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ABC LUNES 31 10 2005 Internacional 25 El nihilismo y la desesperación social provocan entre los jóvenes estallidos de violencia que, ante su incapacidad para reprimirlos, obligan a la Policía a pedir la intervención del Ejército Guerra sin cuartel en los suburbios de París JUAN PEDRO QUIÑONERO. CORRESPONSAL PARÍS. El incendio de automóviles, las persecuciones a tiros, las batallas campales a navajazos y pedradas, entre otras formas de violencia urbana, se han transformado en un deporte, o mejor en un síntoma de desesperación social en la periferia de París y otras grandes ciudades francesas. Los penúltimos estallidos, las noches de los días del 27 al 30 de octubre, en algunos guetos urbanos como Clichy- sous- Bois, en la periferia norte de París, terminaron con dos muertos por electrocución, siete policías heridos, catorce jóvenes detenidos, veintinueve vehículos incendiados e incontables ventanas y coches apedreados. Nicolas Sarkozy, ministro de interior, hace este balance muy provisional: Los jefes de banda se comportan como capos mafiosos jefes de sus territorios... Desde principios de año, 9.000 coches de policía han sido atacados a pedradas... Cada noche, entre 20 y 40 coches patrulla son incendiados Los policías que trabajan en barrios problemáticos ven la situación desde un punto de vista mucho más trágico. El sindicato Action policiel ha escrito a Sarkozy una carta en la que afirma: En algunos barrios, como en Clichy- sous- Bois, estamos asistiendo a una guerra civil incendiaria. Jóvenes armados con pistolas o fusiles tiran contra la Policía, emboscados en pisos de difícil acceso. Ni tenemos medios ni podemos afrontar solos unos enfrentamientos de violencia creciente. Sólo el Ejército está formado, equipado y entrenado para afrontar la crisis actual, ya que la Policía no puede intervenir con seguridad para intentar estabilizar la situación Se trata de una novedad relativa: los sindicatos de Policía pidiendo la intervención del Ejército para intentar pacificar unos barrios donde las fuerzas antidisturbios tienen que intervenir utilizando recursos y métodos cada vez más duros. Bomberos parisinos extiguían ayer el incendio provocado de un vehículo ¿Origen último del problema? Pobreza, miseria, desarraigo, deterioro creciente de los servicios, ineficacia de la escuela (minada por la violencia, la no integración y la descomposición social) No se trata de una violencia política organizada. Se trata de estallidos de desesperación y nihilismo destructor, de la naturaleza más trágica: un coche patrulla de la Policía intenta pedir la documentación a unos adolescentes, a las tantas de la madrugada; los jóvenes huyen; la Policía los persigue; los adolescentes de encierran en un edificio con transformadores eléctri- REUTERS cos; los agentes les instan a salir con los brazos en alto; se precipita un accidente; los adolescentes mueren electrocutados... Y la noticia se propaga como un reguero de pólvora: durante tres días, bandas de adolescentes de 15 a 18 años de edad atacan a pedradas y a tiros a la Policía, que, desbordada, debe reclamar la intervención de las Compañías Republicanas de Seguridad (CRS) las fuerzas antidisturbios, que tardan 48 horas en pacificar la situación. Así, hasta el próximo estallido de violencia, que no tardará en llegar.