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4 Opinión LUNES 24 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil DOBLE Y MITAD C EL NACIONALISMO VASCO TOMA POSICIONES E L Partido Nacionalista Vasco y Batasuna han dado a conocer en los últimos días, cada uno por separado y en función de sus circunstancias, sus planteamientos para participar en los diversos procesos de negociación- -paz y normalización- -que se abrirían con el Gobierno para resolver el conflicto vasco. Las cuestiones de fondo siguen siendo las mismas y respetan la ortodoxia soberanista, porque el documento aprobado por la dirección del PNV el pasado sábado se ratifica en sus tres objetivos tradicionales, con los que coinciden ETA y Batasuna: derecho de autodeterminación, integración territorial y consulta popular. Son las mismas bases del Pacto de Lizarra y del Plan Ibarretxe, es decir, los principios que, desde 1998, han venido facilitando los acuerdos del PNV con ETA, directamente o a través del entramado batasuno. La última demostración de esta coincidencia de planteamientos ha sido el apoyo de los nueve parlamentarios del Partido Comunista de las Tierras Vascas a la investidura de Juan José Ibarretxe como lendakari. Si de verdad Imaz representa algo nuevo dentro del PNV debería avanzar en direcciones distintas al ya clásico e inmovilista discurso del nacionalismo vasco, porque nada de lo dicho este fin de semana supone, ni siquiera desde el punto de vista formal, un cambio de posiciones. Es cierto que el documento del PNV contiene unas duras críticas a ETA. Pero esta subida de tono sobre los terroristas suena a táctica oportunista- -justo ahora que la organización terrorista está muy debilitada y necesitada de cobertura política- -para hacerse un hueco entre ETA y el Gobierno y no quedarse al margen de lo que los dirigentes del PNV temen que podría acabar siendo, a medio plazo, una pinza a la catalana contra el partido de Sabino Arana. En definitiva, lo que busca el PNV es un espacio intermedio para no quedar emparedado en un eventual proceso de negociación del Gobierno con Batasuna. En su afán por ir siempre al límite del independentismo, al PNV se le plantea el problema de que una legalizada Batasuna, en su regreso a la arena la política, podría arrebatarle un espacio sustancial del electorado, fundamentalmente en Guipúzcoa. Por eso, los caminos de paz y la normalización política que propone el PNV se basan en una amnesia colectiva de la responsabilidad exclusiva de ETA y en la aceptación irreversible de que el orden constitucional y estatutario está superado. A partir de ahí, la propuesta de integración y consenso que hace el PNV de Imaz tiene predeterminados los resultados. Lógicamente, su benévola disposición a ofrecer un acuerdo político parte de la condición de que los demás acepten sus postulados mínimos. Batasuna no ha tomado una estrategia distinta a la del PNV: dar cuerda a un Gobierno central que demuestra ser maleable en la negociación de cuestiones que hasta ahora eran básicas. Por eso, Otegi aplaude que el PSE acepte que el País Vasco se denomine nación, si lo quieren los vascos, porque se trata de un paso significativo en la relativización de posiciones socialistas que habían contenido la presión nacionalista durante los últimos años. Sea cierto o no que la mesa de partidos ya tiene interlocutores y proceso como dice el sindicalista batasuno Rafael Díez Usabiaga, lo que resulta notorio es el protagonismo de la izquierda proetarra, consciente de que, después de treinta años de terrorismo, ha conseguido la ansiada doble vía de mantener la actividad terrorista y forzar al Estado a negociar o, al menos, a decir que está dispuesto a negociar. Mientras dure esta situación, no serán el PNV ni Batasuna- -es decir, ETA- -quienes pongan pegas a un proceso político que premia su perseverancia contra el Estatuto y la Constitución, proceso abierto gracias, entre otras cosas y como dice el documento presentado por Imaz el pasado sábado, al cambio de gobierno en Madrid, que supone el final de una etapa de enfrentamiento y la perspectiva de una política basada en el diálogo y en el respeto a la pluralidad Las aspiraciones de los nacionalistas vascos siguen siendo las mismas, lo que excluye por parte del PNV cualquier compromiso de lealtad con la Constitución y, por supuesto, en lo que atañe a ETA, el abandono de las armas. Las disputas entre ellos tienen, por tanto, un