Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
14 Nacional EL DESAFÍO DEL ESTATUTO CATALÁN VIERNES 28 10 2005 ABC División en IU por el apoyo sin fisuras de Llamazares al Estatuto del tripartito El número dos por Madrid, Ángel Pérez, quiere enmendar el texto en la Comisión Constitucional y el diseño de un modelo de Estado confederal e insolidario son los aspectos principales de su discrepancia C. DE LA HOZ MADRID. Que sean pocos no quiere decir que estén bien avenidos. Lo cierto es que las discrepancias políticas en el seno del exiguo Grupo parlamentario de IU (cinco diputados) son cada vez más evidentes y las protagonizan, en muchas ocasiones de forma soterrada, el coordinador federal de la coalición, Gaspar Llamazares, y el que fuera de número dos de la candidatura madrileña al Congreso, Ángel Pérez. Pérez, contra el criterio establecido ya por Llamazares- y que no se ha discutido en ningún órgano de IU denuncia- es muy crítico con el contenido del proyecto de nuevo Estatuto catalán y cree que deben enmendarlo a su paso por la Comisión Constitucional, dando por bueno que el día 2 se tome en consideración en el pleno del Congreso de los Diputados. A juicio de Pérez, el texto catalán dista mucho de coincidir con el que ha sido tradicionalmente el modelo de Estado de IU, que siempre ha apostado por un diseño federal, unitario y solidario condiciones las dos últimas que, según el diputado de la coalición de izquierdas, no se cumple en este caso. Explica que la pretensión del tripartito catalán es ir hacia un modelo confederal que no atiende a modelos de cohesión social, sobre todo en el polémico capítulo de la financiación autonómica. Llamazares, por el contario, ha defendido el actual texto en todos sus términos, tal y como ha sido aprobado por casi el 90 por ciento de los parlab La financiación autonómica ¿ERA NECESARIO LLEGAR A ESTO? SOLEDAD BECERRIL Senadora La andanada del PCE Una resolución de la comisión permanente del PCE exige que se matice con firmeza el Estatuto desde la óptica de la federalidad y la solidaridad. Tras lamentar que la presidencia de IU no se ha reunido ni prevé reunirse antes del día 2 aboga por hacer un pronunciamiento público de cara al discurso de IU en esta sesión Además, agrega, el sistema bilateral propuesto, al margen de las decisiones colectivas del resto de los territorios implicados, es contrario al sentido solidario de la Constitución y de la LOFCA mentarios autonómicos del Parlamento catalán y ha llegado a invitar al PSOE a que no haga los anunciados recortes después de que el informe que encargaron a un grupo de expertos denunciara muchas dudas de inconstitucionalidad en la columna vertebral de la propuesta. Antecedentes conflictivos Llamazares tiene en contra también la opinión del Comité Federal del PCE, que ha criticado recientemente algunos aspectos del Estatuto, además de parte de las organizaciones de Madrid y de Andalucía, que apuestan por intentar mejorar el texto. No es la primera vez que los diputados de IU se dividen a cuenta del modelo territorial. Ya pasó cuando se debatió en el Congreso el Plan Ibarretxe, que venía avalado por los votos de Ezker Batua. Llamazares, que nunca pensó en apoyarlo, sí se debatió entre el no y la abstención, mientras que Pérez anunció desde estas mismas páginas que su voto sería negativo. Finalmente, IU votó en contra, pero sus compañeros de IC se abstuvieron. l texto que el Parlamento de Cataluña ha remitido al Congreso de los Diputados es un documento muy largo- más de doscientos veinticinco artículos- y complicado pero perfectamente inteligible en sus propósitos: el estatuto prima sobre la Constitución española y a partir del mismo nada puede hacer el gobierno de la nación en aquella comunidad que no cuente con el consentimiento de sus instituciones de gobierno, ni siquiera en aquellas pocas materias que aún le quedan como competencias. La administración del estado sobra, el gobierno de la nación sobra, las Cortes Generales tienen muy poco que decir y se ven obligadas a modificar legislación básica del estado, y en las instituciones de ámbito nacional deberá haber siempre una o unas personas designadas por la Generalitat. Es decir, el estatuto también decide para los demás. En