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ABC LUNES 31 10 2005 Opinión 7 tecnología y compara la inversión europea a la situación emergente de China e India, cualquier biempensante exclamará: ¡Cuánta razón tiene. Eso es apostar por el futuro! Permítaseme introducir algún matiz. Investigación, formación y tecnología son temas prioritarios para el Reino Unido que, en cambio, saca poco partido de los fondos agrícolas y de cohesión. Únase a este dato otro. Al acordar su régimen financiero plurianual, los dirigentes europeos no se preguntan qué quieren hacer juntos y, una vez consensuada la respuesta, buscan los medios económicos al respecto. El ejercicio es el contrario: primero deciden cuál es el montante máximo que quieren gastarse y, a partir de ahí, deciden en qué se lo gastan. Un último dato para tener todos los elementos de juicio. Gran Bretaña es una firme partidaria de fijar el tope de los recursos financieros en el 1 por ciento del PNB. Corolario de todo lo expuesto: si se decidiera incrementar las partidas destinadas a formación, investigación y tecnología, como propone Blair, habría que detraer esos montantes de otras partidas presupuestarias. ¿Cuáles? Las políticas de solidaridad y de agricultura. Verde y con asas. LA ESPUMA DE LOS DÍAS MANGA POR HOMBRO ONSTE por escrito que soy de los ciudadanos españoles que no esperará a los festejos navideños para brindar con cava catalán, sino que lo hago, como lo hice siempre, y seguiré haciendo cada vez que la ocasión alegre lo requiera. Escrito lo cual, lejos de estridencias de pata de banco, y desde la prudencia que exige cada instante en la vida actual de la política española, me aumenta una inquieta certidumbre, junto a la de millones de ciudadanos de a pie, porque muchas cosas están sustancialmente manga por hombro en esos mismos pagos políticos. Desde la educación a la vivienda; desde la inmigraJ. J. ARMAS ción y las gasolinas a la MARCELO mar y los estatutos. Mientras unos se empeñan en jalear más de la cuenta el gallinero, extramuros del sentido común y con riesgo de que el virus incendiario les alcance el cuerpo muy por debajo de la piel, el discurso político dominante trata de atenuar el estruendo como si no estuviera cayendo sobre nosotros, sobre el país entero, una crisis que crece en círculos concéntricos hasta llegar a la mar, que es el vivir de los pescadores y uno de los mayores placeres de toda España. Pero la piedra de escándalo en el estanque dorado de estos treinta años de Constitución, democracia y autonomías es el Estatuto catalán, yesca de la indignación más o menos contenida de la mayoría de los españoles y quemazón de nerviosismo de los protagonistas que, también desde Moncloa, hendieron el cauce del lío que a la mayoría de los españoles (y no sólo a Francisco Vázquez, alcalde socialista de La Coruña) les abre la piel. Desde la lectura del preámbulo hasta la mismísima urticaria. La letra y el espíritu del Estatuto catalán son para muchos el preludio de una ruptura con España y su Constitución, y por ende con la democracia y su régimen autonómico. Mis amigos catalanes me han hecho llegar un mensaje de tranquilidad con el consejo de la relectura parsimoniosa del documento. Verás que bien leído, no hay piedra alguna y el escándalo es un invento de Madrid y de quienes lo manejan me dicen con flema fenicia y mediterránea. Reléelo con detalle para que te des cuenta de lo que lleva dentro ese caballo de Troya me reclama un amigo constitucionalista, convicto y confeso. La única convergencia que parece unir a todos los contrarios es la de una gran preocupación derivada del regalo envenenado del Parlamento catalán. Sin seguir el consejo de nadie, este último y largo fin de semana me he sumergido en la lectura de Voces del desierto, la novela de Nélida Piñón que reactualiza la historia de Scherezade, una buena ocasión para brindar con cava catalán. Por fin, en un oasis, oiga. C tinado a crear el ambiente necesario para lograr un acuerdo presupuestario en los próximos meses. Entiéndaseme bien. El acuerdo presupuestario es necesario y deseable. Supondría una inyección de confianza en las últimamente tan baqueteadas instituciones europeas. Acrecentaría la credibilidad del proyecto europeo, sacudido por las inclemencias provocadas por los referenda de