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ABC DOMINGO 23 10 2005 La Entrevista 11 Antonio Damasio, retratado en Oviedo la víspera de recoger su premio Príncipe de Asturias de Investigación Científica y Técnica figura histórica bastante curiosa, en el sentido de que tiene origen tanto español como portugués. A pesar de que residía en Holanda, tiene algo de ambos países. Es totalmente Península Ibérica en ese sentido. Y también fue un vanguardista ya que se puede considerar a Spinoza como uno de los precursores de la neurobiología moderna. Me interesaba establecer ese vínculo entre la actual investigación sobre neurobiología y las ideas originarias de alguien que vivió en el siglo XVII. -Hablando de todo ello, ¿qué opina de la mente de Sadam Husein? -No tengo ni idea. Ni siquiera me atrevería a intentar suponerlo. ¿Cómo interpreta, entonces, el neurólogo que el dictador haya abroncado al Tribunal que le condenará por crímenes de guerra y contra la Humanidad, no haya reconocido a quienes le juzgan y se haya declarado, aún, presidente de Irak? ¿Cree usted que está trastornada la mente de Sadam o lo hace a propósito? -Puede ser que este trastornado, que no reconozca la realidad o a lo mejor sencillamente está montando un numerito, está fingiendo. Sabe perfectamente- -puede ser- -quién es y por qué está siendo sometido a juicio y sencillamente está aprovechando para montar un numerito y para llamar la atención en su última aparición pública. Es muy difícil, o casi imposible, detectar ese compartimiento. ¿Qué cree usted que hay en la mente de Bin Laden o en la de los pilotos que estrellaron los aviones contra las Torres Gemelas o el Pentágono? -Ésa es una cuestión muy intrigante como la anterior, son preguntas muy intrigantes, pero desde luego la neurobiología no está en situación de responderlas. En este casi mi opinión vale tanto como la suya o la de cualquier ciudadano. ¿Piensa usted que una manera radical de entender el islam puede estar actuando sobre las mentes de sus fieles, influyendo en su cerebro? -A lo largo de la historia, las ideas religiosas han tenido ese poder o esa influencia. De hecho, muchas veces se han utilizado, y se puede utilizar, para absorber las ideas de la gente, para distraerles. Tampoco es que sea yo un especialista en el islam, pero no creo que la capacidad de absorber y de la lavar cerebros sea exclusiva del islam. ¿El mundo está loco, loco, loco parafraseando el título de cierta película? -Estamos viviendo un momento malo de la historia, causado tanto por problemas en los que nos hemos metido innecesariamente, como por catástrofes naturales de las que difícilmente se puede culpar a los políticos, como el Katrina la gripe aviar o los terremotos. Es cierto que deberíamos concentrarnos en aquellos problemas que sí tienen una posible influencia humana. Por ejemplo, qué guerras libramos, qué guerras no, si entrar en una guerra o no. O incluso algunos problemas que pudieran tener influencias sobre desastres naturales, como el calenta- Por los sentimientos, hacia la razón J. M. NIEVES Los meticulosos estudios de Antonio Damasio sobre las enrevesadas estructuras de la corteza cerebral han terminado por dar una sólida identidad científica a algo que todos sabíamos: que los sentimientos son importantes y que afectan tanto a nuestro estado físico como al mental. Pero también a algo que ni siquiera sospechábamos, que no resulta tan intuitivo: que esos mismos sentimientos tienen una sólida base neuronal, es decir, que residen en nuestro cerebro y dependen, como el resto de las funciones de nuestro organismo, de su buen o mal funcionamiento. Antonio Damasio, como ningún otro investigador, se ha esforzado en comprender las raíces físicas de lo intangible, las bases neuronales en las que se basan las emociones, el lenguaje, la memoria... Y lo ha conseguido. Obras como El error de Descartes (1994) el Sentimiento de sí (1999) o la más reciente, En busca de Spinoza recién editada por Crítica en España, así lo atestiguan. Bienvenida sea esa nueva e intrigante visión del ser humano. miento global, que puede influir sobre la formación de huracanes y demás. Pero tampoco todo está dentro de nuestro control. Vamos a centrarnos en aquello sobre lo que sí podemos influir. ¿Cree usted en el alma? -Si por alma se entiende lo inmaterial, no existe. Sólo existe como concepto. Sin embargo, veo probable que lo que llamamos alma tenga que ver con nuestra mente, con la capacidad de sentir, de amar, de tener respeto, de gozar o de sentir una admiración tremenda por nuestra propia vida. El alma, si está relacionada con la dignidad y nobleza de nuestras mentes, puede llegar a entenderse desde la neurobiología. No la comprendemos aún, pero estamos avanzando. No deberíamos temer a que la ciencia comprenda la mente. Es un espacio sagrado que existe en nuestros cuerpos. ¿Cómo es el cerebro humano? -Hay varios elementos únicos, no solamente por su calidad, sino por su cantidad. Existen muchos idiomas. Los chimpancés, por ejemplo, emplean esos elementos, pero no tienen códigos. La memoria es más compleja en los seres humanos. Tenemos capacidad para poder memorizar elementos únicos. Por ejemplo, admiramos a Daniel Barenboim, del que nos entusiasma su música, premiado aquí hace algunos años, pero no creo que un perro o un chimpancé puedan sentir admiración hacia el gran Barenboim. Los seres humanos tenemos un cerebro capacitado para la creación y para manipular los hechos.