materia de impuestos lo que se grave a un empresario que esté domiciliado en Cataluña y que tenga negocios en Andalucía se recaudará en Cataluña, se gestionará en Cataluña y sólo se negociará con el Estado lo que de esto quede para que se redistribuya entre los demás, como cuota de solidaridad. Y para calcularla se tendrá en cuenta el esfuerzo fiscal, lo que significaría que a mayor esfuerzo de una comunidad por tener una renta media alta su aportación sería menor. Así, si Gas Natural absorbiera a Endesa, por poner un ejemplo, los impuestos sobre los beneficios de Endesa en Andalucía serían recaudados y gestionados por el gobierno de Cataluña. Cuando escuché, hace unos meses, decir al Presidente del Gobierno, en el Senado, que la nación era un concepto discutido y discutible comprendí por dónde iban a ir las cosas, porque no me escandaliza que un profesor diga a sus alumnos de derecho que sobre el concepto de nación ha habido distintas teorías, pero sí que un Presidente de Gobierno no tenga clara y definida su idea de nación y no E Maragall no logra blindar los apoyos al Estatuto BARCELONA. El presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, no logró ayer blindar la unidad de los partidos catalanes para el debate sobre el Estatuto, el 2 de noviembre en el Congreso, pese a que en la reunión, que mantuvo con Artur Mas (CiU) Manuela de Madre (PSC) y Josep Lluís Carod- Rovira (ERC) coincidieron en la necesidad de mantener un discurso unívoco de defensa del proyecto. EFE mantenga una posición sobre la misma. La nación supone la idea y aceptación de vivir juntos, de compartir y repartir, y de dotarse de las instituciones y poderes que hagan posible ese proyecto común. Y esta acción conjunta y compartida es lo que hoy en día caracteriza a una nación. El estatuto no habla de la nación española pero sí define a Cataluña, en su artículo primero, como nación. ¿Era todo esto necesario? ¿Era necesario entablar un debate que divide a los españoles, en un país que tanto ha padecido, en tiempos no lejanos, por grandes divisiones internas? ¿Era necesario que nos preguntáramos ahora qué somos, después de una Constitución que había cerrado la brecha entre la derecha, la izquierda, el centro, nacionalistas y no nacionalistas? Qué poco tiempo nos han durado nuestros buenos propósitos de convivencia. Parece evidente que ni era necesario, ni había, ni hay, una demanda social que exigiera una revisión de tal naturaleza; sí ha habido una carrera para ver quién llegaba a más entre los partidos presentes en el Parlamento de Cataluña, con excepción del PP, espoleados por los diputados independentistas y con el continuo aliento del Presidente del Gobierno, que no ha hecho más que dar alas a los afanes de esta reforma constitucional. Se dice, ahora, que el texto ya está y que lo que hay que hacer es tratar de encajarlo en la Constitución y evitar toda ruptura. Lo que haya que hacer no nos exime de denunciar el cómo se ha actuado y la ligereza con la que el Presidente se ha comportado. Tampoco es cuestión, ahora, de no decir nada sobre la actuación de los socialistas de Cataluña. Creíamos que pertenecían a un partido socialista o socialdemócrata con un proyecto para toda España y con firmes convicciones sobre los pilares que sustentan todo estado moderno, entre otros el de la redistribución de la renta entre las personas. Estábamos equivocados: la redistribución es sólo dentro de los territorios y su proyecto no es para toda España. Dicen personas del entorno del Presidente que este tiene una visión nueva de la Constitución, basada en el republicanismo cívico y en la tradición de la revolución democrática Pues no sólo es una visión nueva, lo cual ya es bien arriesgado sino una concepción de ruptura con lo anterior, y la revolución democrática es mejor no experimentarla en estos momentos porque también en la Segunda República se defendió y cosechó un histórico fracaso. Ahora se pide responsabilidad al Partido Popular para arreglar este enorme desaguisado y se afirma que si el PP no pacta unas modificaciones con el PSOE que enmienden y enderecen este estatuto será el responsable de una posición de ruptura. Todavía esperamos que alguien en el partido socialista entone el mea culpa.