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38 Madrid JUEVES 20 10 2005 ABC Tras 25 años de conflictos, Moneo está a punto de completar la remodelación de la esquina que le falta a la entidad para ocupar una manzana entera. La nueva fachada mantendrá la línea del resto del edificio, aunque, de cerca, incluirá algunos cambios La última esquina del Banco de España TEXTO: JOSÉ M. CAMARERO MADRID. Se trata de uno de los edificios más emblemáticos, reconocibles y apreciados de todo Madrid. Ha vivido los grandes acontecimientos de la capital y España, desde que se construyera en 1882. Es, al fin y al cabo, el edificio del Banco de España, una construcción que abarcaba- -hasta hace poco- casi una manzana entera de la capital, la formada entre las calles Alcalá, Paseo del Prado, Marqués de Cubas y Los Madrazo. Y ese casi está a punto de completarse. Porque el terreno ocupado hasta ahora por el Palacio de Lorite- -en realidad, un viejo edificio de viviendas en desuso- en la esquina entre Alcalá y Marqués de Cubas, ya ha sido reconstruido y, sobre todo, adaptado al resto de la manzana, esto es, al resto del Banco de España, que ya fue ampliado en 1927 y 1974, para formar así parte de sus dependencias. Aunque el proyecto de incorporación de esta pieza del puzzle venía de largo- -fue en 1978 cuando se convocó el concurso para readaptarlo- no fue hasta 2003 cuando definitivamente se le dio el espaldarazo final por parte de la Administración para que el arquitecto Rafael Moneo, adjudicatario de ese concurso, se pusiera manos a la obra. Y así ha sido, porque en poco menos de tres años y con más de 20 millones de inversión, el Banco de España está a punto de inaugurar esta última pieza, que le servirá para albergar, entre otras dependencias financieras de la entidad, un gran salón para las reunio- Un edificio con secretos y joyas La cámara subterránea donde se guardan cuidadosamente 5.000 lingotes de oro es uno de los secretos mejor guardados del edificio, bajo impresionantes medidas de seguridad. Además, en el Banco de España se guardan hasta ocho joyas de Goya, como los retratos de Carlos III o el Conde de Floridablanca. Incluso, su sala de lectura e incluso la escalera principal de acceso desde el Paseo del Prado son algunas de sus maravillas esculturales. mantendrá la línea ornamental y estructural del resto del Banco. Pero a medida que nos acerquemos a la nueva fachada, observaremos algunas variaciones. Por ejemplo, las cariátides, de Francisco López Quintanilla, que se ha inspirado en las del convento de Santa Clara, en Santiago de Compostela, no son las clásicas, sino mucho más simplificadas de elementos ornamentales, por vía de una reducción geométrica. Todos estos elementos podrán ser observados, vistos o analizados por cualquier ciudadano durante las próximas semanas. La malla que ahora mismo cubre esta esquina irá bajando, a medida que se completen los trabajos de decoración de la fachada. Como si una obra, no de teatro, pero sí de arte, se tratara. De este modo, Madrid recupera, no su skyline pero sí la belleza de uno de los edificios más emblemáticos de todo el centro. Así quedará la nueva esquina del Banco de España entra Alcalá y Marqués de Cubas nes que se mantengan por parte de los diferentes gobernadores de los bancos centrales de la Unión Económica y Monetaria. Sin embargo, lejos de su valor cotidiano como un gran espacio para mejorar los servicios del Banco de España, este terreno de 4.736 metros cuadrados, va a ser muy valorado por los madrileños- -y también por los turistas- -que, otra vez, ven cambiar a mejor una de las fachadas más importantes de la ciudad. Cambios ornamentales Eso sí, Rafael Moneo le ha impuesto su particular firma. De hecho, a simple vista, la fachada de la nueva esquina