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82 LUNES 24 10 2005 ABC Deportes Ya se echa en falta a Ronaldo El Madrid, lastrado por la amarilla a Pablo García a los 18 segundos, careció de remate frente a un Valencia muy técnico y profundo JOSÉ MIGUEL MATA MADRID. Se acabó la racha de victorias. El Real Madrid empieza a echar de menos a Ronaldo- -sobre todo- Baptista y Salgado. Más si se encuentra con un gran rival, como ayer fue el Valencia, y sustitutos negados, como ayer (y van... fue Zidane. Lo intentó todo el equipo blanco, pero le faltó remate, mucho remate. Se habían consumido veinte minutos de partido y, aunque no había pasado nada en el marcador, realmente había sucedido de todo. Una prueba de la locura con la que arrancó el encuentro, aunque a Pablo García se la bajaron a los 18 segundos, cuando vio tarjeta por una entrada a Baraja. La misma que debió ver Cañizares- -u otra- -por su ligereza al querer evitar un córner y tocar el balón con la mano fuera del área, que la tocó por mucho que intentase disimular. De esa falta- ¿por qué no hubo tarjeta? -nació un penalti en el forcejeo entre Moretti y Sergio Ramos. ¿Quién empezó a agarrar y quién terminó? Dio igual, porque Zidane se encargó de errar la pena máxima. Diez minutos y había pasado todo eso... sin que hubiese cambiado nada. Bueno, sí. La tarjeta a Pablo García pareció tener más incidencia en el partido que el mismísimo penalti fallado por Zidane. Porque con el uruguayo quizá dándole vueltas en la cabeza a esa cartulina el Valencia campó como por su casa por la medular y Aimar tuvo los metros y los espacios para crear que en otras circunstancias probablemente no hubiera tenido. Así que los visitantes comenzaron a llegar. Primero avisaron con un disparo de Villa que rechazó Casillas, que no pudo hacer nada luego en la magistral falta que lanzó Baraja, quien colocó el balón pegado a su palo derecho. El Madrid dominaba de forma más efectista que efectiva, porque aunque creaba menos ocasiones casi todas las REAL MADRID VALENCIA 1 2 Real Madrid (4- 4- 2) Casillas; Diogo, Sergio Ramos, Helguera, Roberto Carlos; Beckham, Pablo García (Gravesen. m. 76) Zidane (Soldado, m. 72) Guti; Raúl y Villa. Valencia (4- 2- 3- 1) Cañizares; Caneira, Marchena, Ayala, Moretti (Carboni, m. 77) Baraja, Albelda; Angulo, Aimar (Hugo Viana, m. 88) Vicente (Fabio Aurelio, m. 90) y Villa. Árbitro Daudén Ibáñez. Amarilla a Pablo García, Angulo, Caneira, Albelda y Guti. Dos, y por tanto roja (m. 87) a Beckham. Roja a Gravesen (m. 80) Goles 0- 1, m. 21: Baraja. 1- 1, m. 36: Raúl. 1- 2, m. 38: Villa, de penalti. salidas a la contra de los de Flores dejaban un tufillo de peligro, sobre todo cuando Vicente superaba a Diogo o Aimar enganchaba con Villa. Cierto que Robinho disparó obligando a Cañizares a lucirse, y que Beckham hizo lo propio para que el portero se adornase de nuevo con una palomita en una falta. Pero cada arrancada del Valencia era eléctrica y mantenía en vilo a la defensa, muy poco apoyada por Guti y nada de nada por un Zidane que está... quién sabe dónde. Así, el empate sólo podía llegar en una genialidad. De quien fuera. Y fue de el de casi siempre. Roberto Carlos lanzó largo un saque de banda y Raúl ganó la espalda a la defensa para reci- bir en el corazón del área, girarse y marcar de un zurdazo que entró llorando. ¿Cuántas veces han hecho esta jugada los mismos protagonistas? Seguro que Flores estaría eligiendo a quién de su defensa le iba a echar la bronca cuando, sin tiempo para pensarlo, se encontró con el penalti que Daudén regaló a su equipo. Porque el balón, en el centro de Vicente, golpea en la cadera de Sergio Ramos y luego va a su brazo, y no al revés. Villa no falló y llevaba a su equipo en ventaja al descanso. Mejoría de Robinho A la vuelta, el partido se abrió. Ambos equipos, aunque más el Madrid por aquello de jugar en su estadio, se fueron arriba. Más a impulsos los blancos, con mayor toque los levantinos, que seguían teniendo en Aimar una referencia para templar y mandar, aunque muy bien ayudado por Baraja y Angulo y con Villa y Vicente muy entonados y punzantes. Aunque el fútbol era rápido hacia una y otra portería, apenas se creaban ocasiones. Un zurdazo demasiado cruzado de Robinho y otro demasiado alto de Beckham. Robinho empezaba a inventar jugadas y pases cuando Luxemburgo quemó sus naves con Soldado y Gravesen. Pero Aimar sí creó y le dio a Villa un pase magnífico para el 1- 3, que salvó Sergio Ramos en la línea. La expulsión- -justa- -de Gravesen acabó de decantar la contienda. Los blancos había fallado mucho. Y es que sin Ronaldo... ASÍ JUGARON REAL MADRID Casillas: bien. Diogo: regular. Sergio Ramos: bien. Helguera: bien. Roberto Carlos: regular. Beckham: bien. Pablo García: regular. Zidane: mal. Guti: regular. Raúl: regular. Robinho: bien. Soldado: regular. Gravesen: mal. El técnico. Luxemburgo. Regular. Quizá debió sentar antes a Zidane, o quizá no debió sacarlo. La verdad es que con lo que le falta, hizo lo más lógico. Lo mejor: el espíritu de casi todos; la pillería de Raúl y la segunda parte de Robinho. Lo peor: su apabullante falta de puntería, algunos desajustes defensivos de los laterales y, sobre todo, Zidane, que ahora es una rémora por su lentitud de movimientos e ideas. VALENCIA Cañizares: bien. Caneira: bien. Ayala: bien. Marchena: bien. Moretti: bien. Baraja: notable. Albelda: bien. Angulo: bien. Aimar: muy bien. Vicente: notable. Villa: bien. Carboni: bien. Hugo Viana y Fabio Aurelio: s. c. El técnico. Quique Sánchez Florez. Bien. Si al Madrid le quitas el balón y le atacas, le puedes ganar. Y así lo hizo su equipo. Lo mejor: la actitud en general del equipo, pero majestuoso Aimar, siempre con intención, y muy bien Villa y Vicente. Movió la pelota con velocidad e intención, sin rifarla y sin encerrarse cuando la perdía. Lo peor: Cañizares por su histrionismo, tanto en la protesta como en la exageración del daño. Un veterano no debería dar este mal ejemplo. Guti despeja acrobáticamente ante Aimar IGNACIO GIL