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68 Tribuna VIERNES 28 10 2005 ABC FIRMAS EN ABC ANTONIO- CLARET GARCÍA GARCÍA PTE. DE CAJAGRANADA Y DE LA A. INTERNACIONAL DE ENTIDADES DE CRÉDITO PRENDARIO Y SOCIAL HACIA UN MUNDO SIN POBREZA Son las Cajas de Ahorros, fieles a su vocación social, las entidades financieras que más fuerte han apostado por una herramienta crediticia... ración Internacional lo ha utilizado, con notable éxito, para ayudar directamente a las personas de los países menos favorecidos, ya que el microcrédito sirve para la puesta en marcha de pequeñas empresas o negocios que les permiten ser los agentes activos de su propio desarrollo. La validez del modelo ha sido tal, que está siendo implantado también en las sociedades más ricas, para actuar sobre esas bolsas de marginalidad que existen en las mismas. Evidentemente, no puede ser igual el microcrédito en las zonas rurales de Bolivia que en las áreas urbanas de París o Madrid. Ni por los importes necesarios para iniciar un negocio, ni por los trámites administrativos y burocráticos requeridos para ello, ni por la capacitación o formación de los microempresarios. Pero su filosofía y objetivos sí son semejantes: posibilitar que esas personas pobres, en riesgo de exclusión o inmersas en la economía sumergida puedan estabilizar su situación financiera y económica a través del autoempleo. En España, como en el resto de las sociedades desarrolladas, para que un sistema de microcréditos sociales funcione bien es necesario algo más que entregar una cantidad de dinero determinada. Hace falta hablar con el microcredista, estudiar su proyecto empresarial, ver si es viable y, sobre todo, determinar si quién lo plantea será capaz de sacarlo adelante. Al no haber garantías, la persona y su idea cobran toda la importancia y, por tanto, no basta con hacer un sencillo análisis de riesgos. El trato con el solicitante ha de ser amplio y extenso, hasta llegar al convencimiento de que puede sacar adelante su proyecto. Después, una vez concedido el crédito, por las especiales condiciones de los E N 1998, la ONU declaró a 2005 como Año Internacional del Microcrédito, planteándose como objetivo principal el que, para entonces, cien millones de familias, especialmente mujeres, hubiesen recibido un microcrédito con el que poner en marcha algún tipo de actividad productiva. Cuando todavía faltan más dos meses para terminar el año, dicho objetivo parece que está muy cerca de haberse conseguido, aunque todavía habrá que esperar unos meses para analizar y cuantificar los logros de este Año Internacional. La propia ONU, por su parte, ya ha convocado la Cumbre Global de 2006 en la que se evaluará el progreso de la Campaña del Microcrédito y se analizará el camino que queda por recorrer hasta 2015 cuando, según los Objetivos del Milenio, se espera que 175 millones de familias estén recibiendo crédito para el autoempleo. Un reto tan difícil y exigente, como esperanzador, en el que los componentes del recién constituido Comité Nacional español del Año del Microcrédito tenemos que jugar un papel determinante. La constitución efectiva del Comité Nacional supone un definitivo espaldarazo al microcrédito por parte de una amplia representación de los más variados sectores de la sociedad española, desde el Gobierno y el mundo de las finanzas hasta los ámbitos universitarios, pasando por medios de comunicación, ONGs, sindicatos, etc. La Presidencia de Honor del Comité Nacional la ostenta Su Majestad la Reina Doña Sofía, quien ha mostrado su más decidido apoyo al microcrédito desde hace muchos años, cuando, antes de que prácticamente nadie hubiese oído hablar de esta herramienta crediticia, viajó a Bangladesh para ver con sus propios ojos qué era y cómo funcionaba el Grameen Bank de Muhammad Yunus, auténtico padre del microcrédito. De hecho, S. M. la Reina es, hoy en día, una de las principales impulsoras en el mundo de esta herramienta de lucha contra la pobreza, especialmente de las mujeres. A través del Comité Nacional se pondrán en marcha diferentes iniciativas para dar a conocer y popularizar esta figura crediticia por los más diversos medios ya que, entre sus objetivos principales, se encuentra el aumentar la conciencia y los conocimientos del público sobre el microcrédito y las microfinanzas El microcrédito, inventado y extendido por todo el mundo por el economista Muhammad Yunus, es un instrumento financiero que, sin necesidad de avales personales o garantías reales, se concede a personas en riesgo de exclusión para que puedan poner en marcha una actividad productiva autosostenible. Se trata de procurar a las personas más desfavorecidas una oportunidad de salir de la pobreza por sus propios medios. Nacido hace treinta años y extendido, al principio, por países del Tercer Mundo, el microcrédito ha ido consolidándose como una de las herramientas más útiles para luchar contra la pobreza, y así, la Agencia Española de Coope- OCTAVIO AGUILERA DOCTOR EN CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN LAS TINIEBLAS DE