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36 Internacional JUEVES 3 11 2005 ABC ralizada. Nicolas Sarkozy, ministro del Interior, está en primera línea de combate y de crisis. La izquierda y la derecha le reprochan sus métodos policiales. Ante el agravamiento de los conflictos, Dominique de Villepin ha relegado a Sarkozy a un relativo segundo plano, agravando los enfrentamientos personales entre ambos personajes. Sin embargo, las llamaradas de la crisis chamuscan todos los fundamentos del modelo social francés. Las asociaciones de vecinos denuncian un urbanismo lamentable, que agrava la desesperación social de una juventud que vive en familias desarraigadas, sin otra esperanza que el paro ni otro horizonte que la pobreza de masas. Injusticias tradicionales Las asociaciones humanitarias denuncian unas modalidades de ayuda que agravan las desigualdades e injusticias tradicionales. Muchos sociólogos apuntan como causante a la crisis generalizada de la escuela pública, que se ha convertido en un nuevo factor de segregación. Michel Wieviorka, especialista en violencia urbana en la Escuela de Altos Estudios Sociales, afirma al respecto: Estamos asistiendo al hundimiento de nuestro modelo de integración social, a través de la escuela. Desde hace más de veinte años, sucesivos gobiernos han dejado pudrir o han agravado problemas de fondo, que ahora estallan de manera vertiginosa, con manifestaciones dramáticas de inseguridad y de exclusión social. En definitiva, nuestras escuelas públicas refuerzan la segregación urbana Los sociólogos confirman la brutalidad de una crisis que los policías, pero sobre todo los maestros y los asistentes sociales viven en sus puestos de trabajo como un drama diario. Las violencias y muertes de los últimos días sólo son la consecuencia última, provisional, de un modelo social que incrementa las injusticias y favorece la segregación. Un grupo de policías antidisturbios pasa ante un coche incendiado en Aulnay- sous- Bois AFP El Gobierno francés anuncia un plan de urgencia para acabar con los disturbios Chirac pide de manera solemne el apaciguamiento de los espíritus seis días, la violencia se ha propagado cada noche desde Clichy- sous- Bois a una veintena de ciudades de la periferia de París JUAN PEDRO QUIÑONERO CORRESPONSAL PARÍS. Los estallidos de violencia suburbana, en barrios y ciudades con mucha población musulmana, han tomado unas proporciones policiales, políticas, sociales, culturales y religiosas que han forzado a Dominique de Villepin, primer ministro francés, a aplazar un viaje oficial a Canadá para reunirse con diez de sus ministros y estudiar un plan de urgencia para unos conflictos que dejan al descubierto, con dramatismo, la crisis global del modelo de integración nacional. Jacques Chirac, presidente de la República, pidió ayer de manera solemne el apaciguamiento de los espíritus tras un rosario trágico de violencias, incendios, muertes y enfrentamientos a tiros y pedradas, con cañones de agua y entre gases lacrimógenos. En apenas seis días, la violencia se ha propagado cada noche desde Clichy- sous- Bois a una veintena de ciudades de la periferia suburbana de París, repitiéndose, siempre, el mismo escenario: a la caída de la noche, bandas de adolescentes atacan a pedradas o incendian los coches de la Policía, que se ve forzada a pedir socorro a las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS, fuerzas antidisturbios) Tras la muerte de dos adolescentes y b Durante los últimos un hombre de unos cincuenta años, la exasperación social precipitó varias crisis superpuestas. Ante la violencia creciente de los enfrentamientos, las jerarquías religiosas musulmanas se decidieron a intervenir pidiendo calma. Por su parte, Dominique de Villepin anunciaba el aplazamiento de su viaje oficial a Canadá para preparar la respuesta gubernamental, acompañado de una decena de ministros. El mes de septiembre pasado se lanzó con urgencia extrema un plan de salvación del parque social inmobiliario del Estado, en ruinas. Dentro de un mes se presentará un plan de socorro para combatir la violencia suburbana. De Villepin afirma que el Gobierno en pleno está movilizado Y, en verdad, el problema ha desenterrado los peores indicadores de una crisis gene- Matthias Platzeck, la solución del Este también para los socialdemócratas alemanes RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL BERLÍN. Los nuevos Länder alemanes adquieren visibilidad, tras la designación de Angela Merkel para la Cancillería, con el acuerdo en el SPD para la presidencia en la figura de Matthias Platzeck, el jefe del gobierno federado de Brandenburgo que viene a poner un parche a la progresiva fragilidad socialdemócrata y a una crisis que se prolonga ya desde mayo. La jefatura del SPD solventó ayer a uña de caballo su crisis de liderazgo, conviniendo en la rápida designación de Platzeck, que deberá ser ratificado por el próximo congreso del partido, en dos semanas. Tras de que la temida imprevisión golpeara de nuevo al trasquilado ciudadano alemán, el jo- ven líder de Brandenburgo fue acogido ayer con alivio en las turbulentas filas socialdemócratas y como síntoma de cordura en las democristianas, que intentan cerrar en las próximas semanas un programa de coalición con los primeros. Carece de pasado en la RDA Platzeck, como Merkel en el bando democristiano, llegó demasiado joven a los cambios en la RDA y carece de pasado en el régimen de partido único pero, como la presidenta de la CDU, alcanzó de inmediato tareas ejecutivas en 1990, a la caída del Muro. El largo tiempo ministro regional de Medio Ambiente (1990- 98) venía apuntando alto en el partido, ante el progresivo deterioro de liderazgo y pérdida de dirección en el centenario partido alemán y en las últimas semanas ha sonado su nombre para ministro de Exteriores en la gran coalición. Platzeck, de 51 años, se ha convertido en ansiada tabla de salvación, pero insiste en que permanecerá en Brandenburgo, evitando por ahora las procelosas aguas federales: Es un gran honor para mí dijo el nuevo líder antes de revelar su pleno acuerdo con el saliente Müntefering para que éste ocupe su esperado puesto en la coalición. El acuerdo convierte probablemente en pírrica la victoria del lunes de la izquierdista Andrea Nahles, pues el nuevo líder parece preferir de secretario general a Sigmar Gabriel. Hemos logrado un acuerdo y al tiempo hemos aprovechado la crisis para rejuvenecer y fortalecer el partido dijo aliviado uno de los vicepresidentes del SPD, Wolfgang Thierse. Se espera que el congreso y la nueva ejecutiva confirmen este cambio generacional, forzado por el malestar y el golpe de mano dado el lunes por el ala izquierdista del partido.