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ABC MARTES 1 11 2005 Sociedad 63 El PP pide que se financien los tratamientos para dejar de fumar MADRID. El Partido Popular presentará una enmienda a la ley del tabaco en el Senado, en la que pedirá que el Sistema Nacional de Salud financie los tratamientos de deshabituación al tabaco según fuentes consultadas por ABC. El plazo para la presentación de enmiendas finaliza el próximo viernes. Por su parte, CiU también tiene intención de registrar una iniciativa en la Cámara Alta para que se tome en consideración la creación de salas de fumadores en los centros de trabajo, que fueron rechazadas en el Congreso, pese a que algunos Grupos reconocieron que su ausencia puede generar problemas en las empresas. El patio del Congreso de los Diputados, al aire libre, será el único espacio en el que se pueda fumar a partir de enero JAVIER PRIETO A partir de enero, los mismos diputados que sacaron adelante la ley contra el tabaco podrían convertirse en los primeros en incumplirla. Se calcula que la mitad del hemiciclo, lo reconozca o no, fuma. Algunos, conscientes de la prohibición, idean sus particulares enmiendas El penúltimo cigarro de sus señorías TEXTO: JORGE SÁINZ del pleno de la Cámara. Vamos, que el látigo indicativo de Alfredo Pérez Rubalcaba y Eduardo Zaplana a sus respectivos grupos podría haber quedado fácilmente en agua de borrajas. MADRID. La historia de España desprende un cierto aroma a tabaco por cada uno de los recovecos del viejo Congreso de los Diputados. Los actores políticos han cambiado, las costumbres y la temática de los debates también, pero existe un denominador común. Un cenicero lleno y una colilla humeante han sido, junto a los impasibles leones y las columnas que franquean, los únicos testigos permanentes del desfile de gobiernos socialistas, populares, de centro... Ninguno de ellos ha podido correr más rápido que los tiempos. En lugar de ceniceros, conexión de alta velocidad. Del humo y la política en los pasillos, al abrigo de las pavesas que se lleva el viento en la intemperie del patio. El tabaco, en definitiva, está a punto de escribir un melancólico epílogo en la Cámara Baja. ¿Serán capaces sus señorías de afrontar este reto? Posiblemente, no. A partir del próximo 1 de enero, como en cualquier otro espacio de trabajo, el Congreso será un lugar libre de humos. Actualmente, y en la práctica, ya lo es. Además del patio, obviamente al aire libre, sólo hay un par de narcosalas para los diputados más enganchados. Una está al final del pequeño y angosto pasillo que conduce al hemiciclo, la otra ocupa un tercio proporcional, literalmente, de la cafetería. Sin embargo, los despachos de sus señorías son auténticos refugios sagrados para los fumadores y muchos de ellos no están dispuestos a renunciar a esa posibilidad. El Congreso, que debería dar ejemplo, se convierte por derecho propio en el lugar con mayor riesgo potencial de incumplir la ley. ¿Fumar es de derechas? Fumar es de derechas, dijo Rodríguez Zapatero, pero ¿lo es realmente? Fuentes consultadas por este periódico afirman que más o menos la mitad del Grupo parlamentario Popular le da al vi- cio. Un poco menos en el Socialista. Del Gobierno, nuestro presidente, José Luis Rodríguez Zapatero, está a la cabeza de los fumadores, con un aumento considerable en el consumo desde que llegó el Estatut que por cierto se tramita mañana. A partir del año que viene no más disgustos comenta un parlamentario anónimo. En total, la mitad de los 350 diputados electos que se han autoprohibido fumar lo hacen. Basta pasar un día de sesión plenaria en el Congreso para saber que muchos de ellos están radicalmente en contra de esta ley. Sea de derechas o izquierdas, fumar no está de moda, y nadie quiere reconocer en voz alta que no comparte los criterios de la norma aprobada por unanimidad en comisión... Eso forma parte ya de la vida privada, casi de la prensa del corazón. Pero algunos hablan, los mismos que en petit comité reconocen que otro gallo cantaría si esta iniciativa se hubiera sometido a la consideración El Estado no entra en el despacho Gabriel Cisneros es uno de los grandes y veteranos diputados fumadores. Su teoría no tiene desperdicio. El despacho es un espacio sagrado. El poder coactivo del Estado se detiene ahí dice. Con más talante, Rafael Estrella, portavoz del PSOE en la comisión de Exteriores del Congreso, comenta que acatará las normas cuando lleguen. De todas formas, yo no fumo mucho Y lo dice, mientras charla- -leáse hace política- -animadamente con el portavoz de CiU Durán i Lleida, que no fuma, como nadie de su Grupo, por cierto. Hay, sin embargo, grandes fumadores de puros, como Mariano Rajoy, y fumadores sin más, como Ignacio Astarloa. Otros nombres propios, innombrables aquí, son los de los periodistas. Su espacio de trabajo es un territorio sin ley en lo que a tabaco se refiere. Todos ellos saborean juntos su penúltimo cigarro. ¿Habrá inspección de trabajo en el Congreso?