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4 Opinión MIÉRCOLES 2 11 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO LUCA DE TENA PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil EL CONSEJO DE ESTADO SE TOMA SU TIEMPO H PRUEBA DE FUEGO PARA LA CONSTITUCIÓN A expectación ante el debate sobre el Estatuto catalán en el Congreso de los Diputados es fiel reflejo de la importancia que otorga la opinión pública al problema de la vertebración territorial. No es exagerado afirmar que la Constitución se somete hoy a una verdadera prueba de fuego. En contraste con la unidad de los dos grandes partidos nacionales a la hora de rechazar el plan Ibarretxe, parece seguro que la Cámara votará a favor de la toma en consideración de la propuesta de reforma del Estatuto de Cataluña según la denominación oficial del texto presentado. En rigor, esta misma denominación puede y debe ser puesta en cuestión. No se trata, ciertamente, de una reforma, sino de un estatuto nuevo, notablemente largo y prolijo, que procede a la derogación expresa del estatuto vigente (aprobado por la Ley Orgánica 4 1978, de 18 de diciembre) Voces muy autorizadas han hecho notar que, bajo apariencia de norma estatutaria, se oculta una verdadera constitución lo que debería conducir a su tramitación en los términos de máxima rigidez que determina el Título X de la norma fundamental. Sea como fuere, las espadas están en alto ante un debate que tiene su primer aliciente en la intervención de tres representantes de máxima responsabilidad política en nombre del Parlamento proponente y, sobre todo, en el cara a cara entre el presidente del Gobierno y el líder de la oposición. A nadie se oculta que el debate de hoy puede marcar la pauta política de los próximos meses, aunque ya se da por descontado el resultado de la votación. Rodríguez Zapatero se enfrenta a su responsabilidad ante el conjunto de la nación española y ante buena parte del propio PSOE. Su apuesta por configurar un poder constituyente en sentido material con los nacionalistas y otros aliados radicales con la finalidad de aislar al Partido Popular resulta no sólo sorprendente en una democracia madura, sino también políticamente arriesgada. Buena prueba de ello es que le obliga a hacer frente a un texto cuya inconstitucionalidad es patente, con la pretensión de reconducirlo a través de un complejo proceso de diálogo y negociación. Es de temer que el jefe del Ejecutivo esté intentando lograr la cuadratura del círculo. Como es habi- L tual, le va a resultar más sencillo manejar conceptos generales que resolver problemas específicos que afectan a la igualdad de los españoles, la unidad de mercado, la financiación autonómica o la pretendida bilateralidad en las relaciones entre Cataluña y el resto de España. No puede ni debe eludir, por supuesto, la definición de Cataluña como nación, porque no se trata de una cuestión nominalista ni teorética como dicen los expertos socialistas. La nación española es titular única de la soberanía y no la puede compartir con una de sus partes constitutivas, aunque el término nación se sustituya por comunidad nacional u otro similar. Prometen desde La Moncloa que hoy se verá al Zapatero más genuino de su habilidad para sortear estos escollos va a depender la percepción de los ciudadanos sobre el éxito o fracaso de su proyecto. Mariano Rajoy está en presencia de una oportunidad muy favorable para reforzar su ya indiscutido liderazgo y la política de oposición que practica el PP, el único partido que se pronuncia con nitidez en favor del modelo territorial vigente. Además, el líder popular acostumbra a dar lo mejor de sí mismo en este tipo de debates, gracias a la solidez y contundencia de sus argumentos, en contraposición con el tono frecuentemente liviano y las generalizaciones propias de su adversario en la Cámara. Parece que el PP ha superado la tentación de practicar una política de silla vacía durante la tramitación ulterior en el Congreso y el Senado. Una actitud de este tipo sería un grave error, puesto que los ciudadanos esperan claridad y rigor, esto es, eficacia argumental en los planteamientos y no desmesura en los gestos. Resultará así mucho más eficaz la labor de oposición frente a un Gobierno que apuesta fuerte, pero que no consigue eliminar la sensación de que no sabe cuál es el punto de destino. Es la consecuencia natural de su alianza con partidos antisistema, que ahora le tienden también una trampa dialéctica con hipotéticas urgencias sobre la reforma de la Constitución. Si no resulta factible el acuerdo entre los dos grandes partidos acerca