Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 2 11 2005 Madrid 37 Un recinto plagado de Historia y nombres ilustres Inaugurado el 13 de septiembre de 1884, el cementerio de La Almudena ha visto pasar por sus calles y caminos numerosas personalidades fallecidas, de entre los seis millones de difuntos que allí se encuentran enterrados, y que han dejado huella en la política, el deporte o el espectáculo de España. Los restos de personalidades de la Cultura, como el poeta Vicente Aleixandre o el escritor Benito Pérez Galdós; de la Medicina, como el Premio Nobel Santiago Ramón y Cajal; o de la Ciencia, como Juan de la Cierva, reposan en este cementerio. También artistas tan emblemáticos como Lola Flores y su hijo, Antonio, cuyas tumbas aparecían ayer repletas de flores, que habían puesto varios admiradores, cerca de los restos del que fuera presidente del Atlético de Madrid, Jesús Gil y Gil. La política cobraba cierto protagonismo en un día tan especial para recordar a los muertos. Algunos ciudadanos se congregaban en torno a la tumba en homenaje a los caídos por la División Azul, casi a la entrada del cementerio de La Almudena; en el extremo opuesto del recinto, hacían lo mismo la Asociación de Represaliados de la II República. La Historia reciente también tenía su lugar reservado en La Almudena. En uno de los sectores que acoge a numerosas víctimas del 11- M, cuyas tumbas tenían una vela encendida, familiares y amigos no dejaban de recordar a los difuntos de una masacre que conmocionó a Madrid. había quien no desperdiciaba la oportunidad para hacer su propio negocio: desde puestos de flores ilegales, a los que la Policía pedía constantemente la licencia de venta, pasando por jóvenes rumanas pidiendo a lo largo y ancho del cementerio. Sin embargo, no se produjo ningún incidente de gravedad, salvo alguna caída en el cementerio, a la que tuvo que acudir el Samur. Adiós a una tradición histórica Para quienes se acercaban ayer a los cementerios- -sobre todo, mayores y niños- esta fiesta ha perdido interés porque la mentalidad ha cambiado mucho asegura Julia Iglesias, una mujer de 70 años a la que sus hijos le recriminan que se vaya al cementerio porque dicen que no sirve de nada Sin embargo, muchos madrileños dedicaron esta jornada festiva a limpiar las tumbas, colocar las flores y rezar algunas oraciones ante sus difuntos. Mientras tanto, ante las quejas de muchos usuarios por la limpieza de estos días, pero la dejadez durante todo el año de estos recintos, los coches sí que acudían en masa a necrópolis como La Almudena, donde tienen permitido el paso. Las caravanas de vehículos se formaron sobre todo en la entrada por O Donnell, a primera hora, y en todas las salidas, a mediodía. Incluso, había quien se preocupaba de que la pérdida de esta tradición no influyera en los difuntos, y se dedicaba a recolectar flores de varias tumbas para colocarlas en aquellas lápidas de las que sus familiares, por el puente, por dejadez o por cualquier otra causa, no acudía ayer a honrar a sus familiares o amigos muertos.