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4 Opinión SÁBADO 22 10 2005 ABC PRESIDENTE DE HONOR: GUILLERMO PRESIDENTA- EDITORA: CATALINA LUCA DE TENA LUCA DE TENA CONSEJERO DELEGADO: SANTIAGO ALONSO PANIAGUA DIRECTOR: IGNACIO CAMACHO Directores Adjuntos: Eduardo San Martín, Juan Carlos Martínez Subdirectores: Santiago Castelo, Rodrigo Gutiérrez, Carlos Maribona, Fernando R. Lafuente, Juan María Gastaca, Alberto Pérez Jefes de área: Jaime González (Opinión) Mayte Alcaraz (Nacional) Miguel Salvatierra (Internacional) Alberto Aguirre de Cárcer (Sociedad- Cultura) Ángel Laso (Economía) Jesús Aycart (Arte) Adjunto al director: Ramón Pérez- Maura Redactores jefes: V. A. Pérez, S. Guijarro (Continuidad) A. Collado, M. Erice (Nacional) F. Cortés (Economía) A. Puerta (Regiones) J. Fernández- Cuesta (Sociedad) A. Garrido (Madrid) J. G. Calero (Cultura) E. Ortego (Deportes) F. Álvarez (TV- Comunicación) L. del Álamo (Diseño) J. Romeu (Fotografía) F. Rubio (Ilustración) Director General: Héctor Casado Económico- financiero: José María Cea Comercial: Laura Múgica Producción y sistemas: Francisco García Mendívil FE DE ERRATAS E EL VALOR DE LA CONSTITUCIÓN A entrega de los Premios Príncipe de Asturias fue ayer la ocasión propicia para que Don Felipe, en un histórico discurso, realizara una precisa e inequívoca reivindicación de la reciente historia constitucional de España. Invocando el treinta aniversario de la proclamación de Don Juan Carlos como Rey de España, el Príncipe de Asturias, en plena crisis del Estatuto catalán, recordó cómo la Corona promovió la devolución de la soberanía nacional al pueblo español y el pacto constitucional palabras claras que renuevan y dan vigor al proyecto nacional con el que dijo estar firmemente comprometido El discurso describió así, con absoluta fidelidad, la histórica correlación entre la Corona y la Nación española, de tal suerte que una y otra son, en la actualidad, recíprocamente imprescindibles para reconocerse y perpetuarse como fundamentos del actual orden constitucional. El desarrollo económico y social de España, así como su profunda transformación política en un breve e intenso período de tiempo, han sido el gran fruto del pacto constitucional de 1978, que el Príncipe calificó como una extraordinaria obra política y jurídica, edificada con ejemplar responsabilidad, profundo sentido de Estado y una amplísima generosidad Esta afirmación no es, sin duda, mera expresión de una actitud protocolaria, sino la manifestación de la voluntad del Heredero de la Corona de recibir, cuando corresponda, la tarea de reinar sobre la realidad nacional que es España y con los mismos lazos de unidad y cohesión que se han formado gracias a la decidida y sostenida voluntad de convivencia de los españoles. Oportuno y crucial mensaje del Príncipe de Asturias en una coyuntura que precisa de referencias fuertes para no perder el rumbo que la sociedad española se marcó en 1978 hacia la paz y la concordia, contra las que el terrorismo se ha empeñado criminalmente. Por eso, porque el éxito constitucional de España no ha sido gratuito, sino ganado a pulso, Don Felipe recordó a las víctimas del terrorismo, prueba diaria de que la libertad y la democracia tienen enemigos dispuestos a acabar con L ellas, empezando por las bases del régimen constitucional en el que se asientan y que, sólo por esto, merecen una cerrada defensa por el Gobierno y el Parlamento. El Príncipe quiso asumir y hacer ver con firmeza la responsabilidad moderadora de la Corona, ajustándose a un discurso trascendental que sólo criticarán los que se sientan ajenos a la Nación y a la Constitución, cuando no directamente opuestos a su continuidad. Los mismos que, por desgracia, están condicionando la estabilidad constitucional tras haber adquirido, de la mano de desafortunadas alianzas parlamentarias y pactos de gobierno con el PSOE, una capacidad de influencia desproporcionada a su representación parlamentaria. Formaciones refractarias a los valores constitucionales de reconciliación y unidad, que son los que han hecho posible la convivencia democrática y la estabilidad institucional. La crisis política actual se debe, en última instancia, a que se ha roto una regla no escrita del pacto constitucional, que atribuía a los grandes partidos nacionales la corresponsabilidad de asegurar un alternancia sin rupturas ni ajustes de cuentas, que si no se hicieron en 1978 gracias a la generosidad de los españoles, la sola posibilidad de que hoy se produzcan es la más grave deslealtad que cabría cometer contra aquel esfuerzo colectivo. España sufre hoy la desestabilización gratuita de su mejor etapa histórica. La Constitución de 1978 no puede convertirse en un motivo de nostalgia sólo por la contumacia de los nacionalismos secesionistas, más dedicados a provocar crisis de identidad al resto de españoles que a encontrar la suya propia, y de los pueblos cuya representación se apropian, en algo más serio que el mito y