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60 Cultura MIÉRCOLES 26 10 2005 ABC Un visitante pasea entre dos obras de la serie Dream que Palazuelo pintó el año pasado EFE La elegancia de la sencillez de Palazuelo El Reina Sofía celebra el premio Velázquez 2004 con una exposición de sus últimos diez años b A sus 90 años recién cumplidos, Pablo Palazuelo sigue renovando su trabajo con obras extraordinariamente coherentes y misteriosamente complejas NATIVIDAD PULIDO MADRID. Hay artistas que, con los años, se va apagando su capacidad creativa y se repiten constantemente a sí mismos. Hay otros, por contra, que continúan deslumbrando como el primer día (o más si cabe) y, en lugar de repetirse, siguen creciendo, nos sorprenden y se sorprenden a sí mismos. Pablo Palazuelo pertenece a este segundo grupo, en el que también figuran artistas como Willem de Kooning o Philip Guston. Como los buenos vinos, don Pablo gana con la edad. A sus 90 años recién cumplidos (las biografías oficiales suelen quitarle un año) sigue al pie de la letra el lema renovarse o morir Esta constante revitalización se aprecia con claridad en una muestra que compila su última década de trabajo y que le dedica el Reina Sofía por haber obtenido el año pasado el premio Velázquez. Este museo ya hizo en 1995 una retrospectiva de su trabajo. Por eso se ha querido ahora mostrar su obra reciente. En total son 108 obras, entre pinturas, dibujos, gouaches y esculturas, las que se exhiben hasta el 9 de enero en la sala A 1 del CARS. Pocas veces el rigor, la coherencia y la emoción estética- -advierte Ana Martínez de Aguilar, directora del Reina Sofía- -aparecen entrelazadas con la intensidad que aflora en la obra de este maestro de 90 años que ayer no acudió a la presentación de la exposición, aunque sí ha estado al pie del cañón en el montaje. Ha contado con un colaborador que conoce muy bien su obra, Kevin Power, quien regresa como comisario al museo del que fue subdirector con Juan Manuel Bonet. Las obras de Palazuelo de estos últimos diez años, advierte Power, nos acercan a nosotros mismos mediante su poder de misterio y sorpresa. Es un conjunto de obras que ha llegado en el momento exacto, contracorriente, como siempre, pero llenas de una autoridad clara y de densos significados En su opinión, se han vuelto más orgánicas, relacionadas con el mundo natural, y se ha intensificado su lenguaje. Son, dice, extraordinariamente coherentes y misteriosamente complejas De Somnis, Dream... Siempre el sueño tan presente en su obra. Y es que Palazuelo confiesa que durante el trabajo en el taller tengo a veces la impresión de pasar por estados extraños de percepción cercanos al sueño Siguiendo con las obsesiones de Pablo Palazuelo, la arquitectura (realizó estudios en Madrid y en el Royal Institute of British Arquitects de Oxford) se aprecia sobre todo en sus espléndidas escultu- ras en aluminio y acero, que parecen salidas de sus óleos y dibujos. Junto a la omnipresente geometría de sus creaciones, en ellas se filtran las matemáticas, la ciencia y la espiritualidad, que él combina como nadie logrando un cóctel de emoción, pensamiento, sorpresa, imaginación, misterio... Energía, materia y forma son la santísima trinidad de Palazuelo, que entremezcla con claridad profética Y el color. No hay elemen- Energía, materia, forma En tan sólo una década, este artista elegante de pensamiento y de sentimiento ha evolucionado radicalmente: sus formas geométricas rectas de finales de los 90 (cuelgan en la primera sala de la exposición) se retuercen en curvas voluptuosas y óvalos en los últimos cinco años (segunda sala) La suya es una historia de formas (formas dentro de formas) Tanto es así que más que hablar de series en su carrera hay que referirse a familia de formas, que sufren poderosas mutaciones, continuas transformaciones. Nacen entonces Umbra, Circino, ABC