Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
24 Nacional MIÉRCOLES 2 11 2005 ABC El Gobierno no reconoce víctima del terror a un sargento herido en Irak b El Ministerio de Defensa tampoco considera al militar, herido en AdDiwaniyah por una granada de mano en 2004, como víctima de una acción de combate ABC MADRID. El Gobierno ha denegado al sargento de Infantería Sergio Santisteban, residente en Córdoba y herido en la guerra de Irak, el reconocimiento como víctima del terrorismo después de que el soldado lo solicitara al no recibir tampoco un documento oficial donde lo identifique como víctima de una acción de combate. Según el escrito del Ministerio de Presidencia, no ha quedado acreditada la condición de Santisteban como herido en un atentado terrorista, condición indispensable para la concesión de la condecoración solicitada a pesar de que el sargento sufrió el 11 de febrero de 2004, en AdDiwaniyah (Irak) un ataque por medio de una granada de mano. Sobre la resolución del Gobierno, la mujer del sargento, Toñi Ortigosa, señaló que los militares españoles fueron a Irak a luchar contra el terrorismo y lo de la ayuda humanitaria que se lo cuenten a otros Sin embargo, Santisteban después de casi ya dos años de lo sucedido, continúa esperando que por parte del Ministerio de Defensa se realice un reconocimiento por su participación en una acción de combate porque, según manifestó Toñi mi marido ha estado en la guerra aunque el Estado no lo quiera reconocer También lamentó que el 29 de abril de 2004 se procediera a la disolución de su Unidad sin que se hiciese mención a los heridos. Por ello, el pasado 18 de febrero el sargento y su esposa se reunieron con José Bono, quien al ver las heridas- -dice Ortigosa- -comentó que ya estaban cerradas, a lo que mi marido le tuvo que contestar indignado si quería que viniera chorreando sangre Bono se comprometió a investigar el caso. Soldados españoles preparan un convoy de ayuda humanitaria a los afectados por el terremoto EFE Pakistán asigna a España tres áreas de reconstrucción en la zona más arrasada La unidad que construirá la base espera órdenes para salir hoy b El embajador de España, que califica la zona de difícil pero segura afirma que nadie entendería en Pakistán que se atacara la ayuda humanitaria LAURA L. CARO ENVIADA ESPECIAL ISLAMABAD (PAKISTÁN) Diez militares españoles pertenecientes a la Plana Mayor y con el general de Brigada Juan Antonio Bautís Otero al frente se encuentran desde el mediodía de ayer en misión de reconocimiento en la arrasada comarca de Bagh, donde las autoridades de Pakistán han decidido por fin asignar a las tropas españolas tres áreas de reconstrucción. Se trata de la parte más profunda, más difícil y aislada de la Cachemira rota por el terremoto, según palabras del embajador de España en el país, José María Robles Fraga, que dibujó la orografía del territorio como un valle perdido sobre el que literalmente se han desplomado las crestas de las montañas. Allí el seísmo dejó 8.000 víctimas mortales. Se estima que miles de personas aún no han recibido ayuda, hay multitud de núcleos dispersos e inaccesibles y mucha preocupación por los incipientes casos de tétanos. A esta zona llegarán, probablemente hoy, los primeros soldados de la Unidad de Apoyo al Despliegue (UAD) Al cierre de esta edición se encontraban pasando la noche en un cuartel de Ingenieros de Islamabad a la espera de órdenes para continuar los 120 kilóme- tros de camino tortuoso que les separan de Bagh y construir allí la base en la que se alojará el resto del contingente español un máximo de 90 días. A este territorio, según fuentes del Ministerio de Defensa, se ha destinado también al contingente polaco, que acude con una compañía de Ingenieros. Con las elocuentes fotos de la tragedia en la mano tomadas en su reciente visita a Bagh, en la que precisamente fueron los Bomberos Unidos Sin Fronteras los primeros en aparecer apenas 48 horas después del desastre, el jefe de la representación diplomática subrayó ayer que la labor que el Ejército tiene por delante va a ser necesariamente para quitarse el sombrero En Bagh están ya trabajando organizaciones humanitarias de carácter sanitario, caso de Médicos sin Fronteras el Ejército paquistaní en labores de ingeniería y se ha recibido gracias a los helicópteros norteamericanos material de supervivencia procedente de la solidaridad exterior. Eso es todo. Pero queda tanto por hacer, asegura, que, a su juicio no tiene sentido dar vueltas al retraso de tres días que ha sufrido la misión retenida en el aeropuerto de Lahore, donde to- davía permanece gran parte de los 87 militares llegados el pasado domingo y mañana aterrizará un centenar más. Que se pierda un día no me preocupa, sí que se desplieguen bien, con la regla de oro de la ingeniería militar. No estamos en la fase de salvamento, pues se trata de entrar con la mejor capacidad técnica para abrir carreteras, mantenerlas abiertas hasta el invierno y que la gente pueda sobrevivir hasta la primavera Señales de espejos En Bagh, la situación está siendo especialmente dura para los supervivientes. No han visto un médico en su vida, menos un soldado extranjero dice el embajador, que constata al tiempo que, por ese mismo motivo, la bienvenida a los que vienen a echar una mano es unánime y deseada: Las gentes reclaman con señales de espejos la atención de los helicópteros que sobrevuelan la zona en petición de auxilio Por el momento, confirma, no se ha registrado ningún incidente en este territorio sensible por su proximidad a la frontera con India, tradicionalmente custodiado por una importante presencia de las Fuerzas de Seguridad paquistaníes. No ha habido ningún problema de inseguridad- -dice el embajador- sólo en los primeros días varios camiones de alimentos fueron asaltados, pero por personas que tenían hambre. Nadie entendería en Pakistán, no ya que se atacara, sino que se criticara la ayuda humanitaria En el aeropuerto de Lahore aún permanece gran parte de los 87 militares que llegaron el pasado domingo