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ABC MIÉRCOLES 26 10 2005 Opinión 7 rígidos. No persiguen aspiraciones incondicionales. Son de una seriedad algo anticuada, pero maravillosa. Finalmente se abre paso, tras una etapa de patetismo, experimentación, hedonismo y paseos ideológicos, una cultura de renovada seriedad. Además, en Alemania el estancamiento reformista presentan tales dimensiones, las arcas del Estado están tan vacías y el desempleo es tan alto que algunas cosas simplemente deben cambiar. De antemano, esta coalición está condenada al éxito. Jamás podrá echarle la culpa de sus errores a la oposición. Ambos bandos tienen un máximo interés en unos objetivos, y no simplemente en un éxito escenificado. Para ello, Merkel tendrá todas las herramientas en su mano y gobernará con una amplia mayoría en ambas Cámaras. En lo referente a la política exterior, tendrán sin duda que cambiar las prioridades de los últimos años. La casi exclusiva fijación de la diplomacia alemana con París y Moscú tendrá que acabarse. Angela Merkel se encuentra mucho más cerca de Washington y Varsovia. LA ESPUMA DE LOS DÍAS EL PREÁMBULO Y SUS QUERENCIAS ABLEMOS hoy de las formas, que tiempo habrá para desmenuzar el contenido. La lectura del Preámbulo resulta muy ilustrativa. El texto es breve: apenas folio y medio, una minucia en comparación con los 227 artículos, diez disposiciones adicionales, tres transitorias, una derogatoria y cinco finales. Está plagado de afirmaciones apodícticas, incluido un singular decálogo. No escatima elogios: Tenacidad de nuestro pueblo fidelidad de sus dirigentes tradición democrática Me quedo con un dato objetivo: si no he contado mal, el término Cataluña aparece ¡24 veces! Dirán que se trata de un texto más literario que jurídico. Pero no paBENIGNO rece sólo cuestión de retóPENDÁS rica. El artículo 1.1 empieza con Cataluña es... y el 1.2, con Cataluña ejerce... y así hasta el infinito. La obsesión identitaria es parte de la mentalidad nacionalista. Las referencias podrían multiplicarse, pero me limito ahora a dos autores muy gratos a la izquierda: Eric Hobsbawn y Benedict Anderson. La nación, real o imaginaria, desplaza a la ideología. Esta regla no es (no debería ser) acorde con la lógica doctrinal del socialismo. Pero ahí está. No vale la pena seguir contando palabras, aunque no me resisto a anotar el número de referencias de corte historicista, tales como derechos históricos, tradición, memoria, generaciones, incluso paisaje... A veces son directamente románticas: El sueño de una Cataluña... por ejemplo. Me salen una docena, y creo que me quedo corto. ¿Qué dice de nosotros? Si hemos de ser justos, el Preámbulo catalán se muestra menos alérgico a utilizar España que su equivalente del Plan Ibarretxe. Menciona dos veces a los pueblos de España y entre los principios irrefutables incluye la definición como Estado plurinacional El proyecto vasco era más explícito: el Estado español resultaba ser compuesto y asimétrico además de plurinacional. También son similares las referencias al derecho de autodeterminación y sus variantes decidir su propio futuro derecho ineludible al autogobierno pero la propuesta que ahora se discute elude, con buen criterio, la apelación a convenios aprobados en Naciones Unidas (que afectan a situaciones de naturaleza colonial) Ultima reflexión. En términos de historia de las ideas, el nacionalismo tiene difícil encaje con el punto de vista liberal. No son incompatibles por esencia, pero está claro que se miran con desconfianza. Admite el Preámbulo, en su párrafo más atinado, que la libertad política que se alcance como país nunca debe ir en contra de las libertades individuales Es un consuelo. Pero no logra reprimir la vieja querencia identitaria y proclama el deber cívico de implicarse en el proyecto colectivo ¿Qué hacer con los discrepantes? Rousseau lo tenía muy claro: será preciso obligarles a ser libres Me temo que no se trata sólo de una cuestión teorética H Tras una etapa de patetismo, experimentación, hedonismo y paseos ideológicos, se