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ABC LUNES 31 10 2005 Espectáculos 57 TEATRO Le menteur Autor: P. Corneille. Dir. Jean- Louis Benoit. Escenografía y vestuario: Alain Chambon. Ilum. J. Hourbeigt. Música: E. Perruchon. Compañía: La Comédie- Française. Int. D. Podalydès, B. Raffaelli, E. Lepoivre, M. Faure, L. d Olce, M. Vuillermoz, L. Natrella, A. Giroudon, I. Gardien y S. Raymond. Lugar: Teatro de la Zarzuela. Madrid. LA VERDAD DE LAS MENTIRAS JUAN IGNACIO GARCÍA GARZÓN Una escena de Lovy con Juan Carlos Naya, Pablo Abraira y Teddy Bautista en el centro de la imagen ABC Dos producciones totalmente españolas- Hoy no me puedo levantar y Maribel y la extraña familia -demuestran el auge del musical en nuestro país. Hace veinticinco años, sin embargo, el panorama no era tan favorable. Y hace veinticinco años nació Lovy Lovy Bodas de plata de un pionero TEXTO: JULIO BRAVO MADRID. En 1980, en el teatro Alcalá Palace, donde hoy se representa Cabaret nació Lovy Fue una aventura iniciada por Óscar Gómez y José Antonio García Morato, autores del libro y de la música del que puede ser el primer musical español. Un título díficil de establecer, ya que la zarzuela es teatro musical, y la tradición se remonta a varios siglos atrás. Pero si hablamos de musicales al estilo anglosajón con las reglas de juego impuestas por Broadway y el West End londinenses- -músicas de corte pop y rock, montajes espectaculares... Lovy fue, efectivamente, una producción pionera en nuestro país. La cartelera madrileña ya había vivido varios éxitos- Jesucristo Superstar y El diluvio que viene fueron los más sonados- pero con los niveles de producción que presentaban estos montajes no se había hecho nada totalmente español. Lovy un musical que narraba una historia más que naïf, la búsqueda por parte de una serie de jóvenes de un bondadoso personaje llamado Lovy, no corrió buena suerte. Como recordaban hace unos días sus principales responsables, los hermanos Óscar y Jorge Gómez, el día del estreno todo funcionó mal. Era la primera vez que se utilizaban micrófonos inalámbricos en España, y tuvimos muchos problemas con el sonido. Las interferencias hacían incluso que se escuchara a través de la megafonía del teatro la emisora de Radio- Taxi Estábamos cantando- -recuerda Pablo Abraira, uno de los prota- Españolizar el género La historia reciente del musical en España- -del musical al estilo anglosajón, que es el que impera hoy en día en el mundo entero- -ha pasado por diversas etapas antes de su parece que definitiva consolidación en las carteleras españolas. Ya en los años cincuenta José Tamayo montó Al sur del Pacífico la comedia de Rodgers y Hammerstein. Fue Jesucristo Superstar quien levantó en 1975 el telón de los grandes montajes, y desde entonces ha habido un ir y venir de títulos con propuestas más o menos felices y resultados más o menos discretos. En Barcelona fue el impulso, sobre todo, de Dagoll Dagom, el que hizo popular el género, que vivió en los noventa momentos muy felices. El grupo que dirige Joan Lluis Bozzo apostó además por la creación propia y, fruto de esta política, son títulos como Mar i Cel Flor de nit o Poe A ello se añaden híbridos como Cuando Harry encontró a Sally (música española, libro estadounidense) o las producciones íntegramente españolas de títulos extranjeros, como Víctor Victoria o El diluvio que viene actualmente en cartel, gonistas- -y, de pronto, se oía: Próximo o que finalice en la calle Alcalá... La producción de Lovy fue también pionera en el uso del rayo láser: Sólo había en los Planetarios de Londres y Los Ángeles- -dice Jorge Gómez- Ya traerlos a España fue un problema, porque los que los traían lo hicieron eran unos chiflados que vinieron en una avioneta, y empezaron los problemas en el aeropuerto. Luego, el día del estreno, y a pesar de todas las pruebas y los ensayos, no salieron bien los dibujos que tenía que hacer y, en lugar de un corazón, el láser proyectó algo más parecido a un huevo frito Hace unos días se han reunido en Madrid los creadores y los intérpretes de aquel musical, que apenas duró unas semanas en cartel- -las críticas fueron feroces- pero del que todos guardan un recuerdo imborrable. Encabezaban el reparto nombres como Pablo Abraira, Teddy Bautista, Juan Carlos Naya, María Veranés (que acababa de tener un gran éxito con su canción Mi caradura María Lar, Rosa Peña, Pepe Robles (de Módulos y Micky. El propio Óscar Gómez fue el director del montaje, que coreografió el ya desaparecido Carl París. La razón del reencuentro es la edición en CD de la música de Lovy (se editó en vinilo, pero únicamente dos mil copias que se vendían sólo en el propio teatro) una parte de cuyos beneficios van a ir a parar a la organización Menudos Corazones. uelve al Festival de Otoño la Comédie- Française- -con sus trescientos veinticinco años de historia al servicio de sus clásicos- -para ofrecer un plato dulce y ligero como un soufflé, bien acabado, estupendamente presentado y gustoso al paladar, aunque tal vez le falte algo de enjundia para poder ser servido como plato fuerte. Pierre Corneille (1606- 1684) uno de los forjadores del modelo de teatro clásico francés, compuso Le menteur tomando como falsilla La verdad sospechosa de Jun Ruiz de Alarcón, y esmerándose tanto en la tarea que algunos fragmentos son verdaderas traducciones al francés de los versos originales en castellano: un ejercicio de apropiacionismo que anticipa esa forma de (re) creación contemporánea que entonces debía de ser práctica más o menos habitual a la hora de recibir la visita de las musas. El Dorante de Corneille, como el don García de Ruiz de Alarcón, es un trapisondista formidable que se aúpa sobre sus propios embustes para conseguir un objetivo concreto y, más aún, para probarse a sí mismo en un más difícil todavía en el que no hay vuelta atrás. El joven licenciado que quiere divertirse en París y se arroga la condición de militar heroico, infatigable seductor y amante pródigo para encandilar a las atractivas jovencitas está enamorado de su propia figura reflejada en el espejo de sus mentiras, ésa es la verdad en la que le gusta reconocerse y no la representada por el severo padre al que burla sin advertir que puede ser él mismo el engañado. Comedia de equívocos y enredos, con lances de capa y espada, lindas tapadas y el azaroso amor como ingrediente fundamental de un alegre embrollo que concluye con un final melancólico en el que quizás Corneille quiso decir adiós a su propia juventud. Jean- Louis Benoit, actual titular del Théâtre National de Marsella La Criée, dirige con buen ritmo un montaje que no termina de encandilar pese al lujo pictórico de la escenografía y el vestuario y el buen trabajo conjunto de los actores, encabezados por Denis Podalydès, cuyo Dorante, entre perplejo y estólido, mezcla de Buster Keaton y Arlecchino, parece sorprendido de su éxito, como si le faltara confianza en la verdad de sus mentiras. V