valor táctico. Lo que les une ahora es la convicción de que tienen enfrente a un Gobierno dispuesto a la cesión y de que Rodríguez Zapatero representa la ocasión que unos y otros estaban esperando. OMPLICADO papel el de Manuel Chaves, obligado en función de su doble condición- -presidente de la Junta de Andalucía y presidente del PSOE- -a hacer encaje de bolillos ante la compleja situación en la que se mueve el socialismo tras el desafío del Parlamento catalán. Como publicamos en la sección de Nacional, los movimientos del dirigente socialista tienen el límite que le marca esa faceta dual en la que cualquier posición que adopte corre el riesgo de ser mal interpretada. Así que Chaves, por lo que representa, no puede ir de barón sin ataduras- -véase Rodríguez Ibarra- -o de Bono, porque lo que diga o haga es susceptible de no entenderse dentro o y fuera. Razón ésta por lo que, de un tiempo a esta parte, Chaves parece haberse puesto de canto, discreto papel en tiempos de contradicciones internas. Manuel Chaves EFE CÁTEDRA CATALANA E LAS RECETAS PARA AYUDAR A ÁFRICA A nadie duda de que el drama que han puesto abruptamente sobre la mesa miles de emigrantes africanos frente a las fronteras españolas de Ceuta y Melilla va a ser uno de los problemas más importantes de las próximas décadas. La opinión pública española y europea tiene la ferviente convicción de que algo hay que hacer- -y pronto- -para afrontar un problema que, como describía el enviado especial de ABC a Senegal, no ha hecho más que empezar. Sobre las fórmulas para intentar resolverlo se han escuchado las más variadas teorías y no hay más remedio que reconocer que aún no hemos sido capaces de pasar de las recetas cándidas y de los prejuicios de siempre. Y por ese camino no llegaremos a ninguna parte, porque a los que proponen simplemente que se abran de par en par las puertas a todos los que llamen, hay que preguntarles ¿hasta cuántos millones más? Y a los que quieren recrecer las alambradas, ¿hasta dónde? Efectivamente, parece obvio que debemos ayudar al desarro- N menos de dos años, la Generalitat ha puesto en marcha una medida estratégica consistente en dotarse de un cuerpo propio de catedráticos universitarios. La Ley de Universidades de Cataluña, que está recurrida ante el Tribunal Constitucional, ha sido el instrumento que ha servido para acreditar como catedráticos a profesores contratados como doctores. Ya son 252 los acreditados por la Agencia para la Calidad del Sistema Universitario de Cataluña, y acaba de ser abierta una nueva convocatoria de plazas. Política de hechos consumados y a toda prisa para, atajando, llegar al objetivo final: la asimilación total de sus profesores contratados como catedráticos con los catedráticos del Estado. Control académico para un proyecto de dudosa legalidad. Y llo de África, pero la pregunta sigue siendo ¿cómo? En África hay espantosas sequías, plagas de langosta y otros fenómenos naturales trágicos, pero también hay países dotados de riquezas fabulosas, cuyos ciudadanos están en la primera línea de los candidatos a la emigración. Es cierto que podemos hacer más para ayudarles, pero no servirá de nada si esta ayuda sólo se emplea para acrecentar la flota de coches de lujo de gobiernos corruptos. La globalización también tiene efectos perversos y se ha cebado en las sociedades más débiles y peor gobernadas. Por ello, cualquier solución que se nos ocurra, desde la reducción de los subsidios agrícolas al incremento de las ayudas directas, no servirá de mucho si no conseguimos que en África se construyan sociedades abiertas y democráticas en las que todos los ciudadanos tengan su espacio. Y en este empeño no podemos hacer gran cosa si no es a través de los gobiernos africanos, a los que algunos se empeñan en seguir adulando. CAMBIO EN POLONIA EGÚN los primeros sondeos, publicados anoche, y a la espera de la confirmación oficial de hoy, el candidato conservador Lech Kaczynski se hizo con la victoria en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales celebradas en Polonia, comicios que cierran la larga etapa política dominada por las fuerzas de izquierda e inauguran un nuevo escenario en uno de los países- -similar en peso a España- -llamados a jugar un papel relevante en el futuro de la Unión Europea. La derecha toma posiciones en el nuevo reparto del mapa de la UE y se hace fuerte en Polonia, un país cada vez más cercano al corazón del continente. S