Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
88 Deportes PRIMERA DIVISIÓN NOVENA JORNADA LUNES 31 10 2005 ABC Romo en ataque, el Getafe no encuentra premio a su buen juego El Deportivo aprovechó su ocasión y ganó un partido muy abierto con opciones para ambos DEPORTIVO GETAFE 1 0 Fue la segunda parte- -cuando el Deportivo acusó el esfuerzo físico realizado el miércoles ante el Madrid- -el momento elegido por el Getafe para lanzarse en busca del empate, y fue en ese periodo, en el 87, cuando estuvo a punto de encontrar el premio que con tanto ahínco había buscado. Curioso: tanto jugar, tanto abrir a las bandas, hilar aquí y allá para encontrar un hueco, y fue en una jugada tonta donde casi empata. Fue a sacar Molina, tropezó con Capdevila, que pasaba por allí como quien pasea por la acera de su casa, con un despiste tremendo, y el balón salió suelto. Pachón agarró el esférico y lo metió al larguero. Deportivo (4- 2- 3- 1) Molina; Manuel Pablo, Coloccini, Juanma, Capdevila; Scaloni (Sergio, m. 65) Duscher; De Guzmán, Valerón, Munitis (Iván Carril, m. 90) y Diego Tristán (Rubén, m. 77) Getafe (4- 2- 3- 1) Luis García; Pulido, Belenguer, Matellán, Paredes; Vivar Dorado (Cubillo, m. 61) Diego Rivas; Redondo, Riki, Gavilán (Craioveanu, m. 78) y Güiza (Pachón, m. 78) Árbitro Turienzo Álvarez, del Comité Castellano- leonés. Tarjeta amarilla a Gavilán, Coloccini, Güiza, Belenguer. Pulido, Munitis. Gol 1- 0, m. 24: Diego Tristán. Caminos cerrados JOSÉ MANUEL CUÉLLAR Empieza el Getafe a tener fuera del Coliseo los mismos males que le acosaron la temporada pasada. Juega muy bien, con fútbol trenzado, con ambición sea quien sea el rival y con esfuerzo y orden en todo lo que hace. Pero es llegar arriba y se le nublan las ideas, oscurecido Güiza y sin puntería Riki, que son sus puñales mellados. Cierto es que el Deportivo tuvo que ver en eso. Ha montado Caparrós un bloque que es difícil de superar. Una primera barrera con dos mordedores de primera como son Scaloni y Duscher, que reparten aquí y allá con toda la anuencia de los árbitros, sobre todo del de ayer, que tuvo pelín tono casero, y detrás una zaga dura y firme que se impuso casi siempre al Getafe, que lo intentó pero sin las luces suficientes para encontrar el camino del gol. Lo cierto es que los de Schuster no se asustaron nunca. Es un equipo sin complejos que se planta en el campo y trata a todo el mundo con una naturalidad pasmosa. Ayer perdió porque tuvo un despiste (de Luis García que se quedó parado en un centro alto que paseó por su área pequeña y permitió el cabezazo cercano de Tristán) y el Deportivo lo aprovechó, pero los azulones supieron levantarse y nivelar el encuentro con mucho toque de balón y fluidez en la medular, si bien se le iba todo al garete cuando se topaba con los dragaminas de Caparrós allá por los tres cuartos de la cancha, donde el Deportivo había instalado un campo de minas. De todas formas, el partido se decidió en un pelo, en pequeños detalles porque apenas hubo diferencia entre ambos equipos. Los dos movieron bien el esférico, se acercaron con peligro y ambos se mostraron firmes en defensa. Lo que sucedió es que el Deportivo aprovechó su ocasión y el Getafe perdió la suya. Se acabó ya todo porque si el Getafe no había encontrado antes un resquicio en la muralla deportivista, mucho menos después del susto porque Caparrós hizo tocar trompetas, cuernos y rayos para una retirada total. Así que entre lo romo que estaba el Getafe en ataque y que el Deportivo cerró ya todos los caminos, el encuentro se fue yendo hacia el lado local para hacer valer el gol de Diego Tristán. No es que el Getafe, con su ambición y ahínco, mereciese Diego Tristán se lamenta en el suelo de una oportunidad perdida la derrota, pero cuando un equipo tiene cañones y dispara salvas, es normal que acabe perdiendo. Es un asunto que tiene que solucionar Schuster cuando el equipo viaja, y no es fácil, porque ya AFP se sabe que los goleadores van por rachas y ésta no es buena. Del Deportivo, lo sabido, que es un hueso duro de roer, pero con Caparrós en el banquillo eso era de esperar. El Mallorca resiste con diez el empuje del Sevilla Expulsó a Fernando Navarro en el minuto 35 y en la segunda parte los de Juande Ramos tuvieron varias ocasiones para haber marcado JOSEP MARIA AGUILÓ PALMA DE MALLORCA. El Mallorca vuelve a recuperar poco a poco la fe en sí mismo, es decir, la solidez en defensa que caracterizaba a los rojillos cuando Héctor Cúper los dirigió en su primera etapa, y quizás por ello ayer empató un partido que, en otras circunstancias habría perdido sin remedio. El conjunto local se adelantó en el marcador a diez minutos del descanso, gracias a una gran jugada de Tuni, que culminó Víctor. Sin embargo, el Sevilla había tenido previamente dos ocasiones claras para marcar (Kanouté y Jordi) La suerte que le había faltado hasta entonces al conjunto andaluz le sonrió un minuto después del gol de los mallorquinistas. Primero, con la expulsión de Fernando Navarro por doble amonestación, y segundo, por el Javi Navarro y Arango se ignoraron 1 1 No hubo ni un solo incidente entre Arango y Javi Navarro, en la primera vez que se enfrentaban tras el incidente que protagonizaron ambos el pasado 20 de marzo. De hecho, ambos se dieron la mano antes del inicio del encuentro, y cuando los cambios efectuados por Cúper dejaron a Arango como único delantero centro y a Navarro como su marcador, sólo se produjeron dos faltas sin importancia, que, curiosamente, fueron cometidas por Arango. MALLORCA SEVILLA Mallorca (4- 4- 2) Prats; Cortés, Tuzzio (Potenza, m. 9) Iuliano, Fernando Navarro; Jonás Gutiérrez, Pereyra, Arango, Tuni; Yordi (Maciel, m. 39) y Víctor (Borja, m. 61) Sevilla (4- 4- 2) Notario; Alves, Javi Navarro, Aitor Ocio, David (Saviola, m. 58) Fernando Sales, Martí (Renato, m. 65) Jordi, Adriano; Kanouté y Kepa (Fabiano, m. 77) Árbitro Teixeira Vitienes. Expulsó por dos amarillas a Fernando Navarro (m. 35) Amonestó a David, Jonás y Adriano. Goles 1- 0, m. 34: Víctor. 1- 1, m. 37: Kepa. gol que llegaría dos minutos después, tras la falta lanzada desde la banda derecha por Fernando Sales, que culminó muy bien de cabeza Kepa. Aún quedaba la segunda parte por delante y el Mallorca debía afrontarla con sólo diez jugadores. El segundo tiempo fue tal como se esperaba, con un Sevilla lanzado al ataque y con un Mallorca muy bien replegado en de- fensa, que, además, vio cómo la suerte le abandonó al equipo de Juande Ramos. Sólo de este modo se explicaría que Kanouté, totalmente solo ante Prats, lanzase el balón al palo cuando ya se presentía el gol o que, más adelante, fuesen anulados dos goles por presunto fuera de juego al Sevilla, más o menos claro en el caso de Fabiano y muy dudoso en el de Kanouté.