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94 DOMINGO 23 10 2005 ABC Economía JESÚS CALDERA Ministro de Trabajo y Asuntos Sociales Espero llegar a un acuerdo en dos meses sobre la reforma laboral Acaba de presentar la propuesta de reforma laboral del Gobierno a los agentes sociales, para que en los próximos sesenta días sea posible lograr un acuerdo. Se muestra optimista y apela a la responsabilidad de empresarios y sindicatos para dar la respuesta que la sociedad espera TEXTO: MAITE VÁZQUEZ DEL RÍO FOTOGRAFÍA: SIGEFREDO Tras casi un año y medio al frente del Ministerio desde el que se administran las medidas más sociales del Gobierno, su reto inmediato es lograr un acuerdo entre empresarios y sindicatos sobre el mercado laboral. ¿Cree que el documento que acaba de presentar a los agentes sociales ha complicado más el proceso? -Hemos buscado el equilibro. No es nada fácil. Si fuera sencillo ya no tendríamos temporalidad. Es un documento para impulsar la negociación. No está cerrado; está abierto a la discusión. Nadie discute que hay que hacer reformas para mantener el ritmo de creación de empleo y para reducir la temporalidad no justificada. Todo el documento persigue ese doble objetivo. Cuando las posiciones entre empresarios y sindicatos se encuentran tan distantes, el papel tiene que buscar puntos de encuentro. ¿Esperaba una reacción tan crítica de empresarios y sindicatos? -Tiene cierta lógica. El documento no puede agradar absolutamente a las dos partes, porque si no ya estaría hecho el acuerdo. Esperaba reacciones encontradas, pero también que se mantengan en la mesa de negociación, y eso es positivo. ¿Ha influido mucho el Ministerio de Economía en la propuesta? -Hay una posición conjunta del Gobierno, y se lo tengo que agradecer al vicepresidente económico. Trabajo ha dirigido el proceso, pero de común acuerdo con Economía y, obviamente, hay posiciones de ambos. Hay un punto común de ambos ministerios y un punto de encuentro sobre las posiciones de empresarios y sindicatos. ¿Se siente más presionado por los empresarios o por los sindicatos? -Nos sentimos presionados por los jóvenes españoles. Siento la enorme responsabilidad de intentar que se pacten unas medidas que reduzcan la precariedad, pero también porque las empresas sean más productivas. Lo que más nos presiona es que diez millones de asalariados están perfectamente protegidos por un contrato estable y cinco millones y medio no tienen ningún derecho, a los que despiden sin control judicial y con una indemnización de ocho días. Hay una parte de esa temporalidad injustificada que no tiene ningún sentido mantener. Y para combatirla hemos propuesto dos medidas muy de fondo: cuando una persona lleva en la misma empresa dos años con contratos temporales, se le va a considerar como contrato estable, con lo que se pone fin al encadenamiento, y además regular cláusulas que eviten la contratación fraudulenta, esto es, que un mismo puesto de trabajo sea ocupado consecutivamente por una o por más personas. Y desvincular el contrato de obra y servi- RESPUESTA A LOS EMPRESARIOS La propuesta del Gobierno no es intervencionista. Se les da la posibilidad de utilizar un contrato indefinido con menores costes de rescisión y se les rebajan las cotizaciones RESPUESTA A LOS SINDICATOS Las medidas suponen un recorte del uso legal de las figuras de contratación temporal y no se desprotege a ningún trabajador cio de las contratas y subcontratas, si la obra o servicio son permanentes. Y sin recortar los derechos de nadie, porque a los actuales trabajadores con contrato indefinido no les afecta y a los temporales se les ofrece uno indefinido con indemnización de 33 días por año y protección judicial. -Los sindicatos insisten en que esa medida es abaratar el despido- -Si hubiéramos intentado abaratar el despidoes porque habría mucho paro, pero estamos en un momento dulce de creación de empleo y el problema no es tanto el volumen como la calidad del empleo, su precariedad. No me puede decir nadie que siestimulo una conversión de contratos temporales a indefinidos, aunque sea con indemnización por despido de 33 días, eso supone abaratar, porque en términos reales y prácticos se está dando más protección y se están dando derechos a trabajadores que no tienen ninguno. El problema es que nadie les hace un contrato indefinido ordinario (45 días) Sólo el 20 de los contratos que se realizan son indefinidos ordinarios, que además se mantienen. La disyuntiva está en tenerun contrato temporal o uno protegido, estable y con una indemnización de 33 días, que fue acordado en 1997, y que ahora se pretende extender para que haya más estabilidad, y que en ningún caso significaun despido libre. No se puede re- cortar los contratos temporales sin dar a cambio una flexibilidad suficiente para que puedan seguir contratando, porque esogeneraría un problemaen la contratación. Además se acota el problema de la contratación en las subcontratas, ya que se les dice que pueden despedir cuando finalice la actividad de la empresa, y con indemnización. Además se incrementan las bonificaciones a las empresas para que realicen ese contrato indefinido. Las medidas benefician a todos, particularmente al trabajador. Parlamentarios europeos visitarán los centros de inmigrantes ¿Han detectado muchos fallos en el proceso de regularización de inmigrantes? -Ha habido pocos. Debo destacar el comportamiento ejemplar de los empresarios en este proceso, que ha sido muy transparente y con una posición muy honesta por parte de todos. La inspección se ha incrementado un 20 sobre los trabajadores extranjeros y se han detectado menos casos de fraude. El proceso también ha ayudado a que aflore mucha economía sumergida. ¿Se ha desatendido el fraude entre los trabajadores españoles? -Lo curioso es que este proceso también ha servido a que aflore mucho fraude entre los trabajadores nacionales. Por ejemplo, en el grupo de empleados de hogar, que en el caso de los trabajadores españoles el empleo estaba cayendo, han salido de la economía sumergida 15.000 trabajadores, y creo que igual ha pasado en otros sectores. -Da la impresión que su Ministerio se ha quedado al margen de los problemas surgidos en Ceuta y Melilla- -En absoluto. Hemos estado trabajando al límite en los CETI (Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes) y diseñando los programas de cooperación con Marruecos, subsaharianos y UE. He pedido intervenir en la Comisión de Libertades del Parlamento Europeo y parlamentarios europeos visitarán los CETI. ¿Qué va a pasar con los inmigrantes que no se han regularizado? -Se les aplicará la ley. Hemos aumentado las devoluciones un 20 ¿Habrá más recursos? -Los estamos incrementando significativamente. En 2004 se destinaron 10 millones al Fondo de Integración de Inmigrantes, y en 2005 ya hemos dedicado 150 millones.