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42 Madrid VIERNES 28 10 2005 ABC MADRID AL DÍA PUENTE IGNACIO RUIZ QUINTANO Mueren tres jóvenes, dos menores, tras estrellarse en la M- 40 en un coche robado Acababan de sustraer el vehículo y fueron sorprendidos por la Policía b El cuarto ocupante del turismo, de gran cilindrada, sobrevivió al accidente; se disponían a dar un palo y tenían varios antecedentes por robo CARLOS HIDALGO MADRID. La vida al filo de la navaja puede terminar en tragedia. Y eso fue lo que le ocurrió, la madrugada de ayer, a los jóvenes que transitaban por la M- 40 a gran velocidad y que se salieron de la vía mientras huían de las Fuerzas del Orden. Tres de los cuatro ocupantes del turismo fallecieron a consecuencia del enorme impacto. El coche lo habían robado unas horas antes y, con él, se disponían a dar un palo esa misma madrugada. Dos de los fallecidos eran menores de edad. Los hechos ocurrieron en torno a las cuatro y media de la madrugada. Los cuatro chicos viajaban en el vehículo que habían sustraído, con guantes en las manos, por la avenida de la Albufera, en Puente de Vallecas, el barrio donde residían. Querían que sus huellas no quedaran plasmadas y dejaran constancia del delito que se disponían a cometer. La desgracia, sin embargo, se les adelantó. A la altura del cruce de la mencionada avenida con la rotonda que da acceso a la M- 40, un indicativo de la Policía Nacional del distrito se percata de la presencia de los jóvenes. Son viejos conocidos del barrio. Entre ellos se encuentra Rafael Fernández García, alias El Piti que, con tan sólo 18 años, atesoraba varios antecedentes por robo, robo con fuerza en las cosas y robo o hurto de uso de vehículos. P uesto que, de momento, los únicos animales inmovilizados son los de pluma, medio Madrid se marchará de puente de Tosantos una cosa que se dice para no decir Tosmuertos lo primero no queda muy laico, pero es que lo segundo queda muy jindama Por cierto, ¿en qué ha quedado aquella vindicación progresista de secularizar los cementerios? Esa palabra, secularización hay que echársela en los frisquis del desayuno a Zapatero, a ver qué pasa. Pero estábamos en que al menos medio Madrid se marchará de puente, y con el otro medio no nos da para una magna manifestación como la que hace falta para gritar ¡No a la gripe aviar! con los farsantes de guardia tirando de la pancarta. Dicen que en Francia ya hay un francés que en la cama canta pío, pío como la paloma que en sus alas lleva la señal del plomo. Pobre Francia, tan cerca de España y tan lejos de los Estados Unidos. Hace tres veranos una ola de calor mató a quince mil viejos súbditos franceses del Estado del bienestar, pero no hubo manera de relacionar a Bush con tan astuta manera de aliviar el fondo de pensiones. En el país de los patos, la gripe aviar es otra cosa. Hablando de palomas, ¿ha considerado el Ayuntamiento la posibilidad de, al hilo de la peste, limpiar de palomas la ciudad? Ya sabemos que el Gobierno zapateril pondrá sus pegas a la hora de deshacerse de todos esos miles de iconos emblemáticos de la paz pero para el Ayuntamiento la salud del vecindario debe ser lo primero. Grupos de locos y de locas madrugan como en Burgos para, en contra de las ordenanzas municipales, distribuir sacos de grano en los parques urbanos donde se acumulan esas ratas aladas que son las palomas de la capital. ¿Recuerdan ustedes cómo arranca La peste de Camus? El espectáculo televisivo del momento sería un mano a mano Celia Villalobos Elena Salgado ¿o es Elena Espinosa? elaborando ante las cámaras, en plan Arguiñano, fórmulas magistrales contra las pandemias: la rodilla de vaca loca de la Villalobos por acá, el obispillo de gallina mareada de la Salgado ¿o es la Espinosa? por allá, y las farmacias de veinticuatro horas, mientras, a forrarse. Y la pregunta es: ¿podemos comer huevos? Los efectivos desplegados extraen los cuerpos de los chicos AYUNTAMIENTO Corte en el cuarto cinturón por un vuelco Según informaron a Ep fuentes de Emergencias 112 y de la Dirección General de Tráfico (DGT) a la altura del kilómetro 46 de la M- 40, entre los túneles de El Pardo e Hipercor, un camión que transportaba material de construcción volcó en torno a las diez y media de la mañana de ayer. Ningún otro vehículo se vio implicado en el accidente y el conductor no sufrió heridas. La circulación se desvió por la vía de servicio hasta que los Bomberos de la Comunidad limpiaron la zona y una grúa de gran tonelaje retiró el camión de la calzada, lo que produjo 2 kilómetros de tráfico muy lento. En torno a las doce y cuarto del mediodía se volvió a abrir al tráfico el tramo afectado. Persecución a toda pastilla Inmediatamente, los agentes comienzan a seguir a los sospechosos. Los chavales, percatados de la presencia policial, no dudan en pisar el acelerador hasta el fondo para zafarse de la detención. De esta manera, emprenden camino, a toda velocidad, por el cuarto cinturón de la capital, en sentido sur. Pero la muerte les sorprende a la altura del kilómetro 21, justo enfrente de Mercamadrid. El Audi 100 oscuro que conducían por el tercer carril se les va de las manos, invade los otros dos carriles de su marcha, se lleva 28 metros del guardarraíl y se empotra contra la cuneta. En el lugar de los hechos se personaron, además de agentes de la Policía Nacional, el Samur- Protección Civil, los Bomberos del Ayuntamiento y la Guardia Civil. Dos de los cuatro chicos, David y Francisco- -ambos españoles y menores de edad con antecedentes- fallecen. Uno de ellos, en el acto; el otro, a la llegada de los efectivos del Samur- Protección Civil, se encontraba en parada cardiorrespiratoria. Sin embargo, los sanitarios intentan su reanimación cardiopulmonar de manera infructuosa. Fallece en el mismo lugar. El Piti es trasladado al Hospital Doce de Octubre; presentaba traumatismo craneoencefálico severo, además de otro abdominal y un tercero ortopédico. Los primeros indicios apuntan a que era quien conducía el coche robado. Ya en el centro hospitalario, los médicos intentaron lo imposible por salvarle la vida. Era demasiado tarde. Fallecía a media mañana. El cuarto ocupante del Audi 100, Enrique García Bermúdez, nacido en 1986 y también español, como el resto, fue trasladado al Hospital Gregorio Marañón, en estado consciente, pero con traumatismos facial, en la pierna y el brazo izquierdos. Ingresó con pronóstico moderado, y no se teme por su vida. El coche, irreconocible Según ha podido saber ABC, fue éste último chico quien declaró tras el accidente que el coche donde tuvieron el accidente era robado y que se disponían a cometer un nuevo delito. De hecho, este joven también cuenta en su haber con varios antecedentes por robo con fuerza en las cosas y robo o hurto de uso de vehículos. La Policía Científica intentó registrar el Audi 100; sin embargo, el vehículo quedó siniestro total, por lo que su inspección ocular resultó prácticamente imposible. Fuentes policiales consultadas por este periódico indicaron que el grupo de presuntos jóvenes delincuentes eran viejos conocidos de la zona de Vallecas. Le daban a todo en referencia a los tipos de robos que solían cometer. Los cuatro accidentados tenían antecedentes y llevaban puestos guantes en las manos El vehículo cruzó dos carriles, se llevó 28 metros del guardarraíl y terminó empotrado en la cuneta