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50 Sociedad LUNES 24 10 2005 ABC Medio Ambiente La deforestación en la Amazonia avanza a pasos de gigante: entre agosto de 2003 y agosto de 2004 fueron arrasados 26.130 kilómetros cuadrados de selva ABC La acción de la industria maderera duplica el ritmo de deforestación de la Amazonia brasileña Nuevas imágenes de satélite cuantifican el área afectada por la tala con vegetación dañada ha sido entre un 60 y un 128 superior de lo que se había reportado como deforestación para ese periodo A. ACOSTA MADRID. Los bosques tropicales han estado amenazados por crecientes niveles de deforestación durante las últimas tres décadas o más. A pesar de que la deforestación, en su mayoría por culpa de la tala de grandes extensiones de bosque para convertirlas en tierras aptas para la agricultura y los pastos, es la principal fuerza destructiva en los bosques tropicales de todo el mundo, otras perturbaciones forestales, como la tala selectiva de madera, también se han incrementado en su frecuencia y extensión. Tanto es así, que una nueva investigación publicada en Science sugiere que las actividades humanas están degradando la selva amazónica al doble del ritmo estimado previamente. En la tala selectiva, un número limitado de especies comerciales de árboles son cortadas, y la madera es transportada a los aserraderos. Al contrario que en la tala total, que pronto puede ser observada desde los satélites, la tala selectiva en la Amazonia brasileña provoca un aclaramiento espacial difuso entre los grandes árboles, que es difícil de monitorear a partir de las observaciones de los satélites. Pero b Entre 1999 y 2002 el área ACTUALIDAD NATURAL MÓNICA FERNÁNDEZ- ACEYTUNO EN DEFENSA DE LOS PÁJAROS a Tierra se sacude, como un caballo las moscas, el exceso de vida. Puede que este planeta en el que vamos dando vueltas alrededor del Sol a treinta kilómetros por segundo, esté dando ya síntomas de una cierta zozobra, de un exceso de equipaje, como si los átomos de carbono estuvieran contados y no pudiera haber más de la cuenta sobre el mundo. Da la impresión de que, de alguna manera, la Naturaleza se está quitando de encima todo lo que empieza a sobrarle. Y lo más fácil de quitarse de golpe son siempre los monocultivos, esas especies que suelen llegar casi siempre de un lugar lejano y que precisamente por ello, al estar alejados de su depredador, se desarrollan de manera muy rápida y eficaz hasta que surge algún elemento que les daña y esa misma condición de especie exitosa y omnipresente, se vuelve en su contra, al resultar imposible aislar los males. El mundo empieza a ser un monocultivo de hombres. Eliminando los pájaros silvestres, no mataremos la muerte, todo lo contrario, pues los pájaros controlan las poblaciones de insectos, tan dañinos o más que los virus. Sin los pájaros silvestres intercalados en nuestra vida, seremos más frágiles. que sea difícil de apreciar no significa que no provoque un extenso daño colateral para los árboles de alrededor, la vegetación del sotobosque y los suelos; con impactos en los procesos hidrológicos, la erosión, los incendios, el almacenamiento de carbono y las especies de plantas y animales. Imágenes precisas Las imágenes se tomaron de los cinco Estados que aglutinan más o menos el 90 de la deforestación en la selva brasileña: Pará, Mato Grosso, Rondonia, Roraima y Acre. La conclusión fue clara: entre 1999 y 2002 la extensión anual de la tala selectiva realizada por la industria maderera se movió entre 12.075 y 19.823 kilómetros cuadrados. Es más, en algunas de esas zonas el área dañada superó en todos estos años a lo previamente considerado como deforestado. En Mato Grosso, la tala selectiva afectó a más de 13.000 kilómetros cuadrados sólo en 1999 y 2000, frente a los 6.100 kilómetros cuadrados que se habían registrado de deforestación sin tener en cuenta esa práctica. Es en ese Estado donde la tala selectiva provoca los mayores estragos en la floresta. gún sus cálculos puede representar un aumento de un 25 el flujo de carbono de la Amazonia a la atmósfera. Gregory Asner asegura que con estas perturbaciones la sequedad de la selva aumenta y se hace más inflamable, a medida que adelgaza la cubierta vegetal Estos nuevos datos salen a la luz precisamente cuando la Amazonia brasileña está sufriendo la peor sequía en 40 años. El Instituto de Investigación Ambiental de la Amazonia advertía que algunas de las causas para la escasez de lluvias de este año habría que buscarlas precisamente en la deforestación salvaje. L Alta resolución Para detectar y cuantificar la cantidad de tala selectiva en los cinco Estados madereros más importantes de la Amazonia brasileña, un equipo de investigadores dirigido por Gregory Asner, del Carnegie Institution de Washington, desarrolló un nuevo método de imagen satelital que permite identificar las áreas en que la floresta ha sido adelgazada debido fundamentalmente a esta dañina práctica. Esta tecnología les permitió penetrar en cada píxel de imagen producido por un trío de satélites y determinar el porcentaje de tierra con floresta y sin floresta dentro de cada píxel. Sin este nuevo sistema, la interpretación convencional consideraría cada píxel como enteramente con vegetación o sin ella. Gracias a ello, los investigadores han podido estimar que entre 1999 y 2002 el área con vegetación dañada ha sido entre un 60 y un 128 superior de lo que se había reportado como deforestación en el mismo periodo de estudio. El volumen de árboles talados representa aproximadamente entre 10 y 15 millones de toneladas métricas de carbono retirado del ecosistema, lo que se-