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30 Internacional SÁBADO 29 10 2005 ABC MEHMET AYDIN Ministro de Asuntos Religiosos de Turquía Dos países de la UE no respetan más que Turquía los derechos humanos Ha acudido a Madrid para participar en el encuentro de la Fundación Atman para el diálogo entre culturas y religiones. Según él, hay un gran cambio hacia la democracia en el mundo musulmán, motivado en parte por las críticas y la presión de Occidente DIEGO MERRY DEL VAL MADRID. Aydin compagina su labor en el ministerio con la de copresidente del Grupo de Alto Nivel de la ONU para la Alianza de Civilizaciones -Los críticos de la llamada Alianza de Civilizaciones tachan el proyecto de utópico, cuando no de ser una tapadera propagandística para evitar afrontar el problema del terrorismo. ¿Qué les diría usted? -La lucha contra el terrorismo es sólo una parte del proyecto. Hay malentendidos entre diversas culturas. Yo no creo en la teoría del choque de civilizaciones, pero está influyendo en sectores populares. Hay que librarse de esta concepción y ayudaría mucho el conocimiento entre civilizaciones. Cuando hablamos, también nos criticamos mutuamente, lo cual lleva a la autocrítica, sin la cual no se puede crecer. Yo prefiero hablar de cooperación entre civilizaciones, porque el término alianza sugiere algo parecido a una coalición militar. Lo que nos importa es el conocimiento, la educación. En el mundo musulmán, a nadie se le ocurriría decir algo malo de Jesús, pero en Estados Unidos muchos teólogos evangelistas influyentes dicen: ¿Queréis saber quién es el terrorista por excelencia? Pues es el propio Mahoma. Esto es terrible. ¿Qué piensa del concepto guerra internacional al terrorismo -Mientras el terrorismo se identifique correctamente, se debe llevar a cabo la guerra contra él. Si el término se usa de una forma abusiva, es inaceptable. Una persona puede oponerse a la política de un Estado y eso no la convierte en terrorista. Contra los terroristas que matan a gente inocente, los musulmanes deben librar una Yihad, pero hay que preguntarse por qué actúan los que asesinan. ¿Cree que Occidente debe intentar influir en otras culturas para extender lo que considera derechos con validez universal o más bien debe aceptar que otras culturas tienen valores diferentes? -Podemos tener diferentes interpretaciones sobre lo que son valores universales, pero hay una base común, como los valores básicos de la UE, a los que tenemos que adherirnos. Rechazar la igualdad de sexos, por ejemplo, va contra el núcleo básico de los derechos humanos. Sin embargo, no se puede forzar a las sociedades que no practican estos valores a aceptarlos. Hay que hablar con ellas de forma responsable. Hace tiempo, por ejemplo, era común oír en países musulmanes que los niños son más inteligentes que las niñas. Sin embargo, actualmente, en Turquía las mujeres obtienen mejores calificaciones en las pruebas de acceso a la Universidad, así que nadie puede ya decir esto. -Algunos analistas ven una revolución silenciosa en el mundo musulmán hacia la democratización y la libertad ¿Está de acuerdo? -La palabra revolución tal vez sea Mehmet Aydin EFE Los musulmanes deben librar una Yihad contra los que asesinan a inocentes, pero hay que preguntarse por qué lo hacen un poco demasiado grandilocuente, pero hay un gran cambio. Siempre lo he visto, pero ahora ha experimentado un gran movimiento. Ha explotado de alguna manera y eso es porque los musulmanes se encuentran bajo fuer- tes críticas y esta presión hace que deseen mostrar la cara brillante de su vida en común. Hay un gran desarrollo de la sociedad civil y la educación. Los musulmanes van a ser muy activos en los próximos años, tanto dentro de sus países como globalmente. -En Estados Unidos piensan que este desarrollo se debe seguramente a su gran proyecto para la democratización de Oriente Próximo... -En la antigüedad se podía conquistar un país y cambiar cosas. Hoy es imposible. No se puede imponer la democracia por medios antidemocráticos. -Los defensores del ingreso de Turquía en la UE dicen que su modelo de integración de una sociedad islámica en un Estado laico podría inspirar a otros países musulmanes. ¿Cómo lo ve en la práctica? -Turquía ha logrado mucho, hemos triunfado en nuestra lucha por la democracia, pero debemos ser humildes. No hablemos de modelo, sino de experiencia, de ejemplo. La democracia es algo muy frágil, que no se puede descuidar. La experiencia democrática de Europa es la mejor del mundo y tiene mucho que enseñar. ¿Cree que la UE exige demasiado a Turquía en la esfera de los derechos humanos? -Para los países que ya son miembros es fácil criticar. En al menos dos países de la UE, los derechos humanos no se respetan más que en Turquía. En Grecia, los miembros de la minoría turca no pueden denominarse turcos, sólo pueden denominarse minoría Ellos eligen a sus muftis, pero el Estado designa los suyos propios. Ahora nos llevamos muy bien con Grecia, pero nadie menciona estas cuestiones. Muchos musulmanes tienen problemas en los países de la UE y están aumentando. No es tan grave como el antisemitismo, pero no hay que dejar que llegue a serlo. En dos meses, en un país de la UE hubo más de diez ataques a mezquitas y en Holanda hubo 72 en tres años. La futura canciller Ángela Merkel ha dicho que el multiculturalismo ha muerto. ¿Qué va a hacer entonces con dos millones y medio de turcos que viven en Alemania? ¿Expulsarlos? ¿Asimilarlos? Ninguna de las dos opciones es posible. La integración es la única respuesta. Histórica visita del presidente chino a Corea del Norte PABLO M. DÍEZ. CORRESPONSAL PEKÍN. Corea del Norte, el Estado más hermético del planeta, se abrió ayer de par en par para dar la bienvenida a uno de los escasos líderes mundiales que ha podido acceder a este paupérrimo país. Decenas de miles de personas se congregaron en las calles para saludar la llegada del presidente chino, Hu Jintao, quien fue recibido en el aeropuerto por el dictador Kim Jong- Il, que rige este país con mano de hierro. La visita de Hu Jintao, la primera desde que tomó el poder en 2003 y la primera también de un presidente chino desde que Jiang Zemin recalara en Pyongyang hace cuatro años, puede catalogarse como histórica y supone un apoyo a la aislada Corea del Norte. El próximo día 8 comenzará en Pekín la quinta ronda de negociaciones a seis bandas (incluyen también a Estados Unidos, Corea del Sur, Japón y Rusia) que se mantienen desde 2003 para que Pyongyang renuncie a su programa nuclear. Aunque el régimen estalinista anunció en septiembre que abandonaría sus ensayos atómicos a cambio de recibir ayuda humanitaria y energía, al día siguiente condicionó dicha decisión a la construcción de un reactor de agua ligera. Hu Jintao (a la derecha) recibido ayer con flores en el aeropuerto de Pyongyang AFP