abre paso una cultura de renovada seriedad. Además, en Alemania el estancamiento reformista es tal que algunas cosas simplemente deben cambiar Como habitante oprimida que fue de la ya desaparecida República Democrática Alemana, Merkel habla bien el ruso, pero su escepticismo hacia el ex oficial del KGB Vladimir Putin y su política autoritaria no han desaparecido. Vive a pocos kilómetros de la frontera polaca y sabe muy bien que Polonia no se alegra cuando Alemania y Rusia buscan un acercamiento. Sin embargo, los países del sur de Europa también pueden esperar de ella que la mirada alemana llegue más allá del eje París- Berlín- Moscú. Esta hija de un sacerdote de Alemania Oriental sorprende repetidamente a la clase política del país desde el trascendental momento de la reunificación. Es distinta de cualquier estereotipo del político en esta era de los medios de comunicación. Se trata de una científica titulada, una física del poder. Y la subestiman crónicamente. En contra de todo pronóstico, es la primera mujer al frente de Alemania desde hace 1.000 años. Con esta gran coalición, quizá también logre llegar mucho más lejos de lo que muchos vaticinan. Tal vez sí pueda llegar a ser una pequeña Maggie Thatcher alemana, a más tardar cuando triunfe en los siguientes comicios y pueda augurar a los cautelosos alemanes un futuro seguro. PALABRAS CRUZADAS ¿Es necesario el plan policial contra las drogas y la violencia en los colegios? ESPACIO DESEOSO DE POLICÍAS NA de las consignas más perversas de la extrema izquierda en las últimas décadas fue ésa de que la universidad tenía que ser un espacio libre de policías Traducido, quería decir que la coacción, la persecución y los destrozos debían producirse con plena libertad de expresión. Y la idea tuvo notable aceptación, muy especialmente porque quienes la promovían infundían más temor que la Policía, y mientras el decano y la asamblea de facultad decidían si llamaban o no llamaban a la Policía, ya te habían dado una buena tunda de palos. Las cosas han cambiado. O eso espero. Porque no atisbo el modo en que esas bonEDUARNE dades que al parecer transmite automátiURIARTE camente la escuela a todo el que pase por allí pueden hacer desaparecer la violencia escolar, las bandas juveniles o el tráfico de drogas. Tampoco veo a los profesores ejerciendo de policías entre clase y clase. Y mucho menos a los niños. Pero la realidad es que todos esos males constituyen un problema creciente de nuestros colegios. Y seguro que todos los padres estaremos más tranquilos si es la Policía la que toma cartas en el asunto. Entre tanto, será estupendo que el sistema educativo pueda reformar a los delincuentes. Pero, mientras eso ocurre, nuestros hijos habrán llegado a mayores de edad un poco más protegidos. RECONOCIMIENTO DE UN FRACASO U A CASO sea necesario, pero el Plan Policial preparado por el Ministerio del Interior para prevenir el tráfico de drogas y la violencia en el entorno de los centros escolares entraña el reconocimiento de un fracaso. Quizá no quede ya otro remedio, pero produce una inmensa tristeza la perspectiva de una escuela, lugar de estudio y formación, sometida a la vigilancia policial como consecuencia de la degradación de la vida en los centros docentes. Véase, en este sentido, la viñeta de Martinmorales publicada ayer en ABC. Eso sí, mientras tanto, podrán los escolares estudiar Educación para la I. SÁNCHEZ Ciudadanía. Es cierto que el mal proCÁMARA viene de fuera de la escuela, pero es la expresión de un gran fracaso colectivo. Tampoco hay que olvidar el profundo desorden interno de los centros docentes, sobre todo en algunas zonas urbanas. No deja de ser paradójico que haya que recurrir a la Policía, cuando antes se ha deteriorado la disciplina, se ha menguado la autoridad de los profesores y se les ha privado de mecanismos disciplinarios adecuados. Puede que sea necesario, pero es, en cualquier caso, un mal necesario, la triste confirmación de un fracaso. ¿Y usted qué opina? Déjenos su mensaje o su voto en la página web www. abc. es eldebate