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84 MIÉRCOLES 2 11 2005 ABC Economía Telefónica captó en sólo tres días los 27.200 millones para financiar la compra de O2 César Alierta viaja a Londres y Fráncfort para convencer a los fondos e inversores institucionales b La actual estructura interna del grupo de telecomunicaciones podría quedar dividida entre grandes áreas de negocio: Iberoamérica, España y norte de África, y Europa A. POLO MADRID. La oferta de compra del operador británico de telefonía móvil O2 anunciada el pasado lunes por Telefónica no es sólo la operación más importante realizada hasta la fecha por una empresa española. Además de negociarse en un tiempo récord- -poco más de dos semanas- -para evitar filtraciones indeseadas a los mercados financieros, la operación reúne otro ingrediente desconocido: el tiempo récord empleado en cerrar su financiación. Según fuentes solventes, Telefónica sólo necesitó tres días para alcanzar un compromiso con Goldman Sachs International y Citigroup, los dos bancos de inversión que le han asesorado en la operación, y con el Royal Bank of Scotland para cerrar el crédito puente de 27.200 millones de euros (4,52 billones de pesetas) para financiar toda la operación, cifra con la que Telefónica afrontará la compra de los títulos en poder de fondos de inversión, inversores institucionales y los miles de accionistas minoritarios de O2. Con la sindicación del préstamo, el más elevado del mundo en los últimos cinco años, se dará entrada a otras entidades financieras interesadas en apoyar la adquisición. Pero el frenético ritmo que ha adquirido la nueva aventura europea de Telefónica no acaba aquí. El presidente de la compañía, César Alierta, y el director general de Finanzas Corporativas, Santiago Fernández- Valbuena, comenzaron ayer en Londres una breve gira destinada a convencer de la bondad de la compra a los fondos e inversores institucionales. Tras esta visita de obligado cumplimiento los directivos se trasladarán a Fráncfort y posteriormente a Madrid. Entre los argumentos que Alierta y Fernández- Valbuena expondrán para conseguir el respaldo europeo a la adquisición de O2 figura el pago en metálico de los 26.000 millones de euros (4,32 billones de pesetas) en los que se ha valorado la compra, que a cambio de incrementar la deuda de la compañía hasta los 54.000 millones (8,98 billones de pesetas) blinda en la práctica la operación. Si Deutsche Telekom, como se especula, quiere replicar a la oferta lanzada por Telefónica, deberá incrementar los 200 peniques (2,94 euros) que Telefónica formalmente ofrecerá a los accionistas de O2 en el mes de noviembre. La pregunta del millón es si el gigante La popular Rueda del Milenio de Londres, a orillas del Támesis, representa el logotipo de la operadora británica O2 alemán está dispuesto a introducirse en la puja para evitar que Telefónica compita en su mercado interior. En el plano de la organización del grupo, la adquisición de O2 propiciaría un amplio cambio en la actual estructura interna en Telefónica. Según las mismas fuentes, la multinacional EPA El pago en metálico blinda en la práctica la operación, y dificulta además la aparición de nuevas ofertas competidoras española podría quedar dividida en tres grandes áreas geográficas de negocio: Iberoamérica, España y norte de África, y Europa. En las dos primeras conviven en distinto grado los negocios de telefonía fija y móvil, mientras que en la europea prevalecería el de móvil, por más que la operadora checa El Reino Unido descubre la nueva pujanza de la Armada española EMILI J. BLASCO. CORRESPONSAL LONDRES. La BBC trasladó ayer sus cámaras a una de las principales calles comerciales de Londres para enfocar primero una oficina del Abbey, banco comprado hace un año por el Santander, y luego, en la acera de enfrente, otra de O2, el operador de telefonía móvil que ha acordado su venta a Telefónica. Esta ofensiva de la Armada española como la ha denominado The Times incluye también otras recientes operaciones, como la compra de la empresa de servicios Amey por parte de Ferrovial, en abril de 2003, y la adquisición que hizo Abertis en noviembre de 2004 de TBI, la compañía propietaria del aeropuerto de Luton. La oferta de Telefónica por su competidor británico O2 es la última de una serie de grandes operaciones internacionales llevadas a cabo por compañías y bancos españoles, que han guiado el extraordinario boom de España en los treinta últimos años indicaba ayer un análisis de The Times bajo el título: Telefónica cabalga sobre la cresta del surgimiento de España Esta consideración sobre la llegada a las costas británicas del dinero español en busca de negocio es una cara de la moneda; la otra es la venta de empresas del Reino Unido a capital extranjero. El pasado lunes, cuatro operaciones se fraguaban en un mismo día. Además de la relativa a O2, también era anunciada la posible venta de Pilkington, el segundo mayor productor de vidrio para la construcción, a una empresa japonesa. Por su parte, la principal compañía británica de cruceros, P O, conocía una oferta desde Dubai, mientras que la pequeña constructora Mowlem admitía que está en conversaciones con inversores extranjeros no especificados. Lejos de presentar el país en venta, el Financial Times se felicitaba de la ganancia en Bolsa que van a tener los accionistas ante tanto interés por las empresas de este país. Días felices hay aquí de nuevo para los accionistas de compañías británicas, que están gozando de ser objeto del deseo extranjero comenzaba diciendo el editorial de este diario económico. Mirando por ese beneficio del accionista, los análisis realizados desde la City londinense se mostraban incluso con la esperanza de una contraoferta de Deutsche Telekom, que eleve el precio de venta de O2. El hecho de que la compañía alemana no la haya descartado alimenta los rumores sobre la posibilidad de que los alemanes mejoren las condiciones de Telefónica.