la ensoñación etnicistas. La continuidad constitucional de España es, hoy, el principal reto de la sociedad y de las instituciones políticas, de los partidos nacionales y de la opinión pública en general. El Príncipe de Asturias no ha sido ajeno a esta inquietud y, por eso, su discurso es una emblemática contribución para reafirmar, en este difícil momento, el valor de la unidad de España. L calendario laboral elaborado por el Ministerio de Trabajo escondía un gazapo. Como metáfora, en letra pequeña, del actual escenario político o como simple equivocación, fruto de las prisas, el Departamento de Jesús Caldera convirtió la Diada en Fiesta Nacional y lo mandó a las rotativas del BOE sin mayores contemplaciones. Ahora pliega velas, aunque sólo en parte, y manda al Boletín Oficial del Estado una fe de erratas para tratar de arreglar el desaguisado. La Diada será Fiesta Nacional de Cataluña rectificación que no solventa la cuestión de fondo- -que no es formal, sino de concepto- por lo que no se descarta que el Ministerio de Trabajo se vea obligado a publicar una fe de errores de la fe de erratas. Cadena de despropósitos impresa sobre papel oficial. Jesús Caldera JAVIER PRIETO BOTELLA Y LADRILLOS A vivienda sube mucho, pero sube menos que hace un año, para consuelo, con matices, de la ministra Trujillo. En los últimos doce meses, la vivienda libre subió sólo el 13,4 por ciento, el menor incremento desde el primer trimestre de 2002. Situados delante de la botella, unos la ven medio llena y otros medio vacía, percepciones enfrentadas que habría que valorar en su justa dimensión. Porque por encima del continente (la botella) lo que cuenta es la media aritmética (el contenido) El diagnóstico de la situación no invita al optimismo, pero el paisaje ya no es negro oscuro, ni presenta los ribetes de hace un año. Con todas las cautelas, y con los dedos cruzados, parece que lo peor ha pasado. Que no significa, en absoluto, que Trujillo pueda sentirse satisfecha. L TRAFALGAR Y LA CONCIENCIA NACIONAL AS grandes naciones se sienten legítimamente orgullosas de su historia. Con sus grandezas y servidumbres, España (que cuenta entre las nacionesestado más antiguas de Europa) ha sido protagonista de primer orden en la configuración del mundo moderno en el terreno político, socioeconómico y, muy especialmente, artístico y cultural. Desde un punto de vista objetivo, se sitúa a la altura de las mejores. Una sociedad sanamente constituida debe ser capaz de asumir en su plenitud la totalidad de su trayectoria, sin visiones sesgadas de unas y otras épocas, y, por supuesto, sin planteamientos partidistas ni divisiones absurdas entre buenos y malos La conmemoración de la batalla de Trafalgar es una excelente oportunidad para recordar estas verdades elementales. La conciencia nacional tiene uno de sus momentos fundacionales en aquella batalla naval, como ponía de relieve ayer el profesor García Cárcel en la Tercera de ABC. Trafalgar es el antecedente inmediato del Dos de Mayo y también, pocos años después, del entusiasmo patriótico de los diputados liberales en las Cortes de Cádiz. El pueblo español ha dado siempre lo L mejor de sí mismo, con sus virtudes y sus defectos. La hora difícil que vive la España contemporánea exige recordar y reforzar los valores comunes que los han constituido como una gran nación. España es una realidad histórica y sociológica, y no sólo la cobertura jurídica de una supuesta pluralidad de unidades yuxtapuestas que aspiran ahora a ser reconocidas como naciones Más allá de la coyuntura y de los enfoques particularistas de los diversos partidos, el debate político actual está sirviendo para expresar el resurgimiento de un sentimiento patriótico que está mucho más vivo de lo que algunos desearían y que exige a los gobernantes un ejercicio de alta responsabilidad a la hora de tomar decisiones. En situaciones de crisis es cuando esa conciencia nacional emerge por encima de las batallas partidistas para aunar voluntades en un generoso esfuerzo colectivo que debería servir de ejemplo a quienes se empeñan en relativizar conceptos o sentimientos que son mucho más que meras expresiones formales. Trafalgar es el paradigma de cómo una derrota cambió el paso de una nación que se hizo fuerte en la unidad para lanzarse en pos de un proyecto común. SIRIA, SIN MÁSCARA R EALIZADO por una comisión de investigadores de la ONU, el informe Mehlis confirmó ayer las sospechas que rodeaban el asesinato del ex primer ministro libanés Rafik Hariri, magnicidio en el que aparecen como implicados los servicios secretos de Siria y el Líbano. Pese a que del texto presentado en el Consejo de Seguridad se han eliminado los nombres de un hermano y un cuñado del presidente sirio, así como los de otros altos cargos del régimen de Bashar al Assad que figuraban en los borradores del informe, la sombra del terrorismo internacional vuelve a planear sobre Damasco, cocina de un infierno que no deja de quemar la paz de Oriente.