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30 Internacional SÁBADO 22 10 2005 ABC La cita de Bush y Abbas ha sido tan plana como el futuro de la Hoja de Ruta. Washington no ve un Estado palestino antes del fin del mandato presidencial. Y Tel Aviv, a lo suyo Las nuevas fronteras de Israel TEXTO: JUAN CIERCO CORRESPONSAL MAALE ADUMIM (CISJORDANIA) Oriente Próximo ya se ha vestido de otoño. Han caído las primeras lluvias. Han despertado de su largo sueño los vientos. Y unas y otros barren las palabras, pronunciadas casi siempre a destiempo en una región donde lo que importa son los hechos. En los últimos meses, a raíz sobre todo de la evacuación israelí de Gaza, se ha hablado con tanta ligereza como necesidad del renacer de las negociaciones políticas; del primer paso en la buena dirección de la extraviada Hoja de Ruta; de la apertura de una pequeña ventana a la esperanza de la paz. Palabras que han sido, en efecto, pasto de las aguas y de los vientos otoñales. Tanto es así que ya ni siquiera George W. Bush, el eterno optimista sobre el futuro de un conflicto que sólo da cobijo a los pesimistas, se atrevió a hablar de la creación de un Estado palestino bajo su mandato (hasta 2009) en su cita del jueves en la Casa Blanca con Mahmud Abbas. Y es que los hechos consumados son los que se llevan la palma en esta tierra cada día menos santa. Hechos consumados casi siempre diseñados en los laboratorios israelíes, por esos científicos aventajados que a veces se atreven incluso a decir lo evidente la salida de Gaza permitirá un mayor y mejor control de Cisjordania como hizo hace unos meses Dov Weisglass, uno de los principales asesores de Ariel Sharón. EE. UU. fuerza a Tel Aviv a dar la espalda a Caracas J. C. JERUSALÉN. Israel no modernizará los 22 aviones de combate F- 16, de fabricación norteamericana, de las Fuerzas Aéreas venezolanas y no ingresará los 100 millones de dólares previstos por la operación. EE. UU. le ha forzado a cancelar dicho acuerdo, como ya obligó anteriormente a Tel Aviv a aparcar otro por valor de 350 millones de dólares con China, por sus diferencias con Venezuela. El presidente venezolano, Hugo Chávez, no sólo se ha alineado con Fidel Castro sino que además ha apostado por permitir a Irán que siga adelante con su política nuclear. Responsables de la industria militar israelí han criticado a Ariel Sharón por ceder a las presiones de Washington y han asegurado que detrás de las supuestas razones políticas se esconden los intereses de empresas norteamericanas de la competencia. Un soldado israelí trata de detener a un manifestante contra el muro Así, en apenas unos años, 50.000 colonos vivirán en Maale Adumim (hoy viven 31.000) en 2020 serán 70.000. Así Cisjordania quedará cortada en dos para siempre. Así, la posibilidad de un Estado palestino será enterrada junto con los miles de muertos sepultados a lo largo y ancho de este sempiterno conflicto. Somos la puerta oriental de Jerusalén y la garantía de que nuestra capital no será nunca dividida dice seguro de sí mismo y de su país el alcalde de REUTERS Maale Adumim, Benny Kashrial, quien anuncia la puesta en marcha de un ambicioso plan urbanístico que incluye de 3.500 nuevas viviendas, hoteles, atracciones turísticas, centros comerciales... Solo falta el duty free Además de la punta de lanza de Maale Adumim, las obras siguen y no cesan en las terminales fronterizas que ha construido, construye y construirá Israel (junto a su devorador muro ilegal) a las puertas de las principales ciudades de Cisjordania. Pasos fronterizos tan avanzados (con sofisticados equipos electrónicos para la detección de bombas; cámaras de circuito cerrado; sistemas computerizados para la identificación de los palestinos) que sólo carecen en realidad de un duty free (zona libre de impuestos) para compararse con cualquier frontera internacional. Desde la Puerta de Efraim en Tulkarem a los dos de Ramala (Betunia y Kalandia) pasando por Tarkumiya (en Hebrón) Yamala (en Yenín) o Belén. Esas terminales de cemento, junto a ese muro de hormigón en unos kilómetros, de verjas y alambradas en los otros, marcarán las nuevas fronteras de Israel y, por defecto, las de ese Estado palestino al que ni George W. Bush, para desesperación de un Abbas que, al menos, vuelve a casa con la promesa de que Washington no impedirá la participación de Hamás en las elecciones legislativas de enero, le pone fecha aproximada. Lo dicho, hechos consumados frente a palabras barridas por la meteorología otoñal. Y es que, como denuncia Saeb Erekat, con ironía y resignación, Ariel Sharón es el mejor negociando consigo mismo Hechos consumados En esa política de hechos consumados, nada más eficaz que establecer uno mismo, con la ayuda de un muro alto e ilegal y de diversos pasos limítrofes en su Judea y su Samaria, las nuevas fronteras de Israel, que, a la postre, lo serán también de un Estado palestino imposible, nunca viable, nunca justo, nunca continuo ni contiguo. Ahí está, como símbolo de esa repoblación de los asentamientos de Cisjordania, donde viven más de 240.000 colonos, Maale Adumim y su sector E- 1, de 12 kilómetros cuadrados, que conecta la colonia judía más grande con Jerusalén, la eterna e indivisible capital del Estado de Israel pero a su vez reclamada también por los palestinos. Las colinas que llevan a salto de ojo avizor de Maale Adumim a la Ciudad Santa, hoy desiertas y deshabitadas, serán sembradas muy pronto de cimientos y colonos (hasta 15.000 más) con la guinda de un cuartel general de Policía. Todo ello ha sido criticado incluso desde la Casa Blanca y en los últimos días por la secretaria de Estado norteamericana, Condoleezza Rice.