ARTHUR KOESTLER AL vez porque este año ha venido repleto de centenarios de grandes personalidades (Anderssen, Canetti, Gabriel y Galán, Mihura, Sartre, Schiller, Verne... ha pasado desapercibido el del nacimiento de Arthur Koestler, acaecido en Budapest. Y, sin embargo, este escritor de ascendencia austro- húngara, que inicialmente usó la lengua alemana para luego pasar a la inglesa, estuvo vinculado a nuestro país, ya que aquí trabajó como corresponsal (después del Próximo Oriente y Rusia) durante la guerra civil, en la que cayera prisionero y fuera condena- T do a muerte. Finalmente canjeado, pasaría a residir en Londres. Miembro del partido comunista entre 1931 y 1937, en su obra Darkness at noon (traducida al español por Tiniebla a mediodía y publicada en 1940) realizó un preciso análisis del individuo dentro del sistema totalitario comunista. Previo fue su Testamento español, dentro de una producción que destaca más por sus obras autobiográficas y ensayísticas que por sus novelas, literariamente consideradas modestas. José María Valverde, en el tomo X de su enciclopédica Historia de la Literatura Universal, escrita en co- laboración con Martín de Riquer, subraya las contradicciones del poder y la moral expuestas en la obra de Koestler, al que contrapone a George Orwell. De Koestler, y a rebufo de su centenario, recopilaría algunas ideas. Así en The Ghost in the Machine dice: Dos medias verdades no hacen una verdad y dos medias culturas no hacen una cultura Y en este mismo libro: Cada escritor tiene un tipo favorito de lector imaginario, un amigable fantasma, altamente crítico y cuya opinión es la única que cuenta, con el que se enzarza en un diálogo continuo y exhaustivo Y en Janus llega a afirmar que el sonido que persistentemente reverbera a través de la historia es el de los tambores de guerra Por desgracia se trata de una tremenda e indiscutible verdad. Ojalá que algún día los hombres puedan llegar a decir que esta frase de Arthur Koestler se ha quedado obsoleta, que los tambores de guerra han pasado a ser un recuerdo histórico. microcredistas, no se les puede dejar solos. Hay que ayudarles a montar su pequeña empresa, colaborando con ellos a superar trabas burocráticas, licencias y permisos. Y, posteriormente, hay que tutelarles en la gestión del negocio, comprobar que las cosas marchan bien o, si hay problemas, analizar el por qué y buscar soluciones. Todo esto implica que las entidades que concedemos microcréditos hemos de hacer un trabajo muy serio y riguroso. Es importante, pues, gestionar el sistema desde una entidad especializada, con personal preparado y convencido de la utilidad del mismo. Y, por la misma razón, hay que explicar a los microcredistas que estos préstamos hay que devolverlos. Que no son subvenciones o ayudas sociales. Y que, por eso, aunque sea muy favorable, a los microcréditos se les aplica una tasa de interés. La gestión del microcrédito, por tanto, aún teniendo en cuenta sus especificidades como instrumento crediticio dirigido a un segmento de la población muy concreto, ha de hacerse de forma profesional. Como se ha indicado, no sólo hay que analizar el proyecto empresarial desde una óptica puramente financiera, sino que es necesario establecer una relación muy especial con el cliente, al que, si bien se le ayuda en todo lo que necesite, hay que pedirle implicación, dedicación y esfuerzo. No es fácil, en nuestra sociedad, sacar adelante un negocio. Según datos del INE, la mitad de las pequeñas empresas de nueva creación que se crean en España acaban cerrando en un plazo de cuatro años. Si eso ocurre con negocios emprendidos por personas formadas y acostumbradas a tratar con el mundo de la empresa, podemos imaginar lo complicado que ha de ser para un microcredista manejarse en estos ámbitos. Por eso hay que ser flexibles y comprensivos. Si, en un momento dado, el microempresario se encuentra ante una dificultad o pasa un mal momento, hay que ser generoso con él y aplazarle una mensualidad, sin cobrarle intereses de demora. Por supuesto, siempre que esté respondiendo a la confianza puesta en él, respondiendo positivamente a las cuestiones que se le planteen por parte de los encargados de hacer el seguimiento y el tutelaje. Cuando el profesor Yunus puso en marcha los microcréditos, se despertó una gran ola de escepticismo ya que era impensable que, sin garantizar las operaciones, los prestatarios pagaran las cuotas de sus créditos. Pero los hechos se encargaron de demostrar que, cuando se confía en los pobres y se les ayuda, pagan. Efectivamente, una de las características más importantes del microcrédito es su bajo índice de morosidad, que, en España, está por debajo del 4 por ciento. En España, los microcréditos han arrancado hace relativamente poco tiempo y son las Cajas de Ahorros, fieles a su vocación social, las entidades financieras que más fuerte han apostado por una herramienta crediticia que ahora, con el definitivo apoyo de la ONU y del Gobierno, ha alcanzado una rápida mayoría de edad y a la que espera un prometedor futuro.