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ABC JUEVES 27 10 2005 27 Las Damas de Blanco, Reporteros Sin Fronteras y Huawa Ibrahim reciben el premio Sajarov de la Eurocámara Tony Blair pide un cambio de rumbo para volver a poner en marcha a la Unión Europea EE. UU. exige a la ONU medidas contra Siria JOSÉ LUIS DE HARO SERVICIO ESPECIAL NUEVA YORK. La Casa Blanca quiere convocar una reunión urgente a nivel ministerial del Consejo de Seguridad, para adoptar medidas contra Siria por su presunta relación con el asesinato del ex primer ministro libanés Rafic al- Hariri. Francia y Estados Unidos impulsan un borrador de resolución en el que se amenaza a Damasco con sanciones económicas si no coopera con la investigación de la ONU. Washington exige al régimen de Bashar al- Assad que colabore con la investigación de la ONU, dirigida por el magistrado alemán Detlev Mehlis, que implica a altos mandos de la seguridad siria en el asesinato de Hariri. El embajador estadounidense en Naciones Unidas, John Bolton, afirmó que la comisión de la ONU debe tener acceso libre a todos los sirios, incluido el presidente Al- Assad. Si tiene tiempo para atender a los medios de comunicación, también tiene tiempo para reunirse con el comisario de esta investigación dijo Bolton. Tras el anuncio de Francia y EE. UU. sobre su proyecto de resolución, las primeras posturas en contra no se hicieron esperar. Rusia, que tiene en Siria a uno de sus mejores aliados desde la Guerra Fría, hizo públicas sus intenciones de bloquear cualquier intento de sancionar económicamente a Damasco. Así lo confirmó un portavoz del ministro de Exteriores ruso, Serguei Lavrov. Ayer, el secretario general de la ONU, Kofi Annan, presentó otro documento, elaborado por una comisión dirigida por Terje Roed- Larsen, en el que se denuncia un incremento del flujo de armas y personas desde Siria a grupos palestinos REUTERS El presidente iraní afirma que Israel debe ser borrado del mapa Simón Peres aboga por solicitar formalmente la expulsión de Irán de las Naciones Unidas y Francia reaccionan con presteza y convocan a los embajadores iraníes en Madrid y París a los respectivos Ministerios de Exteriores J. CIERCO JERUSALÉN. Sólo unas horas antes del atentado suicida de Hadera, como si las palabras se hubiesen coordinado con los hechos- -quién sabe- el presidente de Irán, Mahmud Ahmadineyad, lanzó desde Teherán, en un foro bautizado El mundo sin el sionismo un furibundo ataque oral contra Israel en el que abogaba directamente, sin tapujos, por borrarlo del mapa. Pese a que en los desfiles militares de las Fuerzas Armadas iraníes siempre aparecen inscripciones de este tipo- Israel debe ser borrado del mapa en las carcasas de los amenazadores misiles persas, hacía tiempo que ningún dirigente iraní de alto rango arremetía de este modo contra el Estado sionista. Simón Peres, viceprimer ministro israelí y vieja paloma laborista, se lo tomó por la tremenda, la ocasión lo requería, y apostó por presentar una petición clara al secretario general de la ONU y al Consejo de Seguridad para b Los Gobiernos de España expulsar a Irán de ese organismo. Las palabras de Ahmadineyad causaron profundo malestar no sólo, y por supuesto, en Tel Aviv sino también en Washington, Londres, París y Madrid. Estos dos últimos Gobiernos convocaron ayer por la tarde al embajador iraní a sus respectivos Ministerios de Asuntos Exteriores. Más aún si se tiene en cuenta la honda preocupación que existe en esas y otras capitales occidentales por el programa nuclear iraní, muy desarrollado a estas alturas, y que sin duda constituiría una seria amenaza para un Israel que, por ahora, sólo por ahora, no lanza ataque preventivo alguno como hiciera hace 20 años contra una central nuclear iraquí, por consejo y sugerencia de Estados Unidos. Horas después de dichas palabras, un suicida palestino se volaba en mil pedazos y mataba a cinco israelíes inocentes en el mercado de Hadera. Ninguna conexión concreta entre la diatriba y el atentado terrorista. Muchas, sin embargo, en el cómputo de una colaboración nada disimulada en anteriores ocasiones de Teherán con la guerrilla libanesa de Hizbolá y con los grupos armados palestinos. Y es que, en Oriente Próximo, las casualidades asoman a cuentagotas. Los tirones de orejas norteamericanos han causado, en todo caso, efecto. Suele suceder. El ministro israelí de Defensa, Saúl Mofaz, anunció ayer en El Cairo, tras reunirse con el presidente egipcio, Hosni Mubarak, la reapertura para personas del paso fronterizo de Rafah, en el sur de Gaza, y para vehículos y mercancías en Kerem Shalom. La seguridad dependerá de Egipto y de la ANP, con la ayuda de una tercera parte, probablemente europea, lo que supone un punto y aparte en la política israelí ya que Tel Aviv se ha negado siempre a aceptar presencia extranjera en cualquier dispositivo de seguridad de esta naturaleza. Acuerdo que, en cualquier caso, quedó oscurecido y relegado a un quinto plano con el atentado suicida de Hadera. Como también la apuesta de Abbas por la continuidad del Gobierno de Ahmed Qurea. Como casi siempre, cuando se da un paso al frente en Oriente Próximo, ayer en Rafah, se dan tres hacia atrás, ayer en Hadera. Más de lo mismo, en resumen, en un conflicto que no ha dejado de fruncir el ceño ni un solo día después de la histórica evacuación israelí de Gaza.