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42 MARTES 1 11 2005 ABC Internacional Los quince ministros de Exteriores del Consejo de Seguridad votaron ayer a mano alzada su apoyo unánime a la resolución de advertencia a Siria La ONU adopta por unanimidad una resolución blanda para presionar a Siria Exige colaboración en la investigación del asesinato de Hariri, pero no prevé sanciones de la resolución 1.636 es tan descafeinado que hasta Rusia y China, que podían bloquearla si ejercían su derecho a veto, han terminado por aceptarlo JOSÉ LUIS DE HARO. SERVICIO ESPECIAL NACIONES UNIDAS. El Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas adoptó ayer, por unanimidad de sus quince miembros, una resolución que advierte a Siria sobre futuras medidas de presión si el régimen presidido por Bashar al- Assad no ofrece una completa cooperación en las investigaciones que se llevan a cabo para esclarecer la muerte del ex primer ministro libanés Rafic al- Hariri. La reunión, convocada con carácter urgente, refuerza la escalada de presiones internacionales sobre el régimen sirio, a cuyos servicios de Inteligencia apunta el informe independiente elaborado por el fiscal alemán Detlev Mehlis- -encargado por la ONU- -como implicados en el atentado que segó la vida de Hariri, el pasado 14 de febrero b El texto en Beirut, con un coche bomba que mató, además, a otra veintena de personas. La resolución de ayer, numerada como 1.636, fue aceptada por unanimidad después de que sus principales impulsores, Estados Unidos y Francia, aceptaran finalmente suprimir cualquier referencia específica a sanciones económicas o diplomáticas contra Siria, ante el rechazo frontal anticipado por Rusia y China, que podrían haber ejercido su derecho de veto. A cambio de prescindir del término sanciones, el texto aprobado afirma que el Consejo consideraría otras medidas adicionales en caso de falta de colaboración siria. Puede afirmarse, por tanto, que la resolución 1.636 es bastante blanda al menos así la consideran fuentes diplomáticas occidentales. La semana pasada, Estados Unidos y Francia, con el apoyo del Reino Unido, adelantaron un proyecto de resolución que amenazaba a Damasco con posibles sanciones económicas si no coopera con los investigadores para esclarecer el magnicidio. Este borrador no fue aceptado por Rusia- -tradicio- nal aliado de Siria- China y Argelia. Ante la negativa de dos miembros con derecho a veto, los integrantes del Consejo de Seguridad trabajaron durante todo el fin de semana para alcanzar un consenso sobre la resolución. El texto aprobado exige plena transparencia y colaboración por parte de Damasco y conmina a Siria a detener a todas aquellas personas sospechosas de estar implicadas en el atentado, entre los que podrían encontrarse, al parecer, el hermano y el cuñado del presi- dente Al- Assad. La resolución ha sido adoptada invocando el capítulo VII de la Carta de Naciones Unidas, que se refiere al uso de fuerza. Bajo supervisión internacional La secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice, puso de manifiesto tras la votación que Siria se encuentra bajo supervisión internacional y tiene que cooperar. Damasco no ha ofrecido hasta ahora explicaciones convincentes a estas serias acusaciones. Por el contrario, ha preferido opinar que el informe Mehlis está motivado por influencias políticas aseguró Rice. El responsable de Exteriores de Reino Unido, Jack Straw, afirmó por su parte que la resolución 1.636 advierte a Damasco de que nuestra paciencia tiene un límite En el texto aprobado ayer también se exige a Siria que deje de interferir en los asuntos internos del Líbano de forma directa o indirecta y que se abstenga de llevar a cabo cualquier acción que pueda desestabilizar al vecino país del Cedro. El proyecto de borrador impulsado por Washington y París mencionaba posibles sanciones económicas El ministro de Exteriores británico advierte a Damasco de que nuestra paciencia tiene un límite