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ABC DOMINGO 30 10 2005 Los domingos 57 CAZA El jabalí acarrea peligro de triquinosis si no sigue un estricto control veterinario. También corzos, gamos y otros ungulados pueden sufrir enfermedades como la brucelosis, potencialmente contagiable al hombre. En las aves de caza, como la perdiz roja, no se atisba por ahora riesgo de gripe aviar PESCADOS Especies como la merluza y el boquerón llegan a menudo a los mercados contaminadas por anisakis. Es un problema emergente que aún no ha sido evaluado con detalle CERDOS La cabaña porcina nacional tiene casi 28 millones de ejemplares. Enfermedades como la reciente y ya superada peste porcina no afectan al hombre. Otras, como la triquinosis, han disminuido espectacularmente, por lo que hoy es más frecuente en fauna silvestre (jabalíes) PERROS El mayor y potencial peligro, la rabia, está controlado por la vacunación, pero ahora se están detectando otros problemas de salud de los canes por la masiva importación de ejemplares del este de Europa, que no han sido sometidos a adecuados controles veterinarios. En principio, no son dolencias peligrosas para los hombres CG. SIMÓN GODOY los pollos asados del pasado verano, que afectó sólo a ese producto en su versión ya cocinada y envasada. En España hay 48 millones de gallinas ponedoras y se crían 570 millones de pollos cada año. Es un robusto sector que da trabajo a miles de familias y que prácticamente abastece el mercado nacional. Nada hay que temer en el consumo, dado que no se ha declarado en España ningún caso de aves afectadas por la gripe. Pero el hecho es que el consumo de carne de pollo ya ha descendido un 10 por ciento en nuestro país. de huevos en los procesos de fabricación. Lengua azul y fiebre aftosa La cabaña ganadera en España (que suma hoy 60 millones de cabezas, entre vacas, cabras, ovejas y cerdos) da hoy otros disgustos y cuarentenas que se avientan en los medios de comunicación y que a veces producen confusión, al generar episodios de alarma a pesar de que no afectan a las personas. Es el caso de la lengua azul que ha hecho grandes estragos en la fiesta de los toros. Juan José Badiola comenta que en la vigilancia de esta enfermedad la OIE, que es como una OMS para el ámbito animal, quizá peca de exceso de celo, pues la tiene catalogada en el grupo A, el de mayor riesgo, cuando, además de no ser contagiable a humanos, tampoco produce síntomas especialmente graves en la cabaña Afecta al ganado bovino, ovino y caprino, y sus peores secuelas son las económicas y comerciales, porque al existir un brote se inmoviliza el ganado: De ahí vino el problema, ya que muchas de las dehesas de cría del toro de lidia están en Extremadura y Andalucía, y no se puede trasladar a los animales a otras zonas El caso de la también muy aireada, pero poco conocida por la opinión pública, fiebre aftosa es peculiar por su enorme capacidad de propagación y porque causa mu- Crisis de las dioxinas Muy grave, aunque totalmente diferente por sus características y génesis, fue la crisis de las dioxinas que se desató en Bélgica en 1999. Las dioxinas son los contaminantes ambientales que la naturaleza no puede digerir y que, por tanto, permanecen perennemente en nuestro entorno. La quema de combustibles, por ejemplo, es fuente generadora de estas sustancias dañinas y cancerígenas. Las dioxinas se fijan en el suelo, en las plantas y en los tejidos grasos de los animales. En la crisis belga un volumen importante de pollos y gallinas fue alimentado con piensos contaminados, lo que obligó a prohibir el consumo de productos avícolas de esa procedencia. El escándalo repercutió incluso en la poderosa industria galletera, por el habitual uso Ni la lengua azul ni la fiebre aftosa afectan al hombre. Ahora preocupan el anisakis y la brucelosis cha mortandad entre los animales de pezuña hundida, esto es, vacas, ovejas, cabras o cerdos. No afecta a los caballos Hace cuatro años los aeropuertos españoles tuvieron que completar su mobiliario con alfombras desinfectantes para las suelas de los zapatos de los viajeros procedentes del Reino Unido, donde existía un brote de la enfermedad. Al tratarse de una patología vírica como la propia gripe aviar, cabe preguntarse si ese escenario de felpudos con hipoclorito sódico lo veremos pronto en la recepción de los vuelos procedentes de Asia. Badiola no lo ve descabellado: Los veterinarios siempre decimos ojo con los zapatos Somos quizá el gremio más consciente de lo que se puede llevar en los pies, y en nuestro trabajo tenemos muy interiorizada la utilización de botas y de los cubos con desinfectante. Cualquier medida de este tipo sería positiva El diminuto anisakis Pero frente a riesgos en declive otros empiezan a ser considerados emergentes como es el caso del anisakis, el diminuto parásito que prolifera en determinadas especies de pescado (todas ellas marinas) y que, sea por un mejor diagnóstico de los males que provoca, sea por la cada vez mayor incidencia de la plaga en los grandes bancos de pesca, se ha convertido en un serio problema sanita- rio y alimentario. La única prevención eficaz cuando se desee consumir pescado crudo es la previa congelación del producto durante 72 horas a 20 grados bajo cero. Así se evitarán los disgustos con los castizos boquerones en vinagre, con el pescado marinado o con el sushi japonés, tan de moda por la globalización de los hábitos. Los especialistas consultados por Los Domingos de ABC explican que los nuevos modos de producción han atizado el problema: Los grandes barcos congeladores despiezan los pescados en alta mar y echan las vísceras al agua. Esos tejidos contaminados son ingeridos por la fauna marina y la infección prolifera. Ahora la UE se está planteando prohibir este tipo de vertidos en alta mar y proyecta establecer que los barcos tengan la obligación de regresar a su base con esos residuos para su correcto tratamiento y posterior eliminación Sorprendentemente, la pesca de captura (la más cara en el mercado) es la de mayor riesgo, mientras que los ultracongelados están libres de todo peligro y los animales de piscifactoría no han sido hasta ahora motivo de inquietud. Aunque, eso sí, las especies de captura más cotizadas se suelen cocinar, y cualquier tratamiento culinario a más de setenta grados aniquila los temibles gusanillos. (Pasa a la página siguiente)