Francia y Holanda. Pero todo ello no debe hacernos olvidar que el éxito en Europa consiste en convertir los intereses nacionales en prioridades europeas. Eso es lo que está intentando hacer Blair. Cuando predica la necesidad de invertir en investigación, formación y De ahí el estupor que provoca la actitud del presidente de Gobierno de España. Cuando alcanzó La Moncloa, volvimos a Europa según proclamaba la propaganda oficial. La versión Rodríguez Zapatero de tan ambicioso proyecto consistió en el alineamiento sistemático con las propuestas de Chirac y Schröder hasta el punto de que España, pese a nuestro admirable servicio exterior, no ha hecho propuesta alguna en materia de política europea. Ahora, desaparecido de escena Schröder y desahuciado Chirac, nos enteramos del apoyo de Rodríguez Zapatero a las tesis de Blair. Semejantes bandazos son letales para la credibilidad no ya de un dirigente político sino, lo que es más grave, para la de un país. Por si no fuera poco, mucho me temo que las consecuencias pueden ser muy gravosas para los españoles. Con el apoyo a Blair, el porvenir de nuestros fondos agrícolas y de cohesión tiene un futuro más oscuro que el reinado de Witiza. En la ópera de Donizetti, la inesperada herencia de un tío soluciona la vida del incauto Nemorino, que había adquirido el elixir para lograr el amor de Adina. Me temo mucho que la vida real no se parezca en nada a la ópera. PALABRAS CRUZADAS ¿Está hoy el fútbol más avanzado culturalmente? TODOS CULTURIZADOS ESDE que España empezó hace unos años a culturizarse se ha cultivado más bien poco: aquí lo que crece, crece en silvestre como el espárrago. Y en ese proceso de culturización el fútbol no se ha dormido: ahí los tenemos a nuestros futbolistas, tan culturizados como los que más, y los que más culturizados son, o están, los medios de comunicación: el otro día ensartó en una radio en directo un señor llamado Juliana seis o siete deques que se me llevaron otros tantos cortes con la maquinilla de afeitar. Tras unos años de sequía, en lo que antes se dejaba uno arrancar una muela que un deque (y con esa prevención se llegó a titular una película Antes que amanezca ha OTI R. vuelto el dequeísmo a los medios y a MARCHANTE los campos de fútbol. Digamos lo que sea, digamos cualquier cosa: el señor Gutiérrez se siente en la obligación de poner en su sitio a don Alfredo Di Stéfano antes de que la ofensa se enfríe. No importa que la Historia lo haya hecho antes (lo de poner en su sitio a Di Stéfano, no lo de ofender a Gutiérrez) Mientras que ese gran tándem defensivo del Barça, OleguerLaporta también está empeñado en culturizar políticamente a los catalanes, y antes de cada partido hay que decir de memoria la lección. Aunque también aquí la Historia lo haya hecho antes. SÍ, CON GUTI Y OLEGUER D E N la hoja que el sábado repartían a los aficionados del Betis se recogía la anécdota del escocés John Lambie, entrenador del Patrick Thristle de la Primera División, a quien el masajista avisó de que su delantero había recibido un golpe y no recordaba quién era. Lambie respondió: Perfecto. Dile que es Pelé y que vuelva al campo rápidamente. Y alguien ha debido de hipnotizar a Guti de la misma manera para que al cabo de un partido en que el Madrid fue la Selección Nacional de Atapuerca elmetrosexual media- punta (con hilo) dedicara la victoria a don Alfredo Di Stéfano. ¿Quién le habrán hecho creer que es? Abochornado por lo visto en La Coruña, Di Stéfano se había limitado a censurar a ciertos jugadores madridistas siguiendo la reIGNACIO RUIZ comendaciónde María Félix en La cucaraQUINTANO cha (la que baila Ronaldo) Échales mentadas, que también duelen. Y el artista Guti esperó al viejo a la vuelta de la esquina, que ya decía el barón Thyssen que en España se entiende el arte como en ningún país del mundo: el bello Guti es hoy el icono cultural del nuevo madridismo al modo en que del nuevo catalanismo lo es el bello Oleguer, que ha declarado: Apoyar a la cultura catalana en el fútbol no es hacer política. Caso distinto sería apoyarla en el korfball, un deporte del COI que tiene de baloncesto lo que Ronaldinho de María Jiménez y que ha sido el primero en reconocer a Cataluña como nación. Una nación, un pueblo, un jefe. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate