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ABC MARTES 1 11 2005 49 Madrid Cinco niñas y cuatro niños nacieron en la Comunidad al mismo tiempo que la Infanta Setenta fortines blindados suministran droga a 3.000 yonquis al día en el infierno de Las Barranquillas Los beneficios de este hipermercado fantasmal alcanzan hasta 500.000 euros cada jornada b Los controles policiales son habi- tuales en la zona, que tiene una delincuencia marginal. El fin de semana la población flotante crece por los camellos que van a abastecerse M. J. ÁLVAREZ MADRID. Está en mitad de la nada, en uno de los reductos más marginales de la ciudad. Los coches le pasan a ambos lados, casi rozándola. La lluvia la empapa y ella, indiferente, en medio del barrizal de la vía principal, sostiene una bolsa de plástico en una mano. Ha tirado la toalla. Hace dos años y medio que no sale del poblado de Las Barranquillas (Villa de Vallecas) el mayor hipermercado de tráfico de drogas a pequeña escala, no ya de España, sino de Europa. Vive en unas viejas tiendas de campaña, descoloridas y mil veces cosidas, cerca de la narcosala. Como ella, hay un centenar de toxicómanos, los más deteriorados, malviviendo en esa ciudad fantasmal, ejerciendo, la mayoría, de machacas del traficante, como esclavos en pleno siglo XXI. Esclavos de los vendedores ¡Mila, échate a un lado: te va a pillar un coche! le dice un policía de paisano de la Comisaría de Villa de Vallecas. ¡Ojalá! replica ella, mientras sus ojos se anegan de lágrimas. Tiene 32 años, pero aparenta muchos más. En su rostro y en su cuerpo lleva marcadas las huellas delatoras de un ceremonial destructor con un único final: la muerte. Parece esperarla. ¿Cómo lo llevas, guapa? inquiere el agente. Muy mal. Estoy recogiendo chutes viejos -jeringuillas usadas- -para cambiarlas por nuevas y venderlas. A ver si puedo pillar algo explica hastiada y con la mirada vacía. Consume cocaína y heroína, como el 98 por ciento de los que frecuentan la zona. A retazos, mientras se lo permite el Un centenar de toxicómanos vive de forma permanente en el poblado. Son los más deteriorados nudo que tiene atravesado en la garganta, cuenta la historia de su vida. Tengo dos hijos: un niño, de 12, y una niña, de 8, a los que no veo desde hace años; desde que mi madre me arrebató su custodia Están mejor con ella que contigo, reconócelo afirma el funcionario. Sí, pero lo que no perdono es que la misma persona que me abandonó cuando yo tenía 8 años, como a mis cuatro hermanos, me impida encontrarme con ellos; es injusto Historias parecidas a ésta hay a cientos, aunque no faltan las que están a años luz. Es viernes por la tarde y este núcleo irreal, anegado de agua, parece más oscuro y tétrico que nunca. Los fines de semana aumenta la población flotante que acude a pillar para su consumo particular o para traficar. Vienen de todas las provincias limítrofes: Toledo, Cuenca, Ciudad Real... y de otras más lejanas, como Valladolid o Zaragoza aseguran los agentes. JULIÁN DE DOMINGO Precios y calidades Los precios y la calidad de las sustancias que venden, únicamente heroína y coca son las razones que hacen que, gentes de toda clase y condición, fieles a su cita, se adentren en las entrañas del poblado Una micra papeli- na de cualquiera de estas sustancias se vende a 5 o 6 euros, por lo que un gramo asciende a 50 o 60 euros, según como esté el negocio unas cifras que se duplican en los locales de ocio. Por ello, el goteo de personas en la entrada que conduce a la única calle principal, por llamarla de algún modo, de la que salen pequeños callejones, a lo largo de los cuales se concentran los 70 puntos de venta, no cesa. Ni tampoco el tráfico rodado. Aquí obras no hay, pero atascos... esto a veces parece la Gran Vía indica el patrulla. (Pasa a la página siguiente)