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74 Cultura DOMINGO 23 10 2005 ABC Teinta y cuatro editoriales ponen a sus autores en busca del mito perdido Salamandra traduce al español este ambicioso proyecto editorial presentado en Fráncfort Byng y la historiadora Karen Armstrong han puesto en marcha una colección en la que los escritores de hoy recrean los mitos de siempre RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL FRÁNCFORT: Un mundo desimitificado tiene una mitad de sí mismo ininteligible y, en una aventura sin precedentes, 34 editoriales han comandado a autores una revisión de los grandes mitos universales, no sólo clásicos por tanto: Margaret Atwood, Chinua Achebe, A. S. Byatt, David Grossman, Milton Hatoum, Natsuo Kirino, Donna Tartt, Karen Armstrong, Victor Pelevin, Su Tong o y Jeanette Winterson ya han elegido su mito. Para la historiadora de las religiones Karen Armstrong, el mito no es algo que pasó sino una idea que retorna, permanece y acomapaña al ser humano; pero el hombre moderno, atrapado en una visión puramente cronologizada del mundo habría sido alienado desde el siglo XIX de esa mitad por el predominio del logos la razón y la ciencia. Incluso la gente religiosa ha perdido la idea del mito y trata de justificarse y es que la religión es como esos juegos que sólo se pueden aprender jugando. Pero, ante una crisis, no quieres explicaciones, sino silencio, un poema, reconectar tu interior con la historia de la humanidad y recuperar la estabilidad dice la autora de Historia de Dios e introductora de la colección. b El editor James ok y Escrito en el cuerpo eligió Atlas por su tendencia a llevar encima el peso del mundo y apuntó que su interpretación de logos y mito supone que todo tiene un continente y un contenido, estudiar el exterior no puede negar que haya también algo dentro El hebreo Grossman opinó que la narración de la Biblia sería el mayor mito de la historia humana que hay que leer a la manera judía: con una gran lupa Habló de su fascinación por Sansón, su unicidad, destino inexorable, elección de mujeres traidoras, soledad, incomodidad con su poder, falta de raíces, de alguna manera me explicó muchas cosas de Israel Atwood, autora de El asesino ciego dudó antes de decantarse por el sinsentido de Penélope y las doce doncellas ahorcadas, desde una Odisea que no considera un mito, sino tal vez la primera novela y que para la autora canadiense ilustraría que toda injusticia que hacemos nos persigue luego para siempre Shirley Horn, en una imagen tomada el pasado año AP Muere a los 71 años Shirley Horn, una de las grandes damas de la historia del jazz Pianista y cantante, renunció a una mayor carrera internacional por cuidar de su familia ABC WASHINGTON. Después de muchas penurias y enfermedades, ha muerto en la capital estadounidense, donde había nacido el 1 de mayo de 1934, Shirley Horn, cantante y pianista de Penélope, Atlas, Sansón. Teseo... El editor escocés Jamie Byng es el padre de la idea y recuerda que los autores nunca han olvidado el poder de los mitos, por eso fue anudando al proyecto hasta 34 editoriales y a sus autores. En las primeras cinco obras, Armstrong introduce una Breve historia del mito la canadiense Margaret Atwood la sigue con Penélope y las 12 criadas la inglesa Jeanette Winterson escribe en Weight sobre el mito de Atlas que transporta el peso del mundo, aún por traducir; el israelí David Grossman ha entresacado de la Biblia el mito de Sansón en Lion s Honey (La miel del león) y, el ruso Victor Pelevin en Ciudad abierta la historia de Teseo y el Minotauro. La editorial Salamandra es el socio hispano y saca esta semana los dos primeros volúmenes de un proyecto liberador de los mitos No queremos abandonar la ciencia, pero tampoco prescindir del valor de nuestros mitos insistió Armstrong. Jeanette Winterson, autora de The Powerbo- jazz, y una de las grandes damas de este género. Llevaba varios años unida a una silla de ruedas, ya que una diabetes había obligado a que se le amputara un dedo, y también padeció cáncer de mama. Considerada como una de las grandes representantes del jazz vocal clásico, Shirley Horn estudió piano desde muy pequeña y completó su formación en la Universidad de Harvard. Con veinte años creó su primer trío, pero no adquiriría notoriedad hasta unos años después, cuando atrajo la atención de Quincy Jones y Miles Davis. El gran trompetista fue quien alentó y protegió a Shirley Horn, y la invitó a tocar en el Village Vanguard de Nueva York; Jones, por su parte, produjo sus primeros discos. En 1965, y con una prometedora carrera internacional y discográfica por delante, Shirley Horn decidió dejar la música para formar una familia. En 1980 retomó su actividad musical, pero fue siete años más tarde, al comenzar a grabar con el legendario sello Verve, cuando despegó definitivamente su carrera. Logró entonces ocho nominaciones consecutivas para los premios Grammy- -galardón que logró con su disco I remember Miles en homenaje a su descubridor- -y grabó catorce discos, entre ellos Close enough for love Light out of darkness You re my thrill y May the music never end donde por primera vez abandonó el piano. Logró varios premios, entre ellos la inclusión en el Lionel Hampton Jazz Hall of Fame y el premio de la Academia francesa del Jazz Billie Holiday por su disco Close enough for love En una entrevista para la agencia estadounidense AP, Shirley Horn dijo de sí misma: No soy fácil de etiquetar. Me gusta pensar que soy una buena cantante que interpreta buenas canciones con buen gusto