el presidente de Gobierno tuviera la más remota noción de lo que se dice en la calle, se comenta en los bares y se discute delante del televisor, seguramente no pronunciaría una frase como la que ha pronunciado, porque es rigurosamente falso que los españoles, después de su intervención en el debate parlamentario, hayan quedado PILAR finalmente tranquilos, convencidos de que CERNUDA España no se rompe. Confío más en el Estado de Derecho que en el presidente Zapatero, y confío también en el puñado de socialistas que le plantarán cara en algún momento, antes de permitirle que cometa errores irreversibles. Por tanto, no pienso ni por un momento que esté en juego la unidad territorial de esta España a la que algunos miembros del tripartito catalán tan poco respetan; pero mi confianza se queda en mi misma mismidad, no consigo transmitirla: a mi alrededor veo desconfianza, temor y desconcierto. Y no sólo en votantes del PP, sino en infinidad de socialistas que se echan las manos a la cabeza. ALGO MÁS TRANQUILO S C IERTO que no convenció Zapatero en su discurso sobre el Estatut. Supongo que el presidente se habrá dado cuenta de que existen dudas más que razonables de que pueda lograr algo que se parece casi, casi, a la cuadratura del círculo: constitucionalizar el texto que envió el tripartito a las Cortes, por un lado, y lograr que los socios catalanes acepten el nuevo Estatut, liberado de excesos, por otro. Esa confrontación no implica, entiendo, más que eso: tensión política, tema del que ya vamos conociendo algo y hemos ido resolviendo no poco. No comparto el maximalismo ni el dramatismo de quienes piensan que vamos hacia la ruptura de la nación o al abismo irreversible. No soy de los que tienen fe ciega en Zapatero FERNANDO- -eso es lo que él va pidiendo: que le tenJÁUREGUI gan fe ciega- -y me preocupan no poco algunos indicios de que el presidente trabaja sobre el humo del prestidigitador. En la balanza del pesimismo se agrega que no me parece que el desapego de los nacionalismos por la idea de patria (España) sea algo que admita soluciones tajantes, sino arreglos parciales que compren tiempo. Pero es eso, tiempo, lo que me parece que hemos de ir ganando, y ahí sí creo que Zapatero tiene enfilado el rumbo de los equilibrios posibles. Tenemos que saber si el barco resiste, si sabe manejar el timón y la vela y si la marinería no se le rebela. Y dónde está la escollera. Señor, Señor... ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate