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ABC DOMINGO 23 10 2005 97 Deportes Rafael Nadal, a un partido de su primer título en pista cubierta Disputará la duodécima final del año contra el croata Ivan Ljubicic DOMINGO PÉREZ MADRID. ¡Vaya con el cojo! Rafael Nadal, con la rodilla izquierda renqueante, ya está en la final, en la que se encontrará al croata Ljubicic. La primera de su carrera en pista cubierta. La quinta esta temporada en un Masters Series. Y la duodécima del año en total. La historia del fútbol se encuentra repleta de goles del cojo En la del tenis abundan los partidos ganados por jugadores lesionados a los que sus rivales no supieron rematar. Pero campeón cojo no hay tantos. El más famoso fue Pete Sampras, que conquistó su séptimo y último Wimbledon, acontecimiento único e histórico, en 2000 con el tobillo izquierdo destrozado. Incluso levantó recelos entre sus colegas que se pasaron todo el Grand Slam ironizando sobre la gravedad del problema. Nadal es grande. Va camino de convertirse en uno de los mitos de la historia del tenis, aunque no parece que sea capaz de igualar algún día los siete Wimbledon de Sampras. Ya se sabe que la hierba impone su ley y sólo elige a unos pocos. Sin embargo, ya puede presumir de haber llegado a una final seriamente tocado. Una marea azul de 20.000 personas se congregó en Oviedo para aclamar a Fernando Alonso Resultados Semifinales: Rafael Nadal (1) a Robby Ginepri (EE. UU. 16) 7- 5 y 7- 6 (7 1) Ivan Ljubicic (Cro. 8) a David Nalbandian (Arg. 5) 6- 3, 3- 6 y 6- 3. Orden de juego para hoy Madrid Arena: a las 15.30, Nadal- Ljubicic (TVE- 1) Un rival complicado Su tío Toni lo recordaba antes de empezar: Si no hubiera sido Madrid, probablemente Rafa no habría jugado Cada día, al final de los partidos ha tenido que ponerse hielo y someterse a sesiones de láser y fisioterapia además de atiborrarse a antiinflamatorios para tratar la tendinitis aguda de su rodilla izquierda. Pero nada ni nadie ha sido capaz de poner freno a su desbordante ilusión de hacer algo sonado en Madrid. Y no se lo han puesto fácil. Robby Ginepri, ayer, especialmente complicado. El estadounidense lleva este año 35 victorias, pero muy mal repartidas, o muy bien, según se mire. Hasta julio sólo había ganado nueve partidos y se había derrumbado hasta el puesto 100 del mundo. Ahora es el 20. Desde que conquistó Indianápolis dio un giro absoluto. Empezó a creer en sus posibilidades y la confianza recuperada le ha convertido en uno de los jugadores más peligrosos del final de temporada. Se enfrentaban por vez primera en su carrera Ginepri y Nadal. Y protagonizaron un hermoso choque. El estadounidense es imprevisible en su juego. O esa fue el arma que eligió para intentar sorprender al español. Tan pronto se dedicaba a intercambiar peloteos con bolas altas y liftadas desde el fondo de la pista al más puro estilo nadalista O arreaba de pronto un estacazo plano y profundo. O se de- Rafael Nadal golpea a dos manos la bola en su partido con el estadounidense Ginepri ÁNGEL DE ANTONIO El de Manacor, aquejado de una tendinitis aguda en la rodilla, emula a Pete Sampras, que conquistó su séptimo Wimbledon en 2000 disputando todo el torneo con el tobillo izquierdo destrozado dicaba a hacer dejadas- -tiene mucho toque- O practicaba el saque- red. O se sacaba algún ace (hasta 12, casi todos desde la izquierda) de la raqueta. Vamos que no había manera de coger el ritmo ni de encontrar la forma de someterle. Así apostó Nadal esta vez por la paciencia. Por otra parte una de las cosas que mejor hace es esa, la de devolver hasta la bola más imposible. Se dedicó a ser un frontón. A meter casi todas en la cancha y a esperar a que fuera Ginepri el que fallara. La estadística de errores no forzados explica esta cuestión: 10 de Rafa por 38 de Robby. Supo esperar a sus oportunidades. En el primer set fue en el 7- 5 (se habían roto mutua y sucesivamente en el séptimo y octavo juegos) En la segunda manga, llegó en un desempate- -volvió a haber intercambios de breaks en los mismos juegos- -al que Ginepri se presentó ya sin gasolina.