Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
50 MIÉRCOLES 19 10 2005 ABC Cultura y espectáculos Unos trabajadores dan los últimos retoques a unos libros enormes de Brockhaus en la Feria del Libro de Fráncfort 2005 Corea presume de tradición y modernidad en una Feria de Fráncfort- -que hoy se abre al público- -en aumento y que recupera conciencia política, pero que sigue dependiendo de Harry Potter Del primer libro al fast- book TEXTO: RAMIRO VILLAPADIERNA CORRESPONSAL FRÁNCFORT. Los coreanos han llegado y, demostradamente, no sólo hacen muchas cosas mejor sino, incluso, antes: El Jikji no es libro muy listado en Occidente y, sin embargo, es fama que, como con la Tripitaka los orientales pelearon siglos por él y para la Unesco es el primer libro impreso con tipos métalicos móviles, más de cien años antes que Gutenberg. Lo compiló el gran maestro Baegun en 1377, el año en que en Europa aparecía la baraja de cartas y Pedro el Cruel malbarataba su reino en guerras con Aragón. Con el Jikji han traído las planchas de la Tripitaka Koreana canon budista del siglo XIII, impreso en el templo de Haein con 52 millones de caracteres y cuya lectura completa exige 30 años. Por falta de tiempo ponemos sólo un verso: Vacía tu corazón y, cuando lo vuelvas a examinar, verás que en su centro está Buda Además, sólo han traído una parte, el total de 80.000 placas pesa 320 toneladas, apiladas alcanzan 3,2 kms de altura y requirió millones de tallistas que, tras concluir cada tipo, hacían tres reverencias a Buda. En el otro extremo de la centenaria andadura libresca el señor Max Lee hace a ABC la demostración de cómo pedir un libro por el móvil y tenerlo impreso, en 20 minutos, al remate de una máquina de offset que puede ser el próximo McDonalds del libro. Tiene un nombre, que no es fast- book sino Leer como acto político El libro siempre es político, el fomento de la lectura también dijo el nuevo director. 700 autores perseguidos en el primer semestre de 2005, entre ellos 15 asesinados, según el PEN alemán: cita a Cuba y a México, y también los efectos de la actual guerra al terrorismo como el reciente registro alemán en la redacción de la revista Cicero La 57 edición de Fráncfort celebra un nuevo auge, con una estimación de asistencia de 270.000 visitantes y 100.000 nuevas publicaciones. El domingo se entregará el premio de la Paz de los libreros alemanes al escritor turco procesado Orhan Pamuk. Las editoriales serán 7.723, entre ellas 210 españolas, frente a las 6.691 del año anterior; los países presentes bajan de 110 a 101. disimulando diferencias norte- sur, pero realmente representada por la potente Seúl, presume aquí tanto de teléfonos móviles para leer o imprimir libros, como de autores veteranos de la dictadura o nuevos rebeldes de la globalización, de la historia de sus textos más antiguos, como los prodigiosos anales dinásticos, y hasta del propio alfabeto: el han geul creado en 1433 por la mente iluminada del caudillo Sejong, en la edad dorada, ha sido desta- cado por expertos, como Fritz Vos, como el más científico sistema de escritura o anticipación del habla visual propugnada por Alexander M. Bell. Heredera de esta consciente tradición secular de escritura y edición es una literatura doliente por los desgarros del último siglo, pero que sabe de meditación y esplendores. El dolor de varias generaciones En el pabellón coreano, libros y móviles con u- books rodean estelas funerarias que conectan, unas con los muertos, otros con los enormes espectros de la literatura actual: la novelista realista Yi Munyol, editada en español por Norma, Complutense y Ediciones B; Oh Junghee, editada por el Colegio de México; Yi Chong Jun, por Trotta; Chong HyonJong, por la Pontificia de Lima; Ko Un, por el Colegio de México, Oro de la Noche, Verbum y Casariego; Kim Wonil, con una antología publicada por la Pontificia de Lima; y nombres como Jo Jong- Rae, el realista histórico Hwang Sok- yong, el poeta militante Kim Chiha o Pak Kyongni, aún no en castellano. El discurso de inauguración de Ko Un recogía el dolor de varias generaciones de autores, atrapados entre la violencia militar y el refugio en la meditación confuciana o el cristianismo, que profesan un cuarto de coreanos. Ko Un, un poeta que ha acometido la empresa de escribir un poema sobre ca- Editores coreanos muestran sus últimas creaciones en Fráncfort AFP u- book o el libro ubicuo No es improbable que pronto haya un señor Lee cerca de su gasolinera. El portavoz de la Feria, Holger Ehling, confirmaba a este diario la prodigiosa tradición librera coreana, a partir de una auténtica veneración de la palabra escrita. Corea es uno de los mayores mercados bibliográficos, compran y editan todo con avidez, de Alemania publican cada año 600 títulos, más que el mundo hispano Una Corea titulada a secas,