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26 JUEVES 20 10 2005 ABC Internacional Sadam abronca al tribunal iraquí que le juzga por crímenes de guerra y contra la Humanidad El ex dictador se presenta como único presidente legal del país y niega autoridad a los jueces b Aunque se extremaron las medi- das de seguridad, la insurgencia mató a uno de los alcaldes interinos de Bagdad y atacó el búnker donde se celebra el juicio ALBERTO SOTILLO. ENVIADO ESPECIAL BAGDAD. Sadam llegó a la sala con paso titubeante. Aparecía delgado y en frágil condición física. Sin embargo, en cuanto se hizo una composición de lugar, volvió a ser el de siempre. Enérgico, displicente y con malas pulgas. Desafiante. Intentó tomar las riendas del proceso. Abroncó al tribunal. Se presentó como el legítimo presidente de Irak. Y desplegó toda su energía para demostrar que ni es un hombre acabado ni un espectro del pasado. Vino vestido con un traje oscuro, camisa abierta, sin corbata, con el Corán en una de sus manos. Y empezó a llevar la contraria ya desde el primer requerimiento. El juez le pidió que se identificase. Usted ya sabe quién soy replicó. El magistrado insistió y, como hacía caso omiso, le pidió que se sentara para que los otros siete acusados que le acompañaban pudieran identificarse. Sadam siguió sin obedecer y añadió: Usted es iraquí. Ya sabe quién soy. Soy el presidente de Irak Y, ya que estaba en posesión de la palabra, aprovechó para negar autoridad al tribunal: En el nombre del glorioso pueblo iraquí, yo no reconozco este tribunal. Este es un tribunal ilegal nombrado por el agresor El juez volvió a pedirle con mucha tranquilidad que se sentase y él obedeció. mento pareció que el acusado le iba a arrebatar el control. Pero se recuperó. Las televisiones árabes subrayaron el origen kurdo del juez. Y más de un iraquí visualizó al dictador en la horca en cuanto vio que su destino está en manos de un kurdo. Tienen algún fundamento para creerlo. El presidente iraquí, el kurdo Yalal Talabani, afirmó antes del juicio que Sadam merece ser ahorcado veinte veces al día Declaraciones como ésta y el rechazo a que Sadam sea juzgado por un tribunal internacional provocaron el temor de organizaciones de derechos humanos a que este juicio no tenga garantías. Por no hablar de la fragilísima base legal de un proceso en un país ocupado que aún no tiene Constitución. El abogado, sin turno El fiscal no se limitó a la lectura de los hechos, sino que pronunció una encendida alocución con divagaciones que iban más allá del caso enjuiciado. Ni siquiera hubo turno de palabra para el abogado defensor, aunque éste la tomó por su cuenta sin que el juez se opusiera. Como estaba previsto, el juicio quedó aplazado hasta el 28 de noviembre próximo. Ante la vista de su antiguo dictador en la jaula, los ciudadanos iraquíes se dividen entre quienes sólo preguntan por la fecha en la que será ahorcado y los que creen que únicamente se ha organizado un teatro. En consonancia con esa polarizada actitud, ayer hubo una manifestación contra Sadam en Dujail, en la que se exhibieron varios retratos de líderes religiosos chiíes, y otra a favor en su ciudad natal, Tikrit, en la que se pedía que fueran a juicio aquellos que han organizado este proceso. Las medidas de seguridad se extremaron, pero la insurgencia tuvo una de sus jornadas más activas de los últimos días. Asesinó a uno de los alcaldes interinos de Bagdad, mató a cinco soldados iraquíes, a un británico y a un norteamericano y, aunque sólo fuera para hacerse oír, lanzó dos proyectiles Sadam, el más entero De todos los que comparecían en el juicio, Sadam era el más entero, el único que no dejó asomar ni un instante de derrota. A su lado, el ex vicepresidente, Taha Yasin Ramadán, personaje de colmillos afilados en sus buenos tiempos, parecía derrumbado. Detrás, un oscuro acusado de quien nada se sabe repetía: ¿Qué he hecho yo para que me traigan aquí? Pero ahí estaba Sadam para echar la bronca en nombre de todos. Mientras se le leían los cargos, sonreía con un mohín sarcástico. Miraba con ojos feroces. Y en un par de ocasiones intentó cuchichear con Taha Yasin, su compañero de jaula. Sólo se plegó a los requerimientos del tribunal para afirmar que es inocente de todos los cargos. La sala estuvo presidida por Rizgar Mohamed Amin, magistrado kurdo a quien se le dio un pequeño cursillo en Londres antes del juicio. Actuó con mesura, aunque se enzarzó en un diálogo de besugos con Sadam. En algún mo- El hecho de que el presidente de la sala sea kurdo hace perder la esperanza a los partidarios de Sadam Tras esta primera vista, el juicio ha quedado pospuesto y debe reanudarse el próximo 28 de noviembre Sadam Husein y otros dos de los acusados en el juicio de Bagdad POOL