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ABC JUEVES 3 11 2005 35 El Gobierno francés anuncia un plan de urgencia para acabar con los disturbios en la periferia de París David Blunkett deja la cartera de Trabajo en su segunda dimisión como ministro de Blair en apenas un año Madrid se vuelca con el proyecto de seguridad palestino J. CIERCO JERUSALÉN. Si hay un país que se ha involucrado de lleno durante estos últimos meses en el desarrollo de las mermadas Fuerzas de Seguridad palestinas (muy dañadas durante los ataques de Israel, que después de acabar con sus infraestructuras y su material les exige resultados contra los grupos armados) ha sido y es España. Madrid ha entregado a la Policía de la Autoridad Nacional Palestina (ANP) 100 vehículos patrulleros; 50 motocicletas; material de diversa gama para las fuerzas antidisturbios; 4 autobuses; 8 furgonetas; 2 camiones dotados con cañones de agua... Todo por un valor de 10 millones de euros. España es el país del mundo que más presupuesto ha destinado a esta cuestión. Asimismo, el comandante de la Guardia Civil Francisco Sánchez Cid forma parte de manera muy destacada del Eucopps, la misión de seguridad de la Unión Europea que será ampliada a partir del 1 de enero. Mientras que hasta la fecha hay sólo 7 funcionarios extranjeros con destino en Ramala, desde primeros de año habrá 35, uniformados, y además de mantenerse el centro operativo en la capital administrativa de Cisjordania se abrirán otros en Gaza, Nablus y Belén. En cambio, ha sido aplazada por el momento la llegada (estaba prevista para finales de julio y ahora se habla del mes de enero como posibilidad) de un equipo integrado por 7 guardias civiles a los Territorios Palestino con el objetivo, entre otras cosas, de enseñar a los agentes de la ANP el uso y mantenimiento de ese material entregado por España. Desde el 11- S, los servicios de Inteligencia de EE. UU. estarían utilizando una red de prisiones secretas- -en muchos casos- -y extrajudiciales- -en todos- -en lugares como Tailandia, Afganistán, varias democracias de Europa del Este y Guantánamo Los puntos negros de la CIA PEDRO RODRÍGUEZ. CORRESPONSAL WASHINGTON. Al creciente capítulo de cuestionables estrategias adoptadas por Estados Unidos después de la tragedia del 11- S, el Washington Post añadió ayer la existencia de un sistema secreto de prisiones extrajudiciales a cargo de la CIA, que ha llegado a tener sucursales en ocho países como Tailandia, Afganistán, varias democracias de Europa del Este e, incluso, dentro de la misma base de Guantánamo. En el caso europeo, los servicios de Inteligencia estadounidenses habrían reconvertido una antigua base soviética para la retención e interrogatorio de los principales cabecillas de Al Qaida capturados hasta la fecha. Estas instalaciones, bautizadas como puntos negros en la jerga confidencial de Washington, han operado durante los últimos cuatro años con enorme discreción y opacidad. En los Estados Unidos, la Administración Bush habría logrado que el Congreso federal no exigiera aclaraciones públicas sobre las condiciones de vida de estos cautivos, qué métodos de interrogatorios se están usando, y cómo se decide a quién aplicar este tipo de retenciones sin posibilidad de recursos judiciales. Un preso del Campo Delta de Guantánamo, escoltado por dos policías militares res contra prisiones en Irak y Afganistán- -pese a que el Pentágono opera bajo regulaciones estrictas y una firme supervisión parlamentaria- -habrían multiplicado las preocupaciones sobre el sistema carcelario de la CIA entre miembros del Congreso, gobiernos extranjeros y activistas de derechos humanos. Aunque no se ha confirmado oficialmente la existencia de estos puntos negros responsables de los servicios de Inteligencia de EE. UU. defienden la necesidad de retener e interrogar a terroristas sospechosos durante el tiempo que sea necesario sin las restricciones impuestas por la justicia civil o incluso los tribunales militares establecidos para los reconocidos prisioneros de Guantánamo. Sin embargo, mandos intermedios y profesionales de la CIA llevan al menos dos años cuestionando este sistema alegando cuestiones legales, morales y de sentido práctico ante la AP Manos libres para la Agencia De hecho, ante las perspectivas de un posible escándalo como el generado por los abusos atribuidos a soldados de Estados Unidos en la prisión iraquí Abu Ghraib, la Administración Bush solicitó el mes pasado al Congreso que los funcionarios de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) queden exentos de la reciente iniciativa legislativa, respaldada por una gran mayoría del Senado, que expresamente prohíbe el tratamiento cruel y degradante de cualquier prisionero bajo la custodia de Estados Unidos. Las revelaciones de abusos milita- perspectiva de retener de por vida y en secreto a cerca de un centenar de recalcitrantes terroristas. En este debate interno, se estaría insistiendo en que este improvisado sistema es insostenible a largo plazo y distrae a la Agencia Central de Inteligencia de sus misiones de espionaje. La Casa Blanca y el Departamento de Justicia se negaron ayer a comentar estas informaciones. Scott McClellan, portavoz presidencial, se limitó a indicar que Estados Unidos se encuentra librando una guerra global contra el terror que requiere el interrogatorio de los líderes de Al Qaida responsables de las muertes de miles de personas. El Washington Post, por su parte, ha optado por no publicar qué países de Europa del Este están implicados en este montaje a petición del Gobierno de Estados Unidos, que ha argumentado el riesgo de posibles venganzas terroristas.