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ABC MIÉRCOLES 26 10 2005 Nacional 21 Tony King es un psicópata pero no un enfermo, según los forenses J. M. CAMACHO MÁLAGA. El británico Tony King, a quien se juzga por la muerte de Sonia Carabantes, es un psicópata que sufre un trastorno antisocial de la personalidad, pero no es un enfermo y conserva su capacidad de entender y obrar según declararon ayer los dos forenses que lo examinaron, en el juicio que se sigue en la Audiencia de Málaga. La psicóloga que trató al acusado tras ser arrestado por la Policía manifestó que King exageró síntomas psicopatológicos para fingir una enfermedad mental. En opinión de los psiquiatras, el acusado no manifiesta ningún tipo de arrepentimiento y existe un riesgo muy alto de que vuelva a reincidir y cometa más delitos de esta naturaleza. Durante la vista oral, los médicos que realizaron la autopsia a Sonia declararon que la joven recibió golpes muy fuertes en el rostro, en la cabeza y en el tronco, que le ocasionaron numerosas lesiones externas e internas. El cadáver de la joven de Coín presentaba más de 40 golpes, es decir, recibió una auténtica paliza y tuvo varios momentos de confrontación directa con su agresor, según explicó el director del Instituto de Medicina Legal, Antonio García de Gálvez. El juicio contra King se reanudará el próximo 31 de octubre. En la última sesión se presentarán las conclusiones finales e informes de las partes personadas. El fiscal pide 34 años de cárcel mientras la acusación particular eleva esta petición a 44 años. Condenado a 26 años el hombre que atropelló a su mujer hasta la muerte Fue la primera víctima con orden de protección en vigor asesinada por su maltratador veces con el coche por encima de su esposa y arrolló a un anciano que trató de ayudarla; había violado la medida de alejamiento reiteradamente S. N. GRANADA. La Audiencia de Granada ha condenado a 26 años de cárcel a Francisco J. U. quien en marzo de 2004 atropelló varias veces a su mujer, Encarnación Rubio, que lo había denunciado por malos tratos, cuando ésta se encontraba desarrollando su trabajo de barrendera en una calle de Cúllar Vega. El caso tuvo una gran repercusión social ya que fue la primera víctima con orden de protección en vigor que murió a manos de su maltratador. El tribunal considera a Francisco J. U. culpable de los delitos de asesinato; homicidio en grado de tentativa, pues en una de las embestidas se llevó por delante a un anciano que intentó socorrer a Encarnación; maltrato habitual, porque pegó casi a diario a su familia, y quebrantamiento continuado de medidas cautelares, pues incumplió varias veces la orden de alejamiento de su mujer, informa Efe. Además, lo condena a indemnizar con 75.000 euros a cada una de las dos hijas de Encarnación y con 12.000 euros al hombre de 81 años que atropelló. La sala considera probado que el 31 b El agresor pasó varias de marzo de 2004, Francisco se dirigió en su coche hasta la calle Clavel de la urbanización El Ventorrillo de Cúllar Vega (Granada) para hablar con su mujer, que era empleada del servicio de limpieza. Tras mantener ambos una conversación, Francisco se marchó del lugar y volvió poco después para embestir, con mortal intención, a su mujer, que tras ese primer golpe logró incorporarse. Al ver que Encarnación se levantaba, el procesado dio marcha atrás para atropellarla de nuevo, acción que repitió varias veces, aun cuando ella ya estaba en el suelo. Malos tratos diarios A continuación huyó pero regresó pasados unos minutos. Al ver que su mujer estaba siendo atendida por un peatón, con el propósito de asegurarse que terminaba con su vida, aceleró nuevamente su vehículo hasta atropellarlos a ambos. Fue identificado por alguno de los testigos y más tarde se entregó a la Guardia Civil. La sentencia recoge que durante su matrimonio Francisco insultó y amenazó prácticamente a diario a su mujer y a sus tres hijos, y les agredió físicamente con frecuencia. La víctima denunció en enero de 2004 que su marido la había intentado atacar y un juez dictó una orden de protección para la mujer, que incluía el alejamiento. El agresor violó esta medida varias veces, pese a sufrir esclerosis múltiple.