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ABC JUEVES 3 11 2005 11 La Reina celebró su cumpleaños con un almuerzo familiar en la clínica donde sigue ingresada la Princesa El juez ordena el desalojo de las viviendas ocupadas en la localidad granadina de Jun CAROD- ROVIRA ¿Para qué nos quiere España a los catalanes si debemos estar casi permanentemente bajo sospecha, justificando por qué somos como somos? España no tiene ningún interés para nosotros. Sea usted valiente se dirige a Zapatero frente a la amenaza y al miedo y cumpla la palabra dada ARTUR MAS Les hablo en nombre de la Cataluña de sus siete millones de habitantes Una Cataluña que se sabe y se siente nación, porque lo es; tierra de oportunidades Usted asume riesgos a Zapatero nosotros también. No está usted solo en este camino. Le pido, eso sí, que una vez puestos en marcha no le falle a Cataluña dónde está el timón para proclamar que el problema es usted, un problema para la sociedad española y finalmente culparle de oficializar la ruptura del espíritu de la Transición y del pacto constitucional de 1978 Rajoy, que se enfrentó a los ataques de 15 portavoces, triunfa ante los suyos pese al guión de el PP está solo pactado y aplicado por el Gobierno y sus socios Alianza del 56 por ciento frente al PP Antes y después de este choque de trenes, hubo un río de once intervenciones de otros tantos portavoces- -aunque algunos son en sí mismos la única representación parlamentaria de sus partidos- -que vino a reafirmar la impresión de que Zapatero ha ahormado en las fechas previas un amplio pacto con el cuatripartito catalán. Así, y antes de que Rubalcaba se aplicara a la tarea, los portavoces de CiU, Josep Antoni Duran Lleida, y de ERC, Joan Puigcercós, especialmente, pero también los del PNV, Josu Erkoreka, de IC- EV, Joan Herrera, o de IU, Gaspar Llamazares, pusieron tanto o más empeño en replicar a Rajoy que en explicitar sus planteamientos ante la tramitación que ahora comienza. Especialmente activos en esa estrategia de castigo y aislamiento del PP estuvieron los representantes de CiU. Tanto Mas como Duran pusieron sobre la mesa su acreditado sentido de Estado con el recuerdo de su contribución a la gobernabilidad de España tanto con el PSOE como en el PP, y antes con UCD, y su copaternidad de la Constitución, que contrapusieron a la defensa del no que hizo su presidente de honor -José María Aznar- entre fuertes protestas de la bancada del PP, en la que a partir de ese momento se produjo una desbandada hasta quedar sólo en sus asientos una treintena de sus diputados y ninguno de sus principales dirigentes, vacío que aplicaron también al portavoz del PSOE. Con igual afán, Puigcercós dijo que el objetivo del PP no es sólo impedir el Estatuto, sino dinamitar la mayoría parlamentaria progresista Discurso de Estado frente al trasteo ÁNGEL COLLADO IGNACIO GIL quien todo el Estatuto está construido sobre el supuesto falso de que Cataluña es nación, luego es soberana Rajoy: ruptura del pacto del 78 Zapatero, que había dejado el papel de duro para el portavoz del PSOE, Alfredo Pérez Rubalcaba, cambió en la réplica el guante de seda por el puño de hierro y acusó a Rajoy de sembrar falsedades sobre el Estatuto igual que sembraron insidias sobre el 11- M, para intentar lavar sus errores al tiempo que recordaba los pactos de Aznar con Pujol y subrayaba que la Constitución está muy bien custodiada por quienes creímos siempre en ella Rajoy, con la idea subyacente de que Zapatero se encontró el poder, le respondió que no sólo carece de una hoja de ruta, es que ni siquiera sabe Seis ausencias y una equivocación Tras 10 horas de debate, hubo en contra 146 votos del PP, pero los 197 votos a favor sólo representan el 56 por ciento de la Cámara. También hubo una abstención, por error, del socialista Celestino Suárez, y seis ausencias (dos en el PP, Guerra Zunzunegui y Murcia Barceló, y al menos una en el PSOE, Leguina, todos por enfermedad) El frente común contra el PP no impidió las advertencias al Gobierno de que su pacto tiene límites: si pretenden desnaturalizar el texto, es mejor que voten en contra (Puigcercós) si se amputara la reforma, las consecuencias serían imprevisibles (Duran) MADRID. Discurso de hombre de Estado frente a trasteo de ambigüedad calculada y pactada para salvar el trámite y ganar tiempo, pero que de puro inconcreto no convence ni a todos los propios. Mariano Rajoy entusiasmó a los suyos y José Luis Rodríguez Zapatero decepcionó a algunos fieles que, disciplina de voto aparte, salen del debate más preocupados de lo que entraron. Ni clara delimitación de las líneas rojas para enmendar el texto, ni compromiso de dejarlo como una patena como había anunciado él mismo. El presidente del Gobierno se limitó a una faena de aliño en la que ni siquiera incluyó todas las pegas de inconstitucionalidad registradas por los expertos del PSOE que la Ejecutiva de su partido había hecho propias. Tanto tacticismo convenció a los devotos de las virtudes del zapaterismo Los socialistas más veteranos rumiaban su disgusto por los pasillos porque no les daba ni argumentos para defender en público y en sus circunscripciones de origen el sí que emitieron. Y frente a la tibieza del discurso de Zapatero se creció Rajoy, empeñado en presentarse como alternativa para el conjunto de la ciudadanía alarmada con la deriva del PSOE hacia los nacionalismos. Preocupación doble pues para muchos socialistas que se tienen que examinar ante las urnas en año y medio, en las autonómicas de mayo de 2007. emplear la hora que pudo hablar frente a las casi diez que sumaron los demás portavoces. La soledad en defender la vigencia de la Constitución, el régimen democrático instaurado en 1978 y el respeto al imperio de la ley tiene ventajas para el PP. La alianza de socialistas y nacionalistas es un hecho sellado con este proyecto de Estatuto que les deja las cosas claras y espacio de crecimiento. Concienzuda descalificación Nunca se había escuchado en la Cámara un discurso del inquilino de la Moncloa tan corto de ideas, argumentos o citas como el de Zapatero, destacaban dirigentes del Grupo Popular que han pasado por el poder y también por la oposición en los tiempos de Felipe González. Y nunca un jefe de la oposición había sido tan concienzudo en la descalificación del presidente del Gobierno. Pero a Zapatero la ambigüedad le fue muy útil para salvar la votación y meter en el congelador durante unos meses el problema que él mismo ha creado o no ha sabido parar. Con Zapatero cada vez más hipotecado con los nacionalistas y Rajoy más afianzado al frente de la oposición, la legislatura entra en una nueva fase. Azaña, Companys, el lendakari Aguirre, Maciá, Carrillo, la defensa de Madrid... Las citas de los socios del Gobierno dejan poco margen para la interpretación. ERC propone avanzar hacia un sociedad libre el PNV avisa que también enviará su proyecto, IU dice que vamos al federalismo pleno. Zapatero no se molestó en rebatir esos anuncios. Dedicó más tiempo a jalear la ceremonia de el PP está sólo que al texto tomado en consideración. Rajoy se tuvo que enfrentar a 15 intervinientes que desde la tribuna le tildaban de anticatalán y antidemócrata. Era el guión pactado entre Zapatero y sus socios: el PP está sólo Campo libre en el centro Si Zapatero sacó adelante la votación, el PP salió convencido de que había ganado el debate ante la opinión pública y la gran masa electoral centrada que aprecia, sobre todo, la estabilidad institucional, la moderación y el sentido común. En el Grupo Popular aplaudieron a Rajoy como hombre de Estado Durante tres minutos puestos en pie le aclamaron sus diputados las dos veces que volvió de la tribuna para