Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC JUEVES 20 10 2005 Deportes 101 TENIS MASTERS SERIES DE MADRID La Nadalmanía despierta al público de la sesión de la siesta El balear no se resintió de la rodilla ante Hanescu y Roddick cae frente a Karlovic DOMINGO PÉREZ MADRID. No hay nada en este mundo que haga más feliz a Rafa Nadal que jugar al tenis. Cuando por la mañana el doctor Ruiz Cotorro, después de ver la resonancia magnética que le realizaron, dio la luz verde para que pudiera salir a la pista, el de Manacor casi pega un bote de los que da cada vez que gana alguno de esos puntos increíbles que saca de forma mágica. Su presentación tuvo un efecto asombroso. Despertó al público de la sesión de la siesta como él mismo la bautizó el día en que se enteró de la hora. La de las cuatro de la tarde ha sido hasta ayer una cita entre bostezos- -no por culpa de los tenistas, que en general han ofrecido buenos espectáculos- -y con poco público. Sin embargo, el anuncio de la presencia de Nadal espabiló los graderíos. No se llenó, pero se superaron con creces los tres cuartos del aforo y la gente estaba cualquier cosa menos adormilada. La Nadalmanía puede con todo, hasta con algo tan sagrado como la siesta. Lo que hacía falta es que Nadal también pudiera. Primero con su tendinitis aguda en la rodilla izquierda y, luego, con el rumano Victor Hanescu, un tipo tan grande (1,98) como astuto. El compatriota de Ion Tiriac había perdido las dos veces anteriores en Ruiz- Gallardón señaló que Madrid seguirá contando con el torneo y también contará con la Caja Mágica Queremos tener el centro más importante de tenis de España y lo vamos a hacer se, a correr a por todas las bolas, a todas las dejadas. Empezó a desplegar la desbordante superioridad de su físico y a dibujar esos passings que destrozan la moral de cualquiera rival. Esos paralelos que pasan por el hueco más imprevisible e increíble y botan obedientes en la cruceta de la línea, o esos cruzados que esquivan la volea rival para acariciar la raya de fondo. Recuperó el break extraviado en el sexto juego (3- 3) y el set se dirigió al desempate. También comenzó mal el tie- break Un 0- 3 de salida, pero ya estaba ardiendo en intensidad Nadal y con mini breaks en el 3- 4 y en el 6- 5 sentenció con un punto de saque. Su servicio (dos aces y una doble falta) que sólo superó en dos ocasiones los 200 kilómetros- -202 y 203 fueron sus récords- -no es potente, pero sí complicado. Lo ha mejorado mucho, pero sigue siendo su punto débil. En cualquier caso, suficiente para derrotar a un Hanescu que acabó pidiendo la ayuda del fisio alegando una molestia en el muslo izquierdo, aunque los malpensados pudieran sospechar que provocó el parón para enfriar al balear. Pero a este chaval, cuando se calienta, no hay quien lo frene. Ya está en octavos, su mejor resultado en este torneo, y parece que lanzado hacia su undécimo título del año, más aún cuando Andy Roddick, que desperdició una bola de partido en el desempate del segundo set, cayó ante Ivo Karlovic. que se había medido con el manacorí: un doble 6- 4 el año pasado y un doble 6- 1 hace unos meses. Visto que jugando al tenis de tú a tú lo tenía imposible, Hanescu intentó sacar provecho de los problemas físicos de su rival. Se había enterado- ¡cómo para no hacerlo con la que se ha montado estos días! -de que Nadal estaba tocado de la rodilla. La mejor forma de agravar los males de una rodilla es forzarla. Para ello, el de Bucarest intentó mover al español, mantenerle en el fondo y sorprenderle con dejadas que le obligaran a acelerar de golpe y jugarse la articulación. El planteamiento y los nervios pusieron el partido cuesta arriba para el de Manacor. De hecho el choque comenzó exactamente al contrario de la forma en que suelen iniciarse los encuentros de Nadal. Mantiene un porcentaje altísimo de ruptura en el primer juego de sus adversarios. Es algo habitual en él. Sin embargo, no ha podido aclimatarse lo suficiente a la superficie; y tenía tantas ganas de hacerlo bien y responder al calor de los aficionados que extravió el juego inicial. Se encontró así con un 1- 3 adverso. La buena noticia era que su rodilla respondía y que poco a poco su juego empezó a funcionar. En cuanto se dio cuenta de que no le dolía el centro de sus preocupaciones comenzó a soltar- Nadal, al servicio EFE Nadal: No me ha dolido la rodilla y después de tres semanas sin jugar estoy muy contento porque la derecha me ha funcionado bien