Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC VIERNES 28 10 2005 Opinión 5 MEDITACIONES GRIS MARENGO E L CIS cocina y desgrana datos que dibujan un paisaje cada vez más gris- -tirando a negro- -de la situación de un país que en lo político pinta oscuro. En sólo dos meses, los españoles perciben nítidamente que la economía renquea, de tal manera que uno de cada cinco cree que las cosas van mal y, lo que resulta aún más revelador, crece el número de los que piensa que lo peor está por venir. En dos meses, la percepción de que nuestra economía es mala ha aumentado más de tres puntos. Si a este dato le añadimos el porcentaje, creciente, de los que creen que la situación política es regular o mala tendremos el paisaje de una nación marcada por un pesimismo nada antropológico que presiente que el futuro- ¿por qué será? -puede aún ser peor. MARCO AURELIO LEER Y PENSAR PASIÓN DE CATALANES (II) MADE IN CHINA DE MANUEL OLLÉ Destino Barcelona, 2005 351 páginas 24 euros E Paradojas en órbita Fue el título de un bestseller de los setenta: Cuando China despierte... el mundo temblará China ha despertado con rostro bifronte. Por un lado, el ultracapitalismo de las Zonas Económicas Especiales y del taquicárdico Hong Kong; por otro, el hieratismo comunista y sus reflejos autoritarios. Hiperproductividad sin derechos laborales. Música rock y eslóganes marxistas. Mao como Mickey Mao. China llega al espacio, pero oculta su incapacidad para frenar epidemias como la gripe aviar o el sida. Chozas en Henan y rascacielos futuristas en Shanghai. Del igualitarismo radical a una sociedad radicalmente insolidaria. Especialista en Asia Oriental y traductor de Gao Xingjian, el profesor Manel Ollé, analiza ese despertar de la China contemporánea, donde la complejidad, la paradoja y la incertidumbre están servidas Complejidad de un mosaico de etnias y culturas; paradoja de un imperio donde convive el postcolonialismo de Hong Kong y la ambición por absorber Taiwan; incertidumbre, por su economía expansiva y desestabilizadora de mercados; una geoestrategia de superpotencia y demanda energética que puede resultar insoportable. Mil trescientos millones de consumidores, la quinta parte de la población mundial. China ha despertado con voluntad de poder: el mundo tiembla ya. SERGI DORIA L presidente del Barça, Joan Laporta, curioso sujeto que pone el club al servicio de sus intereses ideológicos, ha sumado el nombre del equipo al de organizaciones catalanas que dan soporte al proyecto de reforma del estatuto. Omnium Cultural lo ha anunciado con indisimulada felicidad. Omnium Cultural es una organización particularmente antipática para los castellanohablantes de Cataluña que, entre otras cosas, promueve una campaña de boicot a diferentes productos que no tienen la consideración de etiquetar los mismos en catalán. Vengan de donde vengan, los artículos que se consuman en Cataluña deberán llevar toda su leyenda en catalán, de lo contrario se encontrarán con una página web- -compraencatalá. com- -en la que se propondrá boicot contra sus productos. Por ejemplo, las conservas: Omnium insta a que se compren unas concretas anchoas de La Escala y que se boiCARLOS coteen los productos de Dani, Cuca, HERRERA Miau, Isabel, Rianxeira o Cabo Peñas. Poco importa que las sardinas sean de Cantabria y la fábrica esté en Asturias: que paren las máquinas y que las partidas de latas que vayan a destinar a Cataluña sean etiquetadas de otra manera; si no, el Omnium Cultural propondrá su bloqueo al buen catalán, el cual, siguiendo el guión de pensamiento único que se vive en el principado, obrará en consecuencia para consolidar esa arcadia feliz en la que las musas y los duendecillos danzan junto al fuego sagrado de la tribu mientras los chiquillos juguetean con los símbolos patrios ante la mirada vigilante y aprobadora de sus madres. Cataluña, pues, ha sufrido boicots desde fuera... y también desde dentro, ambos absolutamente absurdos. Tomás Pascual, el ejemplar empresario lechero que ha creado un imperio empresarial gracias a su sagacidad y a su legendaria capacidad de trabajo, sabe bien en qué consisten los boicoteos: hará unos po- cos años una diferencia comercial con ganaderos catalanes le llevó a desviar parte de sus compras a lecheros de otras comunidades, lo cual provocó una reacción histérica y una campaña muy agresiva de boicot por parte, incluso, de entidades oficiales. Nadie en esa comunidad puso el grito en el cielo por tamaña barbaridad. Que se joda el lechero. Los muchachos del Omnium, por supuesto, colaboraron lo suyo y, finalmente, Pascual tuvo que pactar en condiciones desfavorables. Aquello se solucionó- -hoy es una marca fuertemente consolidada en aquel mercado- -pero los pelos que se dejaron en la gatera no los devuelve nadie. Hoy, otra campaña en sentido contrario ha obligado a algunos a efectuar llamadas a la calma. Fornesa, Reina Madre de La Caixa, espléndida entidad bancaria que observa con recelo la posibilidad de que un pellizco de sus impositores se cambie de banco, le espetó al insigne Maragall que no jodiese más con la pelota y que recordase quiénes son los habituales compradores de los productos catalanes y qué tipo de armonía es necesaria. Eso, dicho como se dijo, por quien se dijo, a quien se dijo y donde se dijo es un auténtico hito en la Cataluña políticamente correcta. Ese ataque de seny de un Fornesa- -también interesado en mandar mensajes a quienes recelan de la opa de Gas Natural- -revela que al final de tanta agitación siempre hay alguien que pone los pies en el suelo y que pide que se pare la música y se enciendan las luces durante algunos minutos. Apareció la sensatez, menos mal: que le manden el recorte a Laporta. Y que se lo manden también a la alumna de Derecho de la Complutense de Madrid que la pasada semana- -según me contaba el insigne catedrático y amigo Teodoro González Ballesteros- al revisar un examen que no había aprobado por no contestar algunas preguntas y hacerlo de forma defectuosa en otras, miró a los ojos al profesor y, llena de ira, le espetó: Usted me suspende porque soy catalana Sin comentarios. www. carlosherrera. com