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18 Nacional JUICIO POR LOS CRÍMENES DE LA COSTA DEL SOL MARTES 25 10 2005 ABC Las bragas abandonadas en la puerta de Alicia Hornos, junto a otras prendas y colillas, eran de Rocío Wanninkhof pero no las llevaba cuando la mataron, según la Guardia Civil. Además de su ADN, aparece el del padre de un amigo de la víctima y el de Dolores Vázquez. Las muestras pueden haberse contaminado El contenido de la bolsa Once colillas, doce monedas y ropa poco juvenil La bolsa que Alicia Hornos llevó a la Guardia Civil a principios de septiembre contenía ropa, dinero, colillas de tabaco, un mechón de cabello y una foto de Rocío Wanninkhof. La mujer aseguró que la habían dejado en la puerta de su casa abandonada e indicó que sabía a quién pertenecían esas ropas. El paquete contenía unas bragas con manchas de sangre, que pertenecieron a Rocío, tal y como han demostrado las pruebas de ADN, un chaleco, una camiseta, una camisa, una falda, una riñonera, once colillas, casi todas de la marca Nobel; la citada fotografía, doce monedas y un mechón de pelo. Se hallaron tres perfiles genéticos distintos al de Rocío: el del padre de un amigo de la joven, el de Dolores Vázquez y el de una mujer, no identificada y que no es del entorno de la víctima. Sembrar pruebas, sembrar dudas TEXTO: CRUZ MORCILLO MADRID. Los últimos análisis de ADN del caso Rocío Wanninkhof vuelven a enmarañar una investigación complicada desde el primer día y cuyo guión ha cambiado demasiadas veces. La Guardia Civil ha concluido ahora, tras estudiar los rastros genéticos de las ropas abandonadas en la puerta de Alicia Hornos el pasado 30 de agosto, que las bragas encontradas en esa bolsa junto a otras muestras- -cabellos, prendas de vestir, colillas y dinero- -pertenecían a Rocío, pero no las llevaba puestas cuando la mataron según fuentes de la investigación. Están usadas, pero limpias, es decir, no tienen restos de tierra ni de barro ni ninguna otra suciedad pese a que la joven fue arrastrada por un camino en obras, trasladada a un lugar distinto al que la mataron y además murió desangrada. Esa prenda tenía pequeños restos de sangre, que pertenecen a la víctima, pero además los investigadores de Criminalística han encontrado otras dos trazas de ADN: una corresponde a un varón y otra a Dolores Vázquez. Rocío y unos restos adheridos a un pelo, encontrados junto al cadáver de la joven a 32 kilómetros del otro punto. El resto de prendas halladas no han arrojado ninguna luz. No se sabe de quién son y no se ha podido extraer ni un solo perfil genético de ninguna de ellas. La Guardia Civil que aún tiene pendientes análisis dactiloscópicos no oculta sus reservas. El contenido de esa bolsa no ha estado custodiado, lo puede haber manipulado cualquiera y no demuestra nada, de momento Esa opinión la comparte el abogado de Dolores Vázquez, Pedro Apalategui. La Guardia Civil debería preguntarse quien está manipulando objetos con la intención clara de embarrar el caso La madre de Rocío, Alicia Hornos, en cambio, mostró su disgusto por la aseveración de los agentes de que su hija no llevaba esas bragas cuando fue asesinada. ¿Quién sabe donde la desnudaron? a lo mejor lo hicieron en un sitio limpio afirmó. El resto de sus ropas tampoco han aparecido. No hay restos de semen La primera no es de sangre ni de semen y aunque el perfil genético de este hombre no está almacenado en la base de datos de la Guardia Civil, sí se ha determinado que pertenece al padre de un joven, amigo de Rocío, investigado éste último en su día por otra agresión sexual. Esta revelación sólo indica que esa persona estuvo cerca de esas bragas, nada más señalan los expertos. Para ir más allá, sería la juez del caso la que tendría que ordenar una investigación. El ADN de Dolores Vázquez, condenada y luego exculpada en el caso tras la imputación de Tony King, se ha encontrado en la mayoría de las once colillas de Nobel que aparecieron en la misma bolsa que la ropa interior, por lo que los investigadores no descartan que las muestras se hayan podido contaminar por el contacto. Además, insisten en que esos restos de tabaco se pudieron recoger en cualquier momento y, en principio, no guardan ninguna relación con el crimen. Tony King trasladado por dos agentes a la Audiencia de Málaga donde se celebra el juicio del caso Carabantes REUTERS King confesó a la Guardia Civil que se sentía un cazador y que las mujeres eran su presa La joven de Coín murió estrangulada y no atropellada, según los agentes b Los funcionarios del caso decla- Una mujer no del entorno Junto a estos dos perfiles genéticos, se ha encontrado un tercero no identificable en el análisis del mechón de cabellos incluido en el macabro paquete. Sólo se sabe que pertenece a una mujer que no es del entorno de Rocío. Curiosamente, no hay ni rastro del ADN de Tony Alexander King, el único imputado por el asesinato de Wanninkhof y cuyo perfil genético sí fue encontrado en dos muestras directas: una colilla de Royal Crown recogida en el lugar de Mijas donde mataron a ran en el juicio que Sonia Carabantes fue atacada a pocos metros de su casa y reiteran que el móvil del crimen fue sexual JOSÉ MARÍA CAMACHO MÁLAGA. Los investigadores del caso Sonia Carabantes dijeron ayer en la vista oral que se sigue en la Audiencia Provincial de Málaga desde el pasado día 17 de octubre contra el ciudadano británico, Tony Alexander King, acusado de matar a la joven de Coín, que durante el interrogatorio el imputado dijo que se sentía como un cazador y que las mujeres eran sus presas y recordaron que King decla- ró de forma muy natural y en ocasiones no hacía falta ni preguntarle Los agentes encargados de la investigación señalaron en el juicio que King agredió a la joven a escasos metros de su vivienda, en la calle Pino, y que el móvil del crimen fue sexual. Según la Guardia Civil, el acusado se ocultó entre el espeso ramaje de un árbol de considerables dimensiones plantado en la acera, a la altura de un pasaje allí existente y, de forma súbita e inesperada, abordó a la joven con el propósito de efectuarle tocamientos lascivos y satisfacer sus deseos sexuales. No encontramos restos de atropelló puntualizó uno de los investigadores; no había ni marcas de neumáticos ni restos del vehículo. Después, el cadáver de Sonia apareció desnudo y semienterrado en el Camino de la Cañada del Arroyo Salsipuedes, ubicado en el paraje Cerro Gordo dentro del término municipal de Monda. Según la Fiscalía, Sonia no falleció como consecuencia de los golpes que le propinó King, aunque contribuyeron a causarle un grave sufrimiento y a prolongar y aumentar su agonía, sino por estrangulamiento. Según el fiscal, el acusado utilizó la camiseta de la víctima para estrangularla. Los agentes destacaron también en la vista oral, que proseguirá hoy, que las pruebas contra King son abrumadoras, sobre todo las encontradas en el lugar del crimen y en las uñas de la joven de Coín.