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26 Internacional CRISIS DIPLOMÁTICA EN ORIENTE PRÓXIMO IRÁN SE MANTIENE EN SUS TRECE SÁBADO 29 10 2005 ABC Ahmadineyad dirige ayer la oración durante la multitudinaria manifestación en Teherán por el Día de Jerusalén AFP Muerte a Israel, muerte a América El presidente iraní reitera sus amenazas contra Tel Aviv arropado por una muchedumbre de fieles b Un millón de iraníes toma las calles del país para celebrar, bajo el paraguas del espíritu y el odio del imán Jomeini, el Día de Al Quds (Jerusalén, en árabe) en el último viernes del Ramadán JUAN CIERCO. CORRESPONSAL JERUSALÉN. Nada que no hubieran dicho antes, pero amplificado por el eco de las recientes palabras de su presidente ultraconservador. Nada que no hubieran cantado, rezado, gritado, quemado antes pero rebotado por la resonancia de la reacción internacional al discurso de Mahmud Ahmadineyad a favor de borrar a Israel del mapa ¡Muerte a Israel, muerte a América! gritaban los enfervorizados guardianes de una revolución que se ha olvidado del paréntesis del reformista Mohamed Jatamí para resucitar el espíritu del ayatolá Ruhollah Jomeini. Las voces graves de los barbudos extremistas se mezclaban con las más agudas, que no dulces, de centenares de mujeres de negro chador, con turbante verde islamista en sus también cubiertas cabezas, que hacían de coro a Ahmadineyad; se imponían a las más apagadas de miles de niños que, de la mano de sus padres, de sus abuelos apuntaban con sus pistolas de juguete a sus enemigos nada anónimos. ¡Muerte a Israel, muerte a América! repetían una y otra vez mientras los más lanzados quemaban banderas con la estrella de David; con las barras y estrellas norteamericanas; con la Union Jack británica. Todas ardían a la vez que esas caricaturas muy poco logradas pero también significativas de George W. Bush; de Condoleezza Rice; de Tony Blair; de Ariel Sharón, todas pasto de las llamas. Hasta un millón de iraníes, de toda edad y condición, se echaron ayer a las calles de las principales ciudades del país para conmemorar, como ha sido el santo y seña desde 1979 en todos y cada uno de los últimos viernes del sagrado mes de ayuno del Ramadán, el Día de Al Quds (Jerusalén en árabe) en el que además de expresar su reivindicación musulmana de la Ciudad Santa, pasean su odio a Israel y a Estados Unidos y enarbolan la bandera de la so- lidaridad con los palestinos, sobre todo con los suicidas. Y junto a ellos, en primera fila, en el campus de la Universidad de Teherán, mezclado entre sus más entregados fieles, sin arrepentirse de nada, haciendo caso omiso a las críticas internacionales, el presidente de todos ellos, el más extremista de todos ellos, repitiendo una a una las palabras de los últimos días Hay que borrar a Israel del mapa hurgando en la herida abierta desde hace tiempo Mis palabras son las palabras exactas y justas de todo el pueblo iraní metiendo el dedo en la llaga de la comunidad internacional Las denuncias de Estados Unidos y Europa carecen de valor para mí pisando el callo más duro La responsabilidad recae en el sionismo internacional y en la política expansionista de la arrogancia mundial En todas las televisiones Y todo retransmitido en vivo y en directo por los siete canales estatales de la televisión iraní, cuya programación se recrea una y otra vez en los mensajes en contra de Israel y a favor de la resistencia palestina desde la creación del Estado sionista en 1948. Palabras, gritos, cánticos, rezos que tuvieron su punto y seguido en la Beirut musulmana chií, bajo el paraguas de la guerrilla proiraní de Hizbolá, la misma que defiende causas tan perdidas como la implicación siria en el asesinato del ex primer ministro libanés, Rafic Hariri; la misma que saca a la calle a 6.000 soldados dispuestos a morir matando, que desfilan entre las decenas de miles de simpatizantes apretujados en sus calles y plazas de la capital libanesa. Y de fondo el altavoz de la voz ronca, llena de ira, odio y rencor del jeque Hasán Nasrallah, con idéntico mensaje, no por reiterado menos denunciable, al transmitido en Teherán, en todo Irán: ¡Muerte a Israel, muerte a América! Ahmadineyad afirma que las denuncias de Estados Unidos y Europa carecen de valor para mí Teherán trata de quitar hierro, vía Moscú, a las palabras de Ahmadineyad ABC MOSCÚ. Ante el considerable revuelo levantado en las cancillerías occidentales por las palabras del presidente Mahmud Ahmadineyad- Israel debe ser borrado del mapa la embajada de Irán en Moscú trató de minimizar ayer su impacto con una nota en la que asegura que el señor Ahmadineyad no tuvo intención de hablar en términos hirientes ni de provocar conflicto alguno El comunicado explica que las declaraciones del presidente subrayaron la posición iraní, basada en la necesidad de celebrar elecciones libres en los territorios ocupados es decir, sólo habría pretendido poner de relieve los derechos del pueblo palestino. El régimen iraní ha elegido Rusia, uno de sus principales aliados, como intermediario para tratar de suavizar la crisis.