de la cuestión territorial, es deseable al menos que prevalezca un mínimo de sentido común para no hacer el juego a las minorías radicales. ASTA seis meses podría dilatarse el informe que el Gobierno ha encomendado al Consejo de Estado sobre las cuatro reformas constitucionales que prevé llevar a cabo, y entre las que se encuentra la eliminación de la prevalencia del varón en la sucesión a la Corona. Consciente de la complejidad del procedimiento, el máximo órgano asesor del Ejecutivo se toma su tiempo, en consonancia con el espíritu que se respira también en la mayor parte de los ambientes políticos. No es, desde luego, el momento de emprender ese viaje. El propio Gobierno debe de haberlo entendido y aprendido de lo que está ocurriendo con la reforma de los estatutos de autonomía. Fue Zapatero quien encabezó la carrera y hoy, poco después, estamos en el complicado panorama en el que estamos. Mesura, tiento y esperar el clima político propicio parecen la mejor fórmula. Francisco Rubio Llorente IGNACIO GIL SONORAS AUSENCIAS ERÁ porque- -como señaló la consejera Montserrat Tura- son unas fechas en las que muchas personas han salido de puente pero lo cierto es que la ausencia del delegado del Gobierno en Cataluña y la de los mandos de la Policía y de la Guardia Civil marcó ayer el acto oficial de despliegue de los Mossos d Esquadra, que se ocuparán a partir de ahora de las tareas de seguridad ciudadana en la capital catalana. Acto simbólico- -calificado por Pasqual Maragall como un gran paso hacia nuestro propio autogobierno -que algunos celebraron como una fiesta, mientras que otros entendieron que no había nada que celebrar. Reveladora imagen en vísperas del pleno en el Congreso sobre la reforma del Estatuto catalán. S DINERO BARATO: FIN DE CICLO ADA vez parece más cercana una subida de los tipos de interés en el área euro, tras el aumento ayer de un cuarto de punto acordado por la Reserva Federal, lo que coloca el precio del dinero en el 4 por ciento, el doble que en la UE. No parece, sin embargo, que el BCE decida subirlos en su reunión de mañana, aunque lo previsible es que lo haga antes de finales de año. El final del dinero barato lo anticipaba la pasada semana el alza del euribor, que crecía dos décimas, hasta el 2,41 por ciento, adelantando un cercana subida de los tipos de interés en la UE. Un incremento de un cuarto de punto en el índice más utilizado para fijar los tipos hipotecarios supone para una hipoteca de tipo medio- -120.000 euros a pagar en veinte años- -una subida de seis euros al mes. Afectaría tanto a los nuevos créditos hipotecarios como a los de interés variable que se revisen a partir de ahora. Según datos bancarios, la mitad de los 14,5 millones de familias españolas tienen una hipoteca, y de ellas, en torno al 10 por ciento les supone casi la mitad de su renta. El alza de tipos afectaría de lleno a las C hipotecas y a los créditos al consumo, y por ello a los dos principales motores de nuestra economía: la construcción y el consumo. Por contra, sería el mejor antídoto para una encabritada inflación, que en España puede acabar el año en el 4 por ciento, un punto y medio por encima de la media de la UE, que está en el entorno del 2,5 por ciento, superando la línea roja del 2 por ciento marcada por el BCE. Este repunte de los precios, ahora con una ligera recuperación de la economía de los países de la Unión Europea, sería la razón que llevaría al Banco Central a anticipar una subida de tipos, prevista hasta hace pocas semanas para la primavera de 2006. Controlar la inflación es lo que busca también Ben Bernanke- -sustituto del carismático Alan Greenspan al frente de la Reserva Federal- que en su nuevo cargo está obligado a contener unos precios presionados al alza por los mayores gastos públicos que se derivan del huracán Katrina Por ello pronostican nuevas subidas suaves de tipos en EE. UU. antes de fin de año, lo que representa una nueva presión sobre los tipos en la UE. LA GRAN CONFUSIÓN E L gobierno de coalición alemán se tambalea después de que el anunciado vicecanciller y ministro de Trabajo, el socialdemócrata Franz Müntefering, dejara en el aire su participación en el Ejecutivo de Angela Merkel. Asimismo, el líder bávaro Edmund Stoiber no formará parte del nuevo gabinete, lo que revela el alto grado de complejidad de la situación política alemana. Las urnas dictaron sentencia y dibujaron un escenario donde no se sabe qué resulta más difícil: si encontrar la puerta de entrada o la de salida en el laberíntico cruce de caminos por el que deambulan cristianodemócratas y socialdemócratas.