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18 Nacional LUNES 31 10 2005 ABC Es difícil imaginar más presidencialismo que el que ejerce Rodríguez Zapatero. Entre la cortesía y el bajonazo se moverán todos en relación a CIU. Rajoy no va a perder pie en Cataluña. En Génova se tiene la certeza de que si hoy hubiera elecciones, las ganaban Zapatero se salta al PSOE CHARO ZARZALEJOS MADRID. Vísperas de mucho, días de nada dice el refrán. En esta ocasión y con la vista puesta en pasado mañana, miércoles 2, todo apunta a que va a ser un día de mucho después de unas vísperas muy sonoras. El atrezzo para la jornada indica hasta qué punto los protagonistas de la sesión parlamentaria más importante del año se han tomado en serio la cita. Lo del Estatuto no es lo del plan Ibarretxe. Aquel debate se agotó en sí mismo. El del miércoles es un antes y un después, un punto de inflexión en la legislatura. Todos, menos el PP, darán el visto bueno a entrar en el debate de un proyecto que para muchos, efectivamente, es sólo un proyecto, pero para otros muchos- -los nacionalistas- -es un derecho ya adquirido por decisión del Parlamento catalán y, como tal derecho, puede ser recortado pero, desde luego, susceptible de volver a ser esgrimido. El presidente del Gobierno se ha envuelto en la agenda y no ha acudido a los actos previstos, entre ellos la clausura del congreso de los socialistas vascos que Patxi López ha ganado por goleada. Contó López en el acto de clausura con Chaves. Advirtió el presidente andaluz que no estamos ante una segunda transición y metió en el mismo saco de reformas a todos los estatutos, el suyo- -el andaluz- -y el catalán, como si fueran lo mismo, como si el nivel de reformas fueran equiparables. importancia e influencia, y eso, para qué engañarse, y más allá del Estatuto, preocupa a algunos en Cataluña. Entre la cortesía y el bajonazo se moverán todos en relación a CiU. ¿Y Rajoy? Rajoy preparando el discurso y silencio sobre su inmediata estrategia. Para qué nos vamos a adelantar. Vamos a ver qué pasa con los proponentes, con el PSOE. No hay prisa. Si ahora dijeramos que sí, que vamos a debatir artículo por artículo el tema estrella sería saber qué vamos a proponer. Lo que es seguro es que no vamos a ser un partido invisible Acuerdo en ponencia PP y PSOE comparten que lo más probable sea que el acuerdo se cierre en ponencia, en donde los integrantes acuden con voto ponderado y, por lo tanto, los populares son absoluta minoría. Si hay acuerdo en ponencia, todo apunta a que iría directamente a pleno, en donde el PP- -se verá el día 2- -también es minoría. Si así ocurre, el acuerdo se producirá entre los proponentes y el PSOE, que es lo que, al margen de los llamamientos al diálogo, tiene previsto el presidente desde el comienzo de la legislatura. Visto lo visto en Cataluña con Piqué, resulta poco creíble que ahora agobie la posición del PP. Nos han tenido a mano. Hemos estado en todo y dispuestos al acuerdo, pero en Cataluña no lo han querido y aquí, en el fondo, tampoco lo quieren, pero no vamos a ser invisibles y nuestra opinión se conocerá El próximo fin de semana, el PP no acudirá a la manifestación convocada por el Foro de Ermua y otros colectivos a favor de la unidad de España. Han pedido sus convocantes que los fascistas no acudan porque su España, la de los convocantes, es la constitucional y no otra. El PP celebra la interparlamentaria en Cataluña en donde Rajoy no está dispuesto a perder pie, aunque haya sectores que le piden más contundencia y más calle. Pero el PP no va a ir por ahí. Ni por la calle ni por el boicot, y no son pocos en el entramado empresarial de Cataluña que susurran que aquí tendría que haber venido el presidente antes que Rajoy que se libró muy mucho de dar tres cuartos al pregonero sobre su visita. En cuanto pueden nos contraprograman dicen en Génova. Rajoy llega tarde y mal aseguran en Ferraz. Así las cosas, las encuestas cobran importancia. En Génova y en Ferraz tienen sus propios trabajos de opinión. Blanco, desmintiendo todas las publicadas, asegura que el PSOE está seis puntos por encima del PP, y en el PP, con datos en la mano, auguran que si ahora hubiera elecciones las ganábamos nosotros Un dato curioso, según los datos del PP: en Andalucía baja Zapatero pero Chaves se mantiene. Rubalcaba, en el núcleo duro A través de diversas reuniones con sus socios, el presidente acude al Congreso en la certeza de que cada cual marcará su propio perfil, pero entre caballeros se ha pactado que estridencias las justas y cantos unísonos al diálogo. En los últimos tiempos, el presidente da la impresión de compartir con su partido lo justo. Sólo Rubalcaba está de verdad en el núcleo duro. El trámite del partido se ha limitado a una reunión de la Ejecutiva para dar el visto bueno a un informe jurídico. Ni ha habido reunión del Comité Federal ni del consejo territorial. No era preceptivo que así fuera, pero no deja de llamar la atención el escaso, por no decir nulo, protagonismo del propio partido en un asunto que aunque se aborde con naturalidad no deja de ser todo un reto. Que se sepa, José Blanco, como secretario de Organización, no ha formado parte de ninguna reunión, y el grueso de parlamentarios comenta que vamos a ver qué pasa, porque nadie dice nada Es difícil imaginar más presidencialismo que el que ha impreso Zapatero a su Gobierno, y da la impresión que a su propio partido. Algunos seniors del PSOE están con las manos en la cabeza y no acaban de entender lo que consideran renuncia de Zapatero a ser heredero y sucesor de sus mayores. Ahora todo es ERNESTO AGUDO Ni las sucesivas citas electorales han mostrado a un PP arrumbado ni el Estatuto le ha metido en un callejón sin salida Algunos seniors del PSOE no acaban de entender lo que consideran renuncia de Zapatero a ser heredero y sucesor de sus mayores muy fashion dice uno de ellos que, como ocurre en tiempos de tribulación, prefiere el anonimato. En la calle Génova, sede del PP, hay bastante trajín, pero con una tranquilidad interna que no se conocía hace tiempo. Josep Piqué, que en Cataluña ha pasado muy malos ratos, ahora sí que tiene la certeza del apoyo del partido. Él mismo está recorriendo España para explicar a las juntas del PP el asunto catalán mientras Mariano Rajoy, con el apoyo sin fisuras del conjunto del partido, ha tomado las riendas de la estrategia y su autoridad dentro del PP se ha acrecentado en los últimos tiempos. En este sentido, al PSOE le han salido mal los cálculos. Ni las sucesivas citas electorales han mostrado a un PP arrumbado, ni el Estatuto le ha metido en un callejón sin salida. Estamos bien reconocen en Génova, y ahora el secreto está en no cometer errores apuntala Rajoy. De momento todos piensan en el día 2. A partir de ahí se abre otro escenario. Para Zapatero y para Rajoy. Para Zapatero porque ésta es su apuesta y no la puede perder y, además no la va a perder. Nunca sus socios, todos ellos minoritarios en el Congreso, han influido más. Nunca se ha tenido tanto poder con menos y esta realidad envuelta en moqueta es más cálida, más confortable que la estera de la irrelevancia. Si el precio es renunciar a algún máximo, seguro que compensa. Será interesante comprobar cómo se mantiene el equilibrio con CiU que de la noche a la mañana ha cobrado vigor,