Patrocinado Por:

Volver

Resultados de la búsqueda

Resultados para
ABC MIÉRCOLES 19 10 2005 11 La AVT se querella por presuntas irregularidades en la concesión de títulos universitarios a etarras La OTAN, molesta con el ministro de Defensa por anunciar el envío de tropas españolas a Pakistán Bono hurga en la debilidad de Maragall y le recuerda que no gobierna solo El ministro subraya que yo siempre tuve mayoría absoluta y eso ayuda b El ministro de Defensa ve impo- sible que Cataluña sea nación: O se modifica la Constitución o se mantiene que en la Carta Magna sólo hay una nación, España S. N. MADRID. El ministro de Defensa, José Bono, volvió a saltarse ayer algunas de las reglas del juego marcadas por el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, para no infligir desde Madrid daños añadidos a la crisis abierta en Cataluña por Pasqual Maragall. Bono, uno de los dirigentes socialistas más críticos con el Estatuto y con las tesis del PSC, optó por no guardar el silencio que sí mantiene Zapatero y hurgar en la herida de Maragall al recordarle su situación de debilidad en la Generalitat. Para empezar, José Bono afirmó ayer tras la firma de un protocolo de Defensa sobre imágenes por satélite de España, que cuando un gobernante lo es por estar sujeto a una coalición al no disponer de la mayoría necesaria para gobernar en solitario, cualquier remodelación del Ejecutivo está sometida a unos límites tras haber perdido los comicios. Así, recordó que durante sus más de veinte años como presidente de Castilla- La Mancha siempre se sintió con la capacidad legal y la fuerza política para hacer cambios en su Gabinete. Pero a continuación, lanzó un dardo a Maragall: Entre él y yo, al margen de diferencias notables, existe una: siempre tuve mayoría absoluta y eso ayuda a cambiar un gobierno Después, Bono reiteró sus conocidas tesis acerca del Estatuto de Cataluña, pero en este punto también marcó diferencias con el propio Zapatero, especialmente a raíz del debate sobre el término nación Incluso ad- IGNACIO GIL mitió que durante una cena días atrás en Madrid con el presidente portugués, Jorge Sampaio, a la que asistieron entre otros Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Maragall o Jordi Pujol, mantuvo con estos dos últimos un cruce de reproches a cuenta de la definición de España como patria común e indivisible de todos los españoles Se me entiende en un lado y en otro- -sostuvo Bono- y allí dije: o se modifica la Constitución o se mantiene que en la Constitución española sólo hay una nación que es España. Lo digo sin agresividad y sin ofender a nadie y menos a los catalanes que sienten que Cataluña es una nación El ministro insinuó que dejaría el Gobierno si se aceptaba el término nación El ministro de Defensa, José Bono, insinuó al presidente de la Generalitat, Pasqual Maragall, que podría abandonar el Gobierno si se mantenía el término nación para Cataluña, según informaron fuentes muy próximas a la conversación que ambos mantuvieron en la cena ofrecida el pasado domingo en la Embajada de Portugal en Madrid. En esa conversación, el ministro de Defensa pidió al presidente de la Generalitat que se replanteara la inclusión del término nación en el Estatuto, a lo que Maragall le respondió que no podía replanteárselo después de haber sido aprobado por una gran mayoría en el Parlamento catalán. En ese caso, Bono le respondió que no contaría con el apoyo del Gobierno. Sin embargo, Maragall insistió en que ya tenía el compromiso del Ejecutivo de que se iba a aceptar la inclusión de la palabra nación Bono, sin embargo, le respondió que este Gobierno no sería el que lo aprobara, pues él estaría dispuesto a abandonarlo y ya sería otro Ejecutivo distinto el que lo aceptara. Algunas personas cercanas a ambos y que presenciaron la conversación dijeron que ellos también podrían tomar la misma decisión si se mantenía el término nación A la cena ofrecida en la Embajada de Portugal asistieron, además de Su Majestad el Rey, el presidente de Portugal, Jorge Sampaio; José Luis Rodríguez Zapatero, José Bono, Miguel Ángel Moratinos, Pasqual Maragall, Juan Carlos Rodríguez Ibarra, Jordi Pujol, Alberto RuizGallardón y Manuel Fraga. ELENA CARRERAS La claudicación de Maragall llevó al líder del PP catalán, Josep Piqué, a anunciar que hoy pedirá su dimisión después de protagonizar el espectáculo insólito de un presidente que abre una crisis y la deja abierta indefinidamente Piqué consideró que el mínimo de dignidad política debería llevarle a dimitir inmediatamente. En un tono más ambiguo, el portavoz de CiU, Felip Puig, anunció medidas políticas que pueden ir desde la exigencia de que Maragall se someta a una cuestión de confianza hasta la presentación de una moción de censura, aunque no verbalizó esta amenaza. Los nacionalistas son conscientes de que una iniciativa de este tipo dinamitaría la negociación del Estatuto en Madrid, por lo que ayer Puig se limitó a señalarlo como un presidente derrotado y aislado