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44 Madrid MIÉRCOLES 2 11 2005 ABC Un elefante despistado, un calamar gigante y un intrépido lince son los protagonistas de unas mágicas historias que esperan a los pequeños visitantes del Museo Nacional de Ciencias Naturales Domingos de cuento TEXTO: MABEL AMADO MADRID. Con la llegada del frío y la lluvia, los planes infantiles en el fin de semana suponen un serio problema para los padres, que deben buscar alternativas bajo techo para los más pequeños de la casa. Por este motivo, la visita a un museo- -y la participación en sus talleres- -es una buena opción, además de una oportunidad para adentrarse en la historia de una manera didáctica. Así, el Museo Nacional de Ciencias Naturales (calle de José Gutiérrez Abascal, 2) ha programado para este otoño un singular ciclo para niños de edades comprendidas entre los 3 y 7 años. Cuentos de Animales es el título de este divertido programa que se desarrolla todos los domingos de octubre, noviembre y diciembre, en la sala de exposiciones del museo (www. mncn. csic. es) A través de las historias protagonizadas por el despistado elefante Bombo, el calamar gigante Archi y el intrépido lince Lincelot, los niños tomarán contacto con sus modos de vida de una forma didáctica y divertida. Y todo gracias a la narración del profesor Bubo, que con canciones, bailes, disfraces e interpretación amenizará el desarrollos de estas historias aptas para todos los públicos. En El elefante Bombo los pequeños visitantes del museo se colocarán grandes orejas una sala del Museo Nacional de Ciencias Naturales... Y la última historia centra su espacio en España, en concreto, en el Parque Nacional de Doñana. Lincelot, un pequeño lince que nació entre unos matorrales de esta reserva natural un gélido día de invierno, aprenderá a sobrevivir y se adentrará en la madurez ABC Diversidad del mundo natural Elegir el cuento como hilo conductor para mostrar y acercar a los pequeños la diversidad del mundo natural es un lógico recurso. No en vano, la imaginación infantil es una fuente inagotable poblada de intrépidos aventureros, mágicos lugares y criaturas fabulosas. Para mostrar de una forma accesible toda la riqueza del patrimonio natural, se han programado tres cuentos. Comenzamos por El Elefante Bombo un paquidermo con algunos problemas de identidad y que no encuentra su lugar en esta singular sabana africana que le ha tocado vivir. Con grandes orejas de papel y bailando al ritmo de El baile del elefante los niños aprenderán cuáles son las costumbres y la alimentación de los elefantes africanos y asiáticos. Además, durante la narración conocerán a Bombo- -de más de 4 metros de altura- -y a Simba, un elefante de Indonesia y viejo habitante del Museo desde hace ya 228 años. Para quienes prefieran cuentos submarinos, Archi el gigante del mar es una tierna historia con la señora Cala, el señor Mar y su hijo, Archi, como protagonistas. Este curioso y travieso calamar, iba al colegio marino del señor Pulpo, donde aprendía cómo era el océano en el que discurría su vida. Sin embargo, un buen día, Archi, al más puro estilo de la película de Disney Nemo decide explorar por su cuenta el mar que le rodea y aparece por arte de magia en Con estos tres cuentos, el Museo pretende inculcar a los más pequeños una educación basada en el respeto a los ecosistemas aprendiendo a comer y superando múltiples peligros. Con estos tres cuentos, el Museo pretende dar a conocer el modo de vida y las prácticas habituales de los animales, así como a protegerlos, además de inculcar a los pequeños una educación medioambiental basada en el respeto a los ecosistemas. El Teatro Español resucita el espíritu de Don Juan de la mano de Don Giovanni FERNANDO NAVARRO MADRID. La Plaza de Santa Ana fue ayer un gran patio de butacas al aire libre. El Teatro Español de Madrid resucitó el espíritu de Don Juan, de la mano de Mozart y fragmentos de Don Giovanni, representando la ópera en la fachada del edificio. Cinco balcones del teatro sirvieron de escenario para los actores que interpretaron en las alturas la obra, bajo los grandes nombres de Lope de Vega, Calderón de la Barca, Tirso de Molina, Lope de Rueda y Ruiz de Alarcón. Centenares de personas se reunieron en la plaza para alzar sus cabezas con la mirada fija a la fachada del teatro. La iniciativa permitió disfrutar de la ópera de manera gratuita. Está muy bien esta idea porque el teatro es muy caro y anima a todos a conocer este tipo de espectáculos afirma Nines, una joven que no se lo pensó dos veces para venir a ver la obra. Lo mismo dice Carmen: Así se acerca la ópera a la gente y siempre merece la pena hacerlo de vez en cuando Familias y matrimonios permanecieron de pie y atentos a la trama de la obra. Me encanta Don Juan- -indica un padre- incluso se lo estoy explicando a mi hija para que vea que la ópera no es de otro mundo Algunas parejas de novios se abrazaban mientras Don Juan se paseaba por los balcones con su agitada voz. Esto es mejor que una tarde en el cine dice una chica a su chico. El espectáculo atrajo también a los curiosos y viandantes despistados. Es el caso de un hombre que paseando tropezó con el gentío: ¿Qué pasa aquí? le pregunta a una chica. Ella responde: Van a representar Don Juan en los balcones del teatro La sorpresa se apodera de la cara del hombre, que con alegría dice: ¡Qué chulo! Son muchos los que pasaban y se quedaban. Felipa asegura que a los mayores nos sirve de entretenimiento aunque su amiga Ana reconoce que no entiende ni jota de ópera ya que lo suyo es la zarzuela. En este teatro a cielo abierto, con las nubes como único techo, se podían ver a los espectadores con sus bufandas, cazadoras de cuero o deportivas. Algunos comían mientras contemplaban la obra, otros se tomaban un café. Y en plena calle, las terrazas de las cafeterías se convirtieron en improvisados palcos, donde se podía escuchar ópera a precio extraordinario. Aunque los palcos de honor, en este caso, serían los balcones de las casas con vistas a la Plaza de Santa Ana, más de un vecino no se perdió la ocasión.