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30 Internacional DESASTRE EN EL CARIBE MIÉRCOLES 26 10 2005 ABC Cuba comienza a recuperarse de las inundaciones ABC LA HABANA. Cuba comienza a recuperarse del golpe de Wilma y de las inundaciones provocadas por el huracán, que azotaron con dureza las provincias occidentales y La Habana, y provocaron daños materiales pero no víctimas, según los primeros informes oficiales citados por Efe. El mar continuó ayer azotando la franja costera de La Habana, pero con menor intensidad que el lunes. La avenida del Malecón seguía inundada parcialmente y soportaba el embate de las olas, pero las calles próximas, que el lunes quedaron totalmente anegadas por las aguas, han empezado a recuperar su aspecto habitual. Miles de viviendas han quedado inundadas o inutilizadas en la ciudad, aunque las autoridades no han ofrecido aún un balance global de daños. El servicio eléctrico empieza a restablecerse en amplias zonas de la capital y los comercios reanudan su actividad tras varios días de parálisis. Tambien el tráfico se restableció ayer en algunas de las principales vías, hasta la noche del lunes inundadas, y decenas de miles de evacuados comienzan a retornar a sus hogares. Las autoridades insisten en pedir precaución a la población porque aún quedan zonas inundadas en algunas áreas bajas y zonas costeras. El rostro de los turistas españoles reflejaba ayer en el aeropuerto de Barajas la odisea vivida en sus vacaciones Los primeros turistas españoles afectados por el Wilma aterrizaron ayer en Barajas. En sus palabras se revela la tensión que han sufrido en los pasados días. Algunos se quejan de las agencias de viajes y del consulado, pero no ahorran elogios al personal de los hoteles Estábamos en el ojo del huracán, pero no se lo decíamos a la familia TEXTO DIEGO MERRY DEL VAL FOTO DANIEL G. LÓPEZ MADRID. Los primeros turistas españoles afectados por el paso del huracán Wilma comenzaron a llegar ayer al aeropuerto de Barajas. A las 18.40 horas aterrizaba el primer avión procedente de la ciudad mexicana de Mérida, ya que el aeropuerto de Cancún todavía no había reabierto ayer, con 380 pasajeros a bordo. En sus rostros se refleja la tensión e incluso el miedo que han pasado en los últimos cinco días de encierro en refugios. Más de uno se derrumba y rompe a llorar al recordar lo vivido en los últimos días. Los elogios eran unánimes hacia el personal de los hoteles en que se alojaron, aunque se dejan oír críticas hacia el consulado español por falta de atención y hacia las agencias de viajes por no haber previsto el paso del huracán. Lo hemos pasado bastante mal dice Juan Carlos Platón de la Peña, un joven que pasaba su luna de miel en Cancún. Nos mandaron a un refugio, donde estuvimos cinco días. Las condiciones no eran malas, pero para llegar desde el refugio hasta el aeropuerto tuvimos que atravesar una zona de manglares donde el agua casi nos cubría. Ahora estamos preocupados por los españoles que se han quedado atrás y por los mexicanos que siguen allí Es una maravilla cómo se han portado con nosotros dice Carmen, veci- na de Madrid, en referencia al personal del hotel. La verdad es que si no es por ellos, no salimos. Nos conseguían comida y hacían todo lo que podían por nosotros. Estábamos en uno de los mejores refugios y nosotros nos alojábamos en la planta alta, sin salir para nada en cuatro días Las casas se derrumbaban ¡Cómo se oía el huracán, madre mía! Las casas de al lado se derrumbaban y todo. Decían que la cola del huracán era poco, pero aquello era tremendo. Hemos pasado miedo, sobre todo a la hora de salir para poder volver aquí Al igual que la mayoría, Carmen ha lle- gado casi con lo puesto, porque su equipaje se quedó en el hotel. Para algunos, lo más duro era la incomunicación, no poder decir a sus familiares que se encontraban bien. Sentíamos miedo a lo desconocido y pena porque nuestras familias no sabían cómo estábamos dice Eduardo Castro, vecino de Aranjuez. Vivíamos en condiciones humildes, pero bien. El director del hotel y todo su personal han estado cuidando de nosotros, han salido a buscar comida a donde ha hecho falta, se han buscado la vida. Sin ningún lujo, claro está, porque no había ni luz, pero no nos ha faltado de nada. Se han portado muy bien. Les debemos mucho Virginia, de la misma población madrileña, cuenta que la alojaron en un colegio y teníamos que estar dentro de las clases y con todas las ventanas cerradas con cualquier cosa que pilláramos, maderas, muebles, y totalmente a oscuras. No hemos podido recoger las maletas. Se nos quedó todo allí Sólo disfrutamos un día Entre tanta gente no falta quien se lo ha pasado bien. Hicimos el viaje para grabar el huracán, pero disfrutamos solamente un día cuenta Jorge, un joven malagueño. Pasamos dos días en el refugio y luego, cuando llegamos al hotel, las habitaciones tenían tres palmos de agua. Claro, el personal estaba harto de trabajar. Lo nuestro era llegar a la habitación, ponernos a achicar agua e intentar dormir. El director del hotel nos iba informando de por dónde pasaba el huracán. Estuvimos justo en el ojo, que es el punto más tranquilo, pero claro, eso no se lo decíamos a nuestros familiares. No había tanto ruido como yo esperaba: era más miedo psicológico que peligro real el que teníamos. Creo que en ningún momento estuvimos cerca de sufrir alguna fatalidad. Claro, dentro del refugio había lipotimias, pero eso son cosas normales El toque de queda sigue vigente en Cancún ABC MÉXICO. El terror, primero, fue por Wilma ahora es por la ola de delincuencia que se ha desatado en Cancún, donde sigue vigente el toque de queda. Sabíamos que después de un huracán, vienen el hambre, la falta de agua, la destrucción, pero jamás nos imaginamos esta delincuencia dijo Emma Villaseñor, una madre de familia de 47 años. A Emma no le preocupan sus bienes materiales; de su casa, ubicada en Puerto Juárez, sólo quedó la estructura. Que se lleven lo que quieran, mi coche, mi tele, la computadora, pero que no nos hagan nada pide Araceli Sánchez, amiga de Emma. Los supermercados han sido los más golpeados por la delincuencia. Con las puertas y cristales rotos por el huracán, los saqueos degeneraron en destrucción y vandalismo.