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32 SÁBADO 29 10 2005 ABC Madrid El abogado asesinado defendió al cabecilla de una banda de narcos que fue tiroteado El líder de Los Miami fue atacado hace un año con idéntico modus operandi y sobrevivió b La Policía analiza las singulares vinculaciones profesionales del fallecido con sus clientes. Los agentes investigan el entorno laboral y personal de la víctima C. HIDALGO J. M. CAMARERO MADRID. Un asesinato por encargo. Un sicario que acribilla a balazos a la víctima y, luego, huye. Así segaron la vida el jueves al abogado penalista Rafael Gutiérrez Cobeño. Ahora falta saber el porqué. No obstante, el suceso no huele muy bien según las fuentes policiales consultadas por ABC. Los móviles que se manejan en torno a esta muerte son una venganza- -por haber defendido a algún cliente y haber pagado las consecuencias de ello- -o, directamente, el de un ajuste de cuentas. Respecto a la primera línea de investigación, adelantada por ABC, se trabaja en la de una revancha relacionada con los procedimientos de narcotráfico de los que se encargaba Gutiérrez Cobeño en la Audiencia Nacional y Provincial. Así, se da la circunstancia que uno de sus representados era Juan Carlos Peña Enano, de 28 años, presunto cabecilla de la banda Los Miami con múltiples antecedentes por estos delitos. Este grupo tiene varias muertes a sus espaldas en la región con sus rivales Los iraníes por el reparto del tráfico de pastillas. El abogado cayó fulminado en el acto tras los disparos de un sicario. Él era el objetivo, aunque iba con su mujer DANIEL G. LÓPEZ ¡Me han matado a mi Rafa! Diocesal Hernández, vecina del sexto piso de Menéndez Pelayo, 23, asegura que cuando se asomó el jueves al balcón vio a la mujer del abogado salir corriendo del coche y dirigirse al bar Martín con gran arraigo en la zona. Son los minutos posteriores al asesinato del letrado y donde se puede obtener alguna nueva pista acerca de cómo se produjo el asesinato. Desde la cafetería, aseguran que estaba lleno de gente y que no oyeron ningún disparo, aunque era el más cercano al lugar de la masacre y desde el que alguien podría haber visto los hechos. De repente, eso sí, vieron llegar a Angustias Sánchez, con una herida en la frente y sangrando, pidiendo auxilio, y diciendo que habían matado a su marido. Enseguida, se pusieron en contacto con el 112, aunque Angustias no se quedó en el bar, sino que volvió al coche para estar con su marido ya prácticamente muerto, hasta que llegaron los efectivos del Samur y de la Policía, gritando ¡Me han matado a mi Rafa! encontraban en el cercano bar Martín, otros dos vecinos del barrio y algunos familiares del abogado que pudieran dar alguna pista fiable. El sicario se perdió en el Metro Tampoco se le ha conseguido seguir el rastro de uno de los elementos más importantes de esta tragedia y que podría ayudar a tirar del hilo de una madeja que se antoja complicada. Se trata del sicario que materializó ese asesinato por encargo de terceros y del que nada se ha vuelto a saber. Solamente un vecino de la zona ha asegurado que le vio correr hacia la cercana estación de Ibiza. A partir de ahí, se dispuso un importante despliegue de captura en toda la línea 9 de Metro aunque sin resultados concretos, hasta ahora. El Cuerpo de Policía ya tiene en su poder las cintas de vídeo procedentes de las diferentes cámaras que Metro tiene instalado en sus vestíbulos, escaleras y andenes. Pero todavía no está claro si bajó hasta el andén para coger un tren o salió por otra de las puertas de la estación. Aún así, los agentes contrastan diferentes grabaciones en las que se han tomado imágenes del sicario no sólo de la estación de Ibiza, sino de otras de la misma línea, por las que pudiera haber escapado. Lo que también se ha confirmado de este asesino a sueldo es que es de origen suramericano, aunque se desconoce su nacionalidad concreta. Mientras El mismo guión y un final distinto El líder de esta organización delictiva sufrió un intento de asesinato el 30 de noviembre de 2004 con idéntico guión al del letrado. Un sicario le disparó a quemarropa cuando le vio llegar en su vehículo, un Porsche, en un cruce en el distrito de Chamartín. El agresor era joven, de aspecto suramericano, y escapó pese a que los agentes acordonaron el garaje en el que se ocultó. A Peña Enano las balas de alcanzaron el tórax y la espalda, y fue apresado por tener varias cuentas pendientes. Los encargados del caso están tratando de determinar si este intento de asesinato tiene relación con el del abogado. También se están analizando las numerosas y singulares vinculaciones profesionales del fallecido con sus clientes que iban más allá de la relación laboral, según las fuentes consultadas. Y en este punto, se abre la segunda línea de trabajo: la de un ajuste de cuentas. El origen de la elevada suma de dinero que portaba la víctima- -30.000 euros- -entraría de lleno en este apartado, al quedar descartado el móvil del robo. Además, Gutiérrez Cobeño mantenía varios contactos con clientes de Se- Los vecinos de Retiro aseguran que se veía venir un suceso así por los clientes con los que trabajaba negal, puesto que allí llevaba algunos casos. Precisamente, por ello, el abogado había regresado esta misma semana de ese país. Fuentes de la investigación barajan la hipótesis de que detrás de este entramado podría encontrarse algún tipo de negocio turbio. De este modo, y para despejar las múltiples incógnitas, los agentes estu- vieron registrando durante cinco horas tanto el lugar de los hechos, como el despacho del letrado, del que, además, tomaron algunas fotografías y material de trabajo que pudiera arrojar luz al asunto, y que precintaron posteriormente. Claves: entorno laboral y familiar Por ello, la Policía investiga no sólo el entorno profesional en el que se movía la víctima, a través de su bufete de la calle Menorca, sino también su ámbito familiar y su círculo social. De hecho, ya se ha interrogado a varios compañeros de su despacho de abogados y harán lo mismo con dos personas que se