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ABC MARTES 25 10 2005 Internacional 31 Calderón, López Obrador y Madrazo lucharán por la presidencia de México Santiago Creel, delfín de Fox, fue barrido de las primarias del PAN renuncia a la candidatura del Partido Revolucionario Institucional (PRI) tras publicarse los ingresos, presuntamente irregulares, de su familia MANUEL M. CASCANTE CORRESPONSAL CIUDAD DE MÉXICO. Salvo sorpresas de última hora, que en México cualquier cosa es posible, los tres principales partidos políticos tienen ya definidos a sus candidatos para optar a la presidencia de la República en los comicios de julio de 2006: Felipe Calderón por el Partido Acción Nacional (PAN, conservador) Andrés Manuel López Obrador por el Partido de la Revolución Democrática (PRD, izquierda) y Roberto Madrazo por el Partido Revolucionario Institucional (PRI, en el poder entre 1929 y 2000) López Obrador, ex alcalde de la capital y favorito en todas las encuestas, fue el primero en lanzarse a la carrera presidencial, después de que ningún miembro de su partido se atreviera a disputarle la candidatura. El populismo que marcó su discurso y su política al frente de la Ciudad de México se moderó desde que abandonara el Gobierno del Distrito Federal. Su popularidad también ha menguado, desde que no protagoniza sus diarias ruedas de Prensa matutinas en el edificio del Ayuntamiento. Felipe Calderón confirmó este domingo, en la tercera ronda de las primarias del PAN, la tendencia marcada por las dos anteriores consultas internas del partido del presidente Vicente Fox. Calderón, ex secretario de Energía, obtuvo casi el 52 por ciento de los b Arturo Montiel Los candidatos Felipe Calderón Panista ortodoxo ha devuelto las esperanzas de conservar el poder en el partido del presidente Vicente Fox Andrés Manuel López Obrador Popular y populista, el ex alcalde de la capital encabeza todas las encuestas entre los candidatos Roberto Madrazo Dinosaurio del PRI, puede mover la maquinaria de este partido para recuperar la Presidencia perdida en 2000 votos en las tres etapas del proceso electoral panista. Santiago Creel, antiguo secretario de Gobernación y delfín del presidente, ve abortadas sus aspiraciones, que hasta hace apenas unas semanas nadie cuestionaba. En la gallera del PRI, unas oportunas filtraciones sobre los ingresos y las propiedades inmobiliarias de la esposa e hijos de Arturo Montiel forzaron al ex gobernador del Estado de México a presentar su renuncia al proceso para elegir candidato presidencial. Su retirada deja vía libre al presidente de esta fuerza política, Roberto Madrazo, para intentar el regreso a la residencia presidencial de Los Pinos del partido que la ocupó durante siete décadas. Aún tendrá que eliminar a Everardo Moreno, precandidato que ejerce un discretísimo papel de figurante. Montiel, que acusó a Madrazo de estar detrás de esa operación de acoso y derribo tras haberlo superado en las encuestas entre la militancia priísta, adoptaba la determinación más difícil de mi vida, pero también la más honorable para mí y la más saludable para el futuro del partido después de que hubieran lastimado mi dignidad y la de mi familia Lo sorprendente es que, tras su dimisión, todo el mundo aparenta estar satisfecho, y no da la impresión de que vayan a investigarse las actividades económicas del político mexicano y sus allegados. Castañeda, independiente Queda pendiente la decisión que adopte el Instituto Federal Electoral respecto al ex canciller Jorge Castañeda, una vez que la Comisión Interamericana de Derechos Humanos de la Organización de Estados Americanos (OEA) dictara medidas cautelares a su favor. Jorge Castañeda aspira a presentarse a las elecciones como candidato independiente, pero las leyes mexicanas exigen el respaldo de una fuerza política. En parecida situación está el multimillonario Víctor González Torres, Doctor Simi dueño de una cadena de farmacias. El Doctor Simi lleva meses en campaña, donde se presenta como un elegido por el pueblo para acabar con la corrupción de la clase política mexicana. Mientras, los líderes de los restantes partidos parece que sólo aspirarían a seguir viviendo del cuento y de la pingüe subvención estatal. El rechazo de los brasileños a la prohibición de comprar armas, nuevo revés para el Gobierno de Lula VERÓNICA GOYZUETA. CORRESPONSAL SAO PAULO. Más de seis de cada diez brasileños está a favor de la venta de armas. Éste fue el resultado de un referéndum sin precedentes en la historia del país, en el que 122 millones de electores fueron convocados a responder si debía prohibirse o no la comercialización de armas de fuego y municiones. Más del 64 por ciento dijo no frente al 35,8 por ciento que votó sí lo que para los expertos es una muestra del temor que los brasileños sienten en relación con la seguridad pública, considerada ineficiente. El voto del no lleva a capitalizar todos los tipos de insatisfacción crecientes en la sociedad brasileña, con buenas razonas- -con el Gobierno, con dios. El Instituto Brasileño de Geografía y Estadística (IBGE) estima que en las últimas dos décadas murieron 500.000 brasileños por armas de fuego, lo que equivale a una guerra. Golpe para Lula las instituciones públicas, con la seguridad pública, con las condiciones sociales. Se volvió un no contra todo esto analizó Rubem César Fernandes, director de la ONG Viva Rio, una de las entidades que realizó campaña a favor del sí Especialista en el problema de la violencia brasileña, Fernandes consideró la victoria del no una demanda de la población sobre la seguridad pública y la corrupción, dos temas que, según él, centrarán la elección presidencial del próximo año. La violencia es una de las grandes preocupaciones de los brasileños. Treinta y dos mil personas mueren cada año a consecuencia de las balas, lo que en cifras de la ONU equivale al 20 por ciento del total mundial de homiciEl referéndum fue propuesto por el Gobierno, que en 2003 creó el Estatuto del Desarme, una medida que ya comenzó a mostrar pequeños resultados en la reducción de los índices de violencia y dificultó la compra de armas. Pero, a pesar de mantener una posición neutral durante todo el proceso, el presidente Luiz Inácio Lula da Silva estaba a favor de la prohibición, lo que provocó la politización del debate en las últimas semanas. Un arma no le da seguridad a una persona común. Por eso voté sí dijo Lula. Para la oposición, la victoria del no es una derrota del Gobierno, que dirigió mal el debate y ofreció poco tiempo para la discusión en la propaganda gratuita concedida a los dos frentes.