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ABC SÁBADO 22 10 2005 57 La Feria del Libro de Fráncfort obliga a Cataluña por contrato a no excluir a nadie en la edición de 2007 na, junto a su jefe de escudería, Flavio Briatore. Toma la palabra el presidente de la Fundación Príncipe de Asturias, José Ramón Álvarez Rendueles, que felicita a los Príncipes por su próxima paternidad: Os rogamos que trasladéis a S. A. R. la Princesa de Asturias nuestros mejores deseos ante la inminencia de tan feliz acontecimiento, que sabemos con cuánta esperanza y alegría lo espera España Tras las palabras del politólogo Giovanni Sartori y de Evelyne Franc, superiora general de la Compañía de las Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl, habla Don Felipe. Es su discurso más esperado. Y el más relevante. Rinde un emotivo homenaje de respeto, admiración y afecto a su padre, el Rey, y a su madre, la Reina, que ha distinguido esta ceremonia como nadie con su apoyo y presencia en todas sus ediciones Y traza el perfil de cada premiado. Canción de cuna para un bebé Real El jueves, al concluir la XIV Semana de Música de Oviedo, Don Felipe le comentó a López Cobos, mientras le estrechaba la mano: Jesús, lo próximo que tienes que hacer es una canción de cuna El compositor y director tomó buena nota del encargo TEXTO: A. A. Excelencias de los premiados Simone Veil (Cooperación Internacional) Trabaja para conseguir que no se olviden las atrocidades contra tantos millones de personas Giovanni Sartori (Ciencias Sociales) Explora el mundo con clarividencia y nada de lo humano le es ajeno Institutos Culturales Europeos (Comunicación y Humanidades) Las lenguas que ellos representan están hechas para unirnos y no para separarnos o marginarnos Nélida Piñón (Letras) Su obra resume muchos los valores de nuestros premios: convivencia entre pueblos y aprendizaje Antonio Damasio (Investigación Científica y Técnica) Sus investigaciones en el cerebro son imprescindibles para conocer su influjo sobre la depresión, el Parkinson o el Alzheimer Maya Plisetskaya y Tamara Rojo (Artes) El gran arte- -y la danza lo es- -no tiene fronteras Fernando Alonso (Deportes) Ha conjugado inteligencia, valor y trabajo en perfecta sincronía sin perder en el camino la serenidad y la sencillez Hijas de la Caridad de San Vicente de Paúl (Concordia) En los albergues para los más pobres, junto a los enfermos terminales, con las madres maltratadas y los niños abandonados, en los sanatorios del sida, la lepra y la tuberculosis, cerca de los toxicómanos, proporcionando el alimento básico en las cocinas económicas se encuentran siempre presentes La democracia y la Monarquía Parlamentaria han sido, y son también fundamento y guía de nuestros Premios- -concluye Don Felipe- Serán también el norte que, como dicen estos preciosos versos, nos ayuden a construir un futuro mejor: Con la oración del viento. Con las voces sencillas y humildes de la hierba. Con la larga palabra de la lluvia. Con la constancia terca del mar contra la orilla Las gaitas vuelven a tronar en el teatro Campoamor y los galardonados abandonan el escenario. Maya Plisetskaya le dedica una cariñosa y simpática pirueta de ballet a Doña Sofía mientras Oviedo anochece volcada con sus Príncipes. OVIEDO. Desde hace más de un año, mucho tiempo antes de que se anunciara el embarazo de Doña Letizia y de que los vecinos del Pueblo Ejemplar de 2004 (Villar de Vildas, en el concierto de Somiedo) le reclamaran un Pelayín los Príncipes de Asturias han sido obsequiados con patucos, pijamas, camisetas, faldones, medias, cobijas, pantalones, abrigos, saquitos... para engrosar su canastilla. El jueves, Don Felipe recibió una equipación completa- -en dos tallas: una de tamaño grande y otra de tamaño bebé- -del que ya ha sido bautizado en Asturias como el Real Sporting de Borbón (el Príncipe recibió en audiencia al histórico club del Molinón, el Sporting de Gijón, con motivo de su centenario) Pero lo que nadie esperaba es que Su Alteza Real pidiera algo para su bebé. Sucedió en la noche del jueves. En el Auditorio Príncipe Felipe. Pasaban algunos minutos de las nueve de la noche y acababa de terminar el concierto de clausura de la XIV Semana de Música ofrecida por la Orquesta Sinfónica del Principado de Asturias, acompañada por el Coro de la Fundación Príncipe de Asturias y el Orfeón Donostiarra, bajo la dirección de Jesús López Cobos. Don Felipe se acercó, como suele hacer siempre, a saludar a los maestros e intérpretes y, cuando estrechaba la mano de López Cobos, le sugirió, sonriendo: Jesús, lo próximo que tienes que hacer es una canción de cuna El compositor y director tomó buena nota del encargo Real. Una canción de cuna para el bebé Real será su próxima pieza. La Reina y Don Felipe, a su llegada al teatro Campoamor CHEMA BARROSO La Princesa está triste Los miembros del Orfeón Donostiarra le preguntaron por el estado y los ánimos de Doña Letizia. La Princesa está triste por no poder venir a Oviedo, pero se encuentra bien, muy bien. No podéis imaginar lo que echa de menos no estar aquí respondió Don Felipe. Los ovetenses han volcado todo su cariño para intentar consolar la soledad por unos días del Príncipe. En la exposición 21 Meninas de Manolo Valdés, que visitó en el paseo de los Álamos, Don Felipe fue obsequiado con un verdadero baño de multitudes. Tien más cara de nenu aquí que cuando sale en la tele comentaba una paisana, mientras que su vecina anunciaba: Yo le voy a dar la mano Entre Meninas, aplausos, vítores y Asturcones, el Príncipe estrecha- Durante el paseo del Príncipe por la centro de Oviedo varios coros de mujeres le preguntaban: Alteza, ¿será niño o niña? ba las manos y el alma de los oventeses que se agolpaban en las vallas que protegían su recorrido, pellizcaba cariñosamente los mofletes de los bebés que le eran mostrados y acariciaba a todo aquel que le saludaba. Me ha dicho que está feliz de ver estas obras en un lugar que siente tan suyo, tan propio para él comentó el autor de las esculturas. La decepción de los astures por la ausencia de la Princesa no restó ni un ápice de cariño y calor del pueblo hacia sus Príncipes. Los piropos se sucedían por doquier. ¡Guapo, ¡guapo! gritaban con desesperación varios coros de mujeres, mientras que otras voces le preguntaban: Alteza, ¿será niño o niña? Desde la plaza de la Escandalera al final del paseo de los Álamos el Príncipe estrechó manos durante media hora. A la altura de un puesto de churros y palomitas estaba situada la última de las 21 Meninas de Valdés. Los fotógrafos le piden que pose junto a ella y el Príncipe contraataca con una maravillosa ironía: ¿Ahora os acordáis de las Meninas La ausencia de la Princesa también dio pie ayer a un rumor infundado que se extendió rápidamente por todas las redacciones y entre los periodistas desplazados a Oviedo, según el cual Doña Letizia había tenido que ser ingresada de nuevo en Madrid. Sin embargo, fuentes de La Zarzuela aclararon que no era cierto y afirmaron que Doña Letizia se encontraba perfectamente.