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4 Opinión JUEVES 27 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil EQUIPO TITULAR E GOBIERNO BLOQUEADO, PASIVO E INEFICAZ E L debate sobre el término nación en el proyecto de Estatuto catalán no es ciertamente una cuestión baladí ni simplemente teorética como aseguran los expertos socialistas. Se trata, sin duda, de un problema que afecta a la soberanía nacional y al ejercicio del poder. Sin embargo, carece de sentido que la clase política pretenda transmitir sus tensiones particulares en el terreno de la estrategia partidista al conjunto de la sociedad española. La madurez democrática se mide por el consenso en torno a las referencias nucleares, empezando por la propia identidad, pero también por la atención prioritaria hacia la gestión eficaz de los asuntos públicos. Parece que entre nosotros sucede todo lo contrario. Como es notorio, la discusión sobre las cuentas públicas es el momento más importante del año en todo régimen parlamentario: algo falla cuando, a mitad del debate en el pleno del Congreso sobre los Presupuestos Generales del Estado, el presidente del Gobierno abandona la Cámara y se vuelve a su despacho, tal vez a seguir meditando sobre sus famosas ocho fórmulas para remediar un problema que él mismo contribuyó a crear. Crece así la tendencia a convertir la política en cuestión de pura retórica, plagada de optimismos antropológicos y de alianzas de los buenos contra los malos mientras se deja en segundo plano el despacho diligente de los problemas que importan de verdad a los ciudadanos. Al Ejecutivo que preside Rodríguez Zapatero le cuesta ponerse las pilas a la hora del trabajo cotidiano. Alguién debería recordarle las funciones irrenunciables que le atribuye la Constitución. El Gobierno dirige la Administración pública (artículo 97) y ésta sirve con objetividad a los intereses generales, actuando de acuerdo- -entre otros- -con los principios de eficacia y eficiencia (artículo 103) Los ejemplos pueden multiplicarse con facilidad. En los últimos días, hemos padecido las consecuencias de la huelga de transportes y- -ahora mismo- -del bloqueo de los puertos más importantes por parte de los pescadores, mientras la ministra del ramo se reúne mucho, pero resuelve poco. Fracasan aquí y allá las políticas de prevención de riesgos, ya sea en materia de incendios forestales, de seguridad alimentaria o de accidentes de tráfico. El Mi- nisterio de la Vivienda (un departamento prescindible a la vista de sus reducidas competencias) no consigue enderezar un rumbo errático. Está ya dicho casi todo acerca del fracaso en política de inmigración. La crisis de gestión afecta incluso a los departamentos inversores por excelencia: a estas alturas del ejercicio presupuestario, las cifras de licitación de obras públicas se mueven en niveles muy reducidos. El dato resulta especialmente preocupante porque afecta a un sector puntero en la economía española. Vamos camino de la mitad de la legislatura. No bastan ya las buenas intenciones, ni las declaraciones prometedoras, y quedan lejos los tiempos en que podía apelarse a las improvisaciones y ocurrencias. Estamos en presencia de un Gobierno profundamente ineficaz, cuyo presidente apenas se ocupa del día a día y despacha superficialmente con los ministros gestores lo que alimenta la impresión generalizada de que falta una buena coordinación en el seno del Gabinete. En estas condiciones no se puede dirigir un país que cuenta con un alto nivel de desarrollo y con una sociedad moderna y compleja, que, después de un cuarto de siglo largo de régimen constitucional, sabe muy bien qué es y cómo funciona el Estado social y democrático de Derecho. La clase política, empezando por el propio Rodríguez Zapatero, mantiene en vilo a la opinión pública ante el debate del próximo miércoles. Hay que insistir en que se trata de un problema trascendental, pero la vida no empieza ni acaba con el estatuto de Cataluña, ni con el plan Ibarretxe. Entre los muchos males que trae consigo el nacionalismo identitario figura en primer plano el hecho de que consume una parte sustancial de las energías de una elite dirigente que debería ocupar su tiempo en los problemas reales que preocupan a los ciudadanos, según todas las encuestas de opinión: educación, sanidad, inmigración, bienestar y tantos otros. Por su parte, la oposición debe mostrarse exigente al máximo en el ejercicio del control parlamentario que le corresponde sobre las políticas sectoriales. De lo contrario, la vida parlamentaria se degrada al convertir a las Cámaras en un simple foro para la escenificación ruidosa de las discrepancias entre los partidos. L PP también recurre a los expertos- -un equipo plagado de catedráticos y juristas de reconocido prestigio- -que asesorarán a Rajoy en el diseño de la estrategia a seguir en el debate del Estatuto de Cataluña. Mientras el PSOE ha escuchado sólo cuatro voces autorizadas del constitucionalismo, los populares han convocado a dieciséis de solvencia incuestionable para la defensa del marco constitucional en el partido que la semana que viene empieza en el Congreso. Alineación de altura que servirá al PP para construir su armazón argumental en el trámite parlamentario de una reforma que viene con graves defectos de serie. Rajoy posó ayer con el equipo titular que saldrá al terreno para disputar tan decisivo encuentro. Apasionante disputa ante la que unos y otros sacarán a relucir toda su ciencia jurídica. Trinidad Jiménez GONZALO CRUZ UN BAÑO DE REALIDAD E ATUTXA EN EL BANQUILLO AS circunstancias del juicio que ayer sentó en el banquillo a Juan María Atutxa, Gorka Knörr y Kontxi Bilbao, por desobediencia al Tribunal Supremo, sintetizan la nueva etapa abierta en el País Vasco tras la llegada del PSOE al poder. Los acusados cuentan ahora con el respaldo del fiscal general del Estado, que se conformó, sin recurrirlo, con el auto de archivo que decretó la juez de instrucción, abandonando la causa que el propio Ministerio Público había iniciado con una querella. Luego, la reapertura del caso dejó en evidencia a Conde- Pumpido. Por otro lado, el telón de fondo de este juicio es la pugna del Estado de Derecho con el entramado de Batasuna y, en concreto, la aplicación de la Ley de Partidos Políticos, con la que la Sala Especial del Tribunal Supremo acordó disolver al grupo parlamentario Socialistas Abertzales, marca de pantalla de Batasuna. Y, actualmente, esta Ley de Partidos está derogada de facto por la inacción voluntaria tanto del Gobierno como del Fiscal General del Estado frente al Partido Comunista de las Tierras Vascas (PCTV) Todo esto- -unido a la pasi- L mismo día que el Parlamento Europeo premiaba a la disidencia anticastrista en la valentía y dignidad que representan las Damas de Blanco, Trinidad Jiménez- -secretaria de Política Internacional del PSOE- -venía a reconocer ayer, con matices, que los gestos amistosos promovidos por el Ejecutivo socialista hacia Cuba no están dando los frutos esperados. De paso, Jiménez (eterna aspirante a canciller en el primer círculo de colaboradores de Zapatero) mandaba un recado al ministro Moratinos, chambelán del régimen castrista en Bruselas en esta nueva etapa de distensión en la que Castro no se da por aludido. Porque en todo este tiempo, el dictador no ha tenido ni un gesto como contraprestación a tan amable trato. La política exterior sigue sin brújula. L vidad de la Fiscalía en el sumario abierto por el juez de la Audiencia Nacional Grande Marlaska contra los dirigentes del PCTV- -compone un claro mensaje de que ahora prima, sobre todo, el principio de oportunidad política. Sin embargo, sería una temeridad olvidar los hechos que causaron este proceso y diluirlos en el relativismo. En esta vista oral se está juzgando la soberanía del Tribunal Supremo en la aplicación de la Ley y la actitud fraudulenta de los tres acusados, que obstruyeron la completa ejecución de la disolución de Socialistas Abertzales. No era cierto, y sigue sin serlo, que Atutxa no tuviera competencias para cumplir la orden del Supremo, que no consistía en disolver este grupo parlamentario, porque la disolución ya estaba decretada por el propio Alto Tribunal, sino en trasladar la extinción legal de dicho grupo al registro de la Cámara vasca mediante el traspaso de sus parlamentarios al Grupo Mixto, tal y como prevé el Reglamento del Parlamento vasco. Por eso, se considere o no delito y se acepte o no el uso arbitrario del Derecho, Atutxa desobedeció al Tribunal Supremo. LA RUEDA DEL ODIO A localidad costera de Hadera, en Israel, fue ayer el objetivo elegido por el terrorismo palestino para volver a encender de mecha del odio en Oriente Próximo. Cinco víctimas mortales y alrededor de treinta heridos fue el saldo del atentado suicida con que la Yihad islámica vengó- represaria natural aseguró un portavoz de la organización- -la muerte de su líder militar en Cisjordania. Dos meses después del último atentado palestino con bomba, Israel vuelve a sufrir el ataque de unas facciones que Mahmud Abbas sigue sin controlar. El líder palestino se limita a condenar un ataque que pone en movimiento, de nuevo, la rueda de la violencia. L