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32 Internacional MIÉRCOLES 19 10 2005 ABC Los nazis fotografiaron los frescos de edificios amenazados por las bombas, desde el Rin hasta Kaliningrado. A partir del viernes se exponen en internet Las diapositivas de Hitler salvaron el arte GUILLEM SANS. SERVICIO ESPECIAL BERLÍN. La orden la dio el propio Adolf Hitler, o quizá su ministro de Propaganda, Joseph Goebbels, en los primeros meses de 1943. El desastre de la campaña rusa del último invierno y los primeros bombardeos a gran escala sobre ciudades alemanas no habían hecho mella en el ímpetu conquistador del régimen nazi, pero sí en la seguridad que sus líderes tenían en la victoria final. Bajo las bombas desaparecían para siempre iglesias, monasterios y castillos cuyo aspecto exterior sólo prevalecería en imágenes, la mayoría en blanco y negro, pero ¿qué iba a ser de los frescos que adornaban techos y paredes interiores de esos edificios? Hitler y Goebbels enviaron a un ejército de fotógrafos a tomar instantáneas de todos los que pudieran encontrar, desde el Rin hasta Kaliningrado, en lo que hoy es Alemania, Austria, la República Checa, Polonia y Rusia. El formato escogido fue la diapositiva Agfacolor- Neu disponible en el mercado desde 1936, entre otros motivos porque los negativos convencionales se usaban en su mayor parte para el cine y era de temer que las existencias en una economía de guerra no alcanzaran para un proyecto de tal magnitud. La exposición incluye obras que datan del siglo X G. S. BERLÍN. Por encargo del Gobierno federal alemán, el Instituto Central de Historia del Arte de Munich almacenó las diapositivas de Hitler a partir de 1956. Hasta entonces se conservaban en almacenes dispersos en ciudades como Friburgo, Maguncia, Tubinga y Berlín. Su proyección ocasional en las últimas cinco décadas y las malas condiciones de almacenamiento las dañaron en buena parte, pero los investigadores han conseguido recuperarlas. En los últimos cinco años las han clasificado y digitalizado. Frescos destruidos de artistas como el veneciano Giovanni Battista Tiépolo (1696- 1770) podrán contemplarse con todo detalle a través de internet a partir del próximo viernes. Las obras representadas en la muetra abarcan un periodo amplio histórico que va desde el siglo X hasta finales del XIX. ABC Saturno y la Verdad fresco pintado por Luca Antonio Colombo (1661- 1737) muchos casos dispondrán de una gran riqueza de detalles. En otros motivos, el desarrollo de la guerra impidió a los fotógrafos nazis ser todo lo exhaustivos que hubieran deseado. De Munich, por ejemplo, sólo se conservan diapositivas de las iglesias de Santa Ana y de la Trinidad. De algunos frescos sólo hay fragmentos y en muchos casos sería muy difícil reproducirlos en su totalidad. Proyecto de alto secreto El proyecto de Hitler y Goebbels, por supuesto, era del más alto secreto. Para un régimen convencido de hallarse en la primera década gloriosa de un Reich con vocación milenaria, suponía reconocer la capacidad de destrucción del enemigo y, en el fondo, la posibilidad de la derrota. El Ministerio de Propaganda prohibió fotografiar el exterior de los edificios para no desper- Un trabajo incompleto Catedráticos de universidad, fotoperiodistas de la época, historiadores del arte y químicos conformaban la heterogénea cuadrilla que se encargó de tomar las instantáneas, en operaciones que coordinaba el departamento de Bellas Artes del ministerio de Goebbels. Los problemas logísticos derivados de la situación de guerra y la inestabilidad de las emulsiones de color utilizadas hicieron imposible a la tropa completar su trabajo. Si el avance del frente occidental les impidió llegar a regiones como Alsacia, en la frontera francesa, los nazis lograron fotografiar en Prusia Oriental (hoy Polonia y Rusia) techos y retablos policromados de iglesias rurales de las que hoy no queda ni una piedra. El Instituto Central de Historia del Arte en Munich ha digitalizado todas las diapositivas que se conservan, casi 40.000, y cualquier internauta podrá observarlas con toda calma en la dirección www. zi. fotothek. org a partir del próximo viernes. En un momento en que se habla de digitalizar bibliotecas enteras, los historiadores alemanes difunden en la red las imágenes de un esplendor cultural europeo en buena parte irrecuperable. El proyecto es interesante sobre todo para los historiadores, que podrán reconstruir diez siglos de motivos sagrados y profanos en la pintura al fresco centroeuropea. En tar los recelos de la población explica Ralf Peters, del citado instituto muniqués. Además, era una empresa tan aparatosa como bien pagada por el riesgo que entrañaba para los fotógrafos y, en resumidas cuentas, una ruina para una economía concentrada en el esfuerzo bélico. A Hitler le gustaron las primeras pruebas cuando mandó que se las presentaran en reproducciones de gran formato en papel, de modo que la tropa de fotógrafos del Führer siguió con su trabajo hasta bien entrado abril de 1945, a pocos días de la capitulación del régimen nazi. La victoria final no se había producido. Alemania estaba en ruinas y el almacenamiento de las diapositivas en distintos lugares después de la guerra permitió que sobrevivieran hasta hoy. Más de la mitad de todo lo que reproducen ya no existe. Se ha perdido. El Gobierno de Schröder recibe su acta de cese y queda constituido el nuevo Parlamento alemán G. SANS BERLÍN. Siete años de Gobierno socialdemócrata- verde llegaron ayer a su fin en Alemania. A las cinco de la tarde, el presidente federal, Horst Köhler, entregó el acta de cese al canciller, Gerhard Schröder, y a sus ministros. En las filas socialdemócratas, algunos de ellos seguirán en su puesto si prosperan las negociaciones de gran coalición entre el SPD de Schröder y los conservadores de la CDU CSU con Angela Merkel al frente del Gobierno. Ambas partes se han propuesto no discutir más allá del 12 de noviembre. Köhler agradeció a Schröder la valentía de sacar adelante contra muchos obstáculos la Agenda 2010, el programa de reformas sociales del canciller que el ala izquierda de su partido aún no ha logrado digerir. Schröder mantuvo durante la ceremonia de cese su mejor expresión de hombre de Estado, convencido de ha- ber hecho de Alemania un país más independiente en el plano internacional. El canciller y sus ministros seguirán atendiendo las tareas de gobierno de forma interina hasta el nombramiento de su previsible sucesora. Fin de la era rojiverde La era rojiverde terminó con la constitución del nuevo Bundestag (Cámara Baja del Parlamento) que desde ayer preside el democristiano Norbert Lammert en sustitución del socialdemócrata Wolfgang Thierse. Vicepresidente desde octubre de 2002, Lammert tiene 56 años y fue secretario de Estado en tres ministerios de Helmut Kohl entre 1989 y 1998. Lammert moderará las intervenciones de 226 diputados conservadores, 222 socialdemócratas, 61 liberales, 54 poscomunistas y 51 verdes. La elección de los vicepresidentes de la Cámara transcurrió de forma protocolaria hasta que el candidato Schröder reía ayer, día del cese REUTERS poscomunista Lothar Bisky perdió la posibilidad de ocupar uno de los seis cargos, al fracasar su candidatura en las tres rondas de votaciones. Fueron con toda probabilidad diputados de los dos grandes partidos quienes cuestionaron con su voto negativo la integridad de Bisky por sus supuestos contactos en el pasado con la policía secreta comunista. Es la primera vez que sucede algo así en